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Impulsado por expectativas, buena parte del año Wall Street avanzó de la mano de la inteligencia artificial, la resiliencia de la economía estadounidense y la capacidad de las empresas para sostener sus ganancias.
El S&P 500 marcó nuevos máximos, aun en un contexto de tasas de interés en niveles que no se veían desde hace más de dos décadas, pero ahora llega el momento más incómodo para el mercado.
La temporada de balances del tercer trimestre comenzó esta semana y obligará a las compañías más importantes del mundo a demostrar que esos precios encuentran respaldo en sus resultados.
Según un informe elaborado por IOL Inversiones para clientes de Wealth Management, la temporada arranca con una particularidad poco habitual: los analistas llegaron a esta instancia subiendo sus estimaciones de ganancias en lugar de recortarlas, lo que eleva considerablemente la exigencia para las empresas.
Eso significa que muchas acciones podrían moverse con fuerza incluso cuando una empresa presente números positivos.
La comparación ya no será contra el año pasado, sino contra las expectativas que el propio mercado construyó durante los últimos meses.
Goldman y JPMorgan ya mostraron que la vara será muy alta
Las primeras presentaciones realizadas ayer martes dejaron una señal. Goldman Sachs sorprendió al mercado al superar ampliamente las previsiones de ganancias gracias al fuerte desempeño de su negocio de renta variable y de banca de inversión.
Los ingresos por operaciones bursátiles crecieron 72% interanual y las acciones reaccionaban con una suba cercana al 4% durante la rueda.
La entidad también mostró que la actividad de fusiones y adquisiciones continúa sosteniendo el negocio de asesoramiento, aun cuando el volumen global de operaciones se moderó respecto del trimestre anterior.
JPMorgan ofreció una lectura distinta. El banco reportó una utilidad por acción ajustada inferior al consenso, aunque mantuvo un crecimiento sólido del margen financiero y elevó nuevamente su guía anual.
Tanto Allaria como BDI coincidieron en que el negocio operativo continúa mostrando fortaleza, pero que el mayor crecimiento de los gastos y algunas partidas extraordinarias impidieron alcanzar las expectativas del mercado.
No alcanza con ganar dinero, sino que las empresas deberán demostrar que pueden hacerlo mejor de lo que Wall Street ya esperaba.
Los próximos días pondrán a prueba a los gigantes del mercado
La agenda de esta semana concentra algunos de los nombres más relevantes de la bolsa estadounidense.
Después del comienzo protagonizado por JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup y Wells Fargo, el miércoles será el turno de Bank of America, Morgan Stanley y BlackRock.
Ese mismo día también presentará resultados ASML, la compañía holandesa que fabrica los equipos utilizados para producir los chips más avanzados del mundo.
El jueves llegará uno de los reportes más esperados.
Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), principal fabricante mundial de semiconductores, mostrará sus números en un momento en que toda la cadena vinculada con la inteligencia artificial continúa siendo uno de los principales motores del mercado.
Para quienes invierten mediante Cedears o ETF ligados al S&P 500, esos balances suelen tener un impacto que trasciende a cada empresa individual.
Muchas veces terminan modificando las expectativas sobre sectores completos.
La inteligencia artificial vuelve a quedar bajo la lupa
Si existe un tema que atravesará toda la temporada será la inteligencia artificial. Durante 2026, las tecnológicas explicaron buena parte del avance de los principales índices bursátiles.
El informe de IOL muestra que Tecnología acumula una suba cercana al 36% en el año y Energía lidera con un avance del 47%, muy por encima del comportamiento del resto de los sectores.
Pero esa misma concentración también aumenta el riesgo.
La consultora advierte que varias compañías ya cotizan con valuaciones que descuentan escenarios de crecimiento muy optimistas y recomienda diferenciar entre empresas cuya generación de caja acompaña esas expectativas y otras donde el mercado parece haber incorporado un crecimiento muy exigente para los próximos años.
Por eso los balances de ASML y TSMC serán observados mucho más allá de sus propios accionistas y funcionarán como un termómetro para todo el ecosistema de inteligencia artificial.
No todas las acciones se mueven por el mismo motivo
Otro aspecto que buscarán interpretar los inversores será qué sectores continúan impulsando al mercado. El S&P 500 acumula una suba cercana al 14% en lo que va del año y el Nasdaq alrededor del 20%. Sin embargo, detrás de esos números aparecen diferencias muy marcadas.
Mientras Energía y Tecnología lideran ampliamente los rendimientos, Consumo Discrecional, Servicios de Comunicación y Servicios Públicos se ubican entre los sectores más rezagados.
Eso ayuda a explicar por qué una buena temporada de balances no necesariamente implica un avance generalizado de todas las acciones. El mercado empieza a discriminar cada vez más entre compañías, sectores y modelos de negocio.

Por Lucas González Monte
Redactor de Audiencias Members
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