De la pax cambiaria, el mercado pasó a la pax monetaria: rápidamente el Banco Central salió a abastecer de pesos a la plaza y la caución en una semana dejó de estar cerca del 40% para estar al 21,3% anual. ¿Qué pasó?
En primer lugar, la baja del dólar minorista a niveles de $1.390 alimentó las preocupaciones por el impacto en la actividad económica en momentos en que crecieron las críticas por la situación de la industria y otros sectores que aún siguen con caídas en la producción. Pero, además, existían pedidos y no solo de los sectores afectados por una reducción de las tasas, que se ubicaban hasta la semana pasada bien por encima de la inflación esperada. Casi el doble.
“La licitación local del miércoles dejó pocas dudas de que la combinación de políticas está comenzando a inclinarse hacia un contexto de liquidez ligeramente más expansivo. Desde el principio, el menú en sí mismo captó nuestra atención: la falta de instrumentos a tasa fija (incluso LECAPs a corto plazo, que no pueden ser reemplazados perfectamente por ninguna otra clase de activo), combinada con el uso de bonos en dólares a corto plazo por parte del equipo financiero, sugirió un intento deliberado de flexibilizar las condiciones de financiamiento y generar liquidez en el sistema. En nuestra opinión, ambas señales apuntaban en la misma dirección: un cambio de tono modesto pero claro, con las autoridades priorizando un funcionamiento más fluido del mercado sobre una defensa agresiva de las tasas en pesos", planteó el reciente informe de PPI.
¿Cuál es la razón principal detrás de esta decisión? La pregunta del millón sigue sin estar clara. ¿El equipo económico tiene más confianza con el IPC por delante, o está flexibilizando las condiciones de liquidez para abordar la perjudicial volatilidad de las tasas a corto plazo, además de frenar la contracción del crédito?”
La inflación, la clave
Todo indica que esos interrogantes tienen una única respuesta: evitar que la excesiva preocupación por la inflación termine dañando y creando un clima negativo sobre la marcha de la economía. Todo indica que a partir de abril deberían verse alzas de precios mensuales por debajo del 2% aunque la suba del precio de la carne puede llegar a afectar esas mediciones.
“Esta vez, el mercado aprovechó bien la señal con antelación. La tasa fija en la parte inicial de la curva tuvo un rendimiento superior, los niveles de las tasas a un día se ajustaron y el tipo de cambio mostró un repunte. Estos tres indicios fueron señales tangibles de que las condiciones de liquidez estaban mejorando. Desde nuestro punto de vista, la caída de la tasa a un día o caución se explicó principalmente por un aumento real de la liquidez (flexibilización cuantitativa y compras de reservas del Banco Central), mientras que el anuncio de las condiciones de la subasta local mejoró las condiciones de liquidez de cara al futuro” agregó PPI. “Como hemos estado siguiendo, la expansión de la Operación de Mercado Abierto entre el 18 y el 20 de febrero, por un total aproximado de $1,25 billones (y su posterior operación de repo con el BCRA), impulsó la liquidez en cuenta corriente de los bancos en aproximadamente $1,8 billones. Con un exceso de reservas que ya superaba los requisitos regulatorios, los bancos tuvieron una necesidad limitada de mantener fondos depositados en el Banco Central, lo que aceleró el ajuste a la baja de las tasas a corto plazo. Además, el BCRA mantuvo su racha compradora de divisas durante todo el mes extendiendo las compras a 36 sesiones consecutivas y además impulsando la liquidez día a día” concluyó.
El Tesoro y la baja de tasas
¿Y ahora? Hay otros elementos a considerar. En primer lugar el principal beneficiado de la baja de tasas es el propio Tesoro. Recuérdese que el principal deudor de la Argentina es el Ministerio de Economía. La caída de tasas mejora la situación fiscal del gobierno, el resultado financiero. Y si a ello se le suma el impacto potencial en la mejora de la actividad económica, se completa un contexto favorable a la existencia de esta “pax monetaria”. La tasa que pagan los bancos por los plazo fijos mayoristas también cedió a niveles del 33,25% anual. Para los ahorristas tradicionales, las tasas se acercan ya al 30% anual. Las empresas de primera línea se endeudan a menos del 40% anual.
Bienvenida la pax monetaria y la cambiaria. Que dure.
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