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En la tarde de este jueves, el MSCI dará a conocer su Global Market Accessibility Review, un reporte que podría resultar determinante para las expectativas del mercado argentino.
El informe llega apenas unos días antes de la revisión anual que MSCI realizará el 24 de junio, fecha en la que evaluará si la Argentina reúne los requisitos necesarios para iniciar un proceso de análisis que podría desembocar en una futura reclasificación.
Según un análisis de la sociedad gerente de fondos MegaQM, mientras el mercado celebra las recientes mejoras en la calificación crediticia soberana, la evaluación del MSCI se convierte en otro factor que podría tener un impacto significativo sobre las acciones locales.
Actualmente, la Argentina se encuentra en la categoría Standalone, el escalón más bajo dentro de la clasificación que utiliza MSCI para ordenar a los mercados bursátiles del mundo. Por encima aparecen tres categorías: Frontier Markets, Emerging Markets y finalmente Developed Markets.
Qué es un mercado Standalone
La categoría Standalone está reservada para mercados que, por diferentes razones, no cumplen con los estándares mínimos de accesibilidad, liquidez o funcionamiento exigidos por MSCI.
No implica necesariamente que las empresas sean malas o que las valuaciones sean poco atractivas. El problema es que muchos grandes fondos internacionales tienen restricciones para invertir en países ubicados en esta categoría o directamente no los siguen porque no forman parte de los índices globales más relevantes.
Argentina cayó a Standalone en 2021 luego de la reinstalación de controles cambiarios y restricciones al movimiento de capitales que dificultaban la operatoria de los inversores extranjeros.
Qué es un mercado de Frontera
El siguiente escalón es Frontier Markets.
Aquí se ubican mercados más pequeños o menos líquidos que los emergentes, pero que cumplen condiciones mínimas de acceso para el capital internacional.
Países como Vietnam, Marruecos, Rumania o Kenia forman parte de esta categoría.
Para la Argentina, regresar a Frontier sería una señal relevante porque implicaría volver a integrar los índices globales que siguen numerosos fondos especializados en mercados de frontera.
Aunque los flujos potenciales serían relativamente modestos comparados con los de los mercados emergentes, el impacto sobre las acciones locales podría ser significativo debido al reducido tamaño y liquidez del mercado argentino.
Qué es un mercado Emergente
La gran aspiración del mercado es volver a la categoría Emerging Markets.
Allí comparten espacio economías como Brasil, México, India, China o Arabia Saudita.
La diferencia es enorme. Los fondos que replican índices emergentes administran cientos de miles de millones de dólares y están obligados a comprar acciones de los países que forman parte de esos benchmarks.
Por eso una reclasificación a Emerging suele traducirse en entradas automáticas de capital y en una ampliación considerable de la base de inversores.
En términos prácticos, significa que las compañías argentinas vuelven a aparecer en las pantallas de los grandes administradores de fondos globales.
Qué evalúa MSCI
MSCI analiza tres grandes dimensiones:
- Tamaño y liquidez del mercado.
- Accesibilidad para inversores extranjeros.
- Irreversibilidad de las reformas implementadas.
En los tres aspectos Argentina todavía enfrenta desafíos.
La Bolsa local es pequeña en comparación con otros mercados emergentes. Además, si bien el Gobierno avanzó en la eliminación de restricciones cambiarias, los inversores internacionales todavía observan si esos cambios logran consolidarse en el tiempo.
La palabra clave para MSCI es justamente “irreversibilidad”. El organismo busca asegurarse de que las reformas no sean temporales y que los inversores puedan entrar y salir del mercado sin enfrentar nuevas restricciones en el futuro.
¿Qué puede pasar el 24 de junio?
La mayoría de los analistas considera poco probable una promoción directa desde Standalone hacia Emerging Markets.
El escenario más optimista sería que MSCI anuncie una revisión formal de Argentina para una futura reclasificación o incluso una mejora inicial hacia Frontier Markets.
Una promoción inmediata a Emerging requeriría un grado de confianza mucho mayor sobre la estabilidad del nuevo marco regulatorio y financiero.
Aun si la Argentina regresara a Frontier o eventualmente a Emerging, su peso inicial dentro de los índices sería reducido.
