Devaluación oficial

Las tasas de dólar futuro caen hasta 40% ante el menor ritmo devaluatorio

Analistas creen que se abren oportunidades para estrategias de cobertura cambiaria.

El ministro de economía, Martin Guzmán, sostuvo que este año buscaran reducir el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial en torno al 24% anual para que de esa manera, las presiones inflacionarias sean menores. Las afirmaciones de Guzmán en relación a su política cambiaria vienen a confirmar una dinámica que ya se venía observando en el mercado desde hace varias semanas y que es que las tasas de devaluación implicadas en los futuros de dólar se ha desplazado a la baja en forma notoria. La baja de tasas implícitas de devaluación abre oportunidades para aquellos inversores que busquen cubrirse contra la suba del dólar oficial.

En las últimas semanas se han observado un notable desplazamiento hacia debajo de las tasas implícitas junto con un aplanamiento de la curva, lo cual refuerza la idea de que se han visto reducidas las expectativas de devaluación. Hoy en día la curva de tasas implícitas de devaluación se encuentran entre un 40% en el tramo corto y roza los 50% en el tramo más largo, cuando hace cuestión de semanas se ubicