Alan Greenspan, el influyente economista que dirigió la política monetaria de los Estados Unidos durante sus cinco mandatos como presidente de la Reserva Federal, falleció a sus 100 años.
Su esposa, la periodista Andrea Mitchell, confirmó la muerte en un comunicado. Greenspan murió este lunes por la mañana en su domicilio, a causa de complicaciones derivadas del Parkinson.
Mitchell, corresponsal de NBC News y esposa de Greenspan durante 29 años, destacó en su declaración la brillantez y la calidez humana de su marido.
Nacido el 6 de marzo de 1926 en el barrio neoyorquino de Washington Heights, Greenspan mostró desde joven una marcada aptitud para las matemáticas.
Estudió economía en la Universidad de Nueva York, donde obtuvo su licenciatura en 1948 y su maestría en 1950. Luego inició un doctorado en la Universidad de Columbia bajo la tutela de Arthur Burns, futuro presidente de la Reserva Federal.
Su formación combinó el rigor estadístico con la observación empírica de los ciclos económicos. En 1953 fundó su propia consultora, Greenspan, Townsend & Co., donde asesoró a clientes como Republic Steel.
En 1974, durante la presidencia de Gerald Ford, asumió la presidencia del Consejo de Asesores Económicos. Esa experiencia lo posicionó como una figura clave en los círculos de decisión económica de Washington.
Ronald Reagan lo nominó en 1987 para sucederlo a Paul Volcker al frente de la Reserva Federal. El Senado confirmó su nominación el 11 de agosto de ese año.
Apenas dos meses después de asumir, Greenspan enfrentó su primera gran prueba: el “Lunes Negro” de octubre de 1987, cuando el Dow Jones se desplomó más del 22% en una sola jornada, su mayor caída diaria de la historia.
Su respuesta inmediata, al garantizar liquidez al sistema financiero, evitó una crisis más profunda. Esa intervención dio origen al concepto conocido como “Greenspan Put”.
Greenspan condujo a la Reserva Federal durante una de las expansiones económicas más largas de la historia estadounidense, que se extendió aproximadamente desde 1991 hasta 2001. Ese período coincidió con la aceleración de la globalización y el auge de internet.
También gestionó episodios de alta tensión financiera, como el colapso del fondo Long-Term Capital Management en 1998 y el estallido de la burbuja “puntocom” en 2001. Su gestión le otorgó un estatus de celebridad inédito para un banquero central.
Sirvió cinco mandatos consecutivos de cuatro años bajo cuatro presidentes distintos, comenzando con Reagan. Su mandato bajo George W. Bush concluyó en 2006, tras dieciocho años y medio en el cargo, el segundo período más extenso al frente del banco central del país.
Tras dejar la Fed, su legado sufrió una revisión crítica. En 2008, durante un testimonio ante el Congreso, admitió haber encontrado una falla en su modelo económico, vinculada a su defensa de la autorregulación bancaria.
Las críticas posteriores apuntaron a su oposición a regular los derivados financieros y a su rol en el fomento de la burbuja inmobiliaria. Esas decisiones fueron señaladas, tras la crisis de 2008, como factores que contribuyeron al colapso financiero.
Tras su retiro, Greenspan fundó Greenspan Associates y continuó como observador económico. En los últimos años, advirtió sobre la persistencia de la inflación y comentó episodios como el colapso del exchange de criptomonedas FTX.