No sólo por el tamaño de su mercado bursátil, sino también porque gran parte de las acciones se encuentran en manos de inversores de largo plazo, como el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES o fondos institucionales locales que rotan poco sus posiciones, explica MegaQM.
Sin embargo, esa misma escasez de acciones disponibles para negociar podría amplificar el impacto de cualquier ingreso de capital extranjero.
En otras palabras, Argentina podría recibir flujos relativamente pequeños en términos globales, pero suficientemente grandes para generar movimientos relevantes en precios y valuaciones debido a la baja profundidad del mercado local.
El proceso explicado por un experto
Sobre este tema, Sebastián Maril, CEO de Latin Advisors, explicó en declaraciones a El Cronista cómo funciona el proceso de reclasificación del MSCI y qué implicancias podría tener para la Argentina y el mercado accionario local.
Según detalló, aun si la Argentina ingresara este año en un período de consulta para ser reclasificada como mercado de frontera, la decisión definitiva recién llegaría dentro de un año.
“El MSCI primero anuncia que un país entra en período de consulta. Por ejemplo, si lo hace el 23 de junio, la definición final recién se conocería en junio del año siguiente”, señaló.
Durante ese período, MSCI evalúa si el país avanzó en distintos aspectos estructurales y consulta a inversores y participantes del mercado si consideran que corresponde una mejora de categoría.
Para Maril, el solo hecho de que la Argentina sea incluida en ese proceso “ya sería una señal muy positiva para el equity argentino”.
“Primero tuvimos una mejora de categoría por parte de Fitch y S&P y ahora el MSCI podría empezar a decir que el país es un mercado que estructuralmente está mejorando”, explicó.
El especialista remarcó además que el impacto inicial se vería “principalmente sobre las empresas argentinas que cotizan en Wall Street mediante ADRs”.
“Los primeros activos impactados serían las compañías argentinas que cotizan en el exterior. Después, el efecto derrame alcanzaría al resto del mercado local”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que una eventual reclasificación permitiría atraer fondos internacionales que hoy no están habilitados para invertir en países considerados “stand alone”, categoría en la que actualmente se encuentra la Argentina.
Sin embargo, Maril advirtió que todavía existe un obstáculo central para una mejora definitiva: las restricciones cambiarias. “Argentina hizo avances importantes del año pasado a este año, pero el gran paso que todavía falta es el levantamiento total del cepo”, señaló.
Aunque reconoció que hubo flexibilizaciones parciales, consideró que “la persistencia de controles cambiarios” pesa fuerte en la evaluación del MSCI. “Eso no significa que la Argentina no pueda entrar en período de consulta, pero tampoco garantiza que la revisión termine de manera positiva”, aclaró.
Por último, indicó que si finalmente el país ingresa en esa instancia de evaluación, el Gobierno debería acelerar las reformas pendientes para aumentar las chances de una reclasificación definitiva.
“El Gobierno tendría que ponerse las pilas para levantar las restricciones lo más posible o demostrar que el mercado puede seguir funcionando correctamente aun sin eliminarlas completamente”, concluyó.
El asesor de inversiones, Gastón Lentini, dijo a este medio que las posibilidades están y que una mejora en la clasificación podría ayudar a que el riesgo país retome la compresión, “sobre todo ahora que las calificadoras comenzaron a mejorar la nota crediticia de la Argentina y el Banco Central volvió a comprar reservas”.
Sin embargo, Lentini también plantea que todavía persisten restricciones para el ingreso y egreso de capitales, el conocido cepo, principalmente para empresas, y eso puede jugar en contra cuando organismos como MSCI evalúan al país.
“Hago especial énfasis en este punto porque históricamente ningún país con controles de capitales logró una mirada plenamente positiva por parte del MSCI”, sentenció el experto.
Aun así, señaló que la normalización macroeconómica impulsada por este Gobierno “podría funcionar como un factor diferencial y aportar cierto optimismo”.
Y es que, según el estratega, en caso de que finalmente haya una mejora en la clasificación, las compañías que probablemente más se beneficien serían aquellas que tienen ADRs en Wall Street, “porque son las que los grandes fondos internacionales pueden comprar sin necesidad de ingresar capitales directamente en la Argentina”.