EL FUNDADOR DE LA TEXTIL INAUGURÓ UNA PLANTA EN BOL VAR PARA PRODUCIR CALZADOS

Eduardo Bakchellian busca tomarse revancha luego de la quiebra de Gatic

El empresario creó la empresa Nueva Mente y ya fabrica 1.000 pares diarios de zapatillas de lona, con la marca Spirit XXI. También tiene planes para producir indumentaria deportiva

El 15 de septiembre del año pasado, a los 74 años, Eduardo Bakchellian vivió su peor pesadilla: asistió a la muerte de Gatic, la empresa textil que él mismo había creado en 1953, en un pequeño galpón de la localidad bonaerense de San Martín, un gigante que en la década del ’80 llegó a emplear a 8.000 personas y a contar con 19 fábricas.

Pero su duelo duró unos pocos días. En lugar de sentarse a mirar como la Justicia terminaba de rematar los activos de su compañía, Bakchellian decidió volver a empezar.

Esta vez, eligió instalarse en una estructura –bastante más grande que aquella de San Martín– en San Carlos de Bolívar, ubicada a 358 kilómetros de la Capital Federal. La zona había sido visitada por el empresario tres años atrás, cuando llevó adelante una negociación con Marcelo Tinelli, nacido en esa ciudad bonaerense, para fabricar allí toda la línea de la marca deportiva Signia que, por aquellos días, estaba en manos de Gatic.

De hecho, el equipo de vóley creado por el conductor televisivo llevó el nombre de Bolívar Signia durante una temporada. Pero debido a los apuros financieros que por entonces tenía la empresa textil, que más tarde desembocaría en la bancarrota, el proyecto nunca se cristalizó.

Pero a fines del año pasado, el armenio (como le dicen sus allegados) junto al empresario Guillermo Breunin cortó las cintas de su nueva empresa, a la que –para que no queden dudas de su ánimo de revancha– bautizó Nueva Mente. Por ahora, en la fábrica ubicada sobre la ruta 226, en la que trabajan 70 personas, Bakchellian produce una línea de calzados de lona y suela vulcanizada, con la marca Spirit XXI, creada por él mismo. Hasta el momento, la etiqueta compite en el segmento de precios de entre 25 y 40 pesos, con marcas como Pampero o Flecha, ambas propiedad de Alpargatas. Los líderes de este negocio, que mueve cerca de $ 500 millones, son Adidas y Nike, con un 20% de participación cada uno.

“Por el momento, estamos fabricando 1.000 pares diarios. Pero el proyecto es ir agregando, en el mediano plazo, otros modelos de calzado e indumentaria deportiva , dice una fuente muy cercana a Bakchellian.

El equipo comercial de Nueva Mente intenta imponer el producto en las casas de deportes de esa zona y de otras localidades de la provincia de Buenos Aires. Más adelante, buscará desembarcar en la Capital.

Marcas estrella

La estrategia del empresario es la misma que siguió durante sus años al frente de Gatic: montar sus fábricas en localidades del interior del país, para dar trabajo a la gente de la zona. Lugares como Pigüé, Coronel Suárez, Las Flores, todos en la provincia de Buenos Aires o La Calera, en Córdoba, fueron testigos de esa política.

Los éxitos de Bakchellian comenzaron cuando todavía no había cumplido los 30 años, cuando decidió adquirir la licencia de Vibram, el calzado italiano con suela de goma durable, que revolucionó el mercado argentino durante los ’60.

Unos años después, Bakchellian dio otro golpe de efecto, al quedarse con la representación exclusiva para fabricar y comercializar en el país la marca alemana Adidas, que explotó durante 32 años, hasta que le fue retirada por la casa matriz.

Ese fue el definitivo golpe de knock out para la textil argentina. Dos años después, agobiada por una deuda de más de $ 530 millones, la Justicia decretaba la quiebra de Gatic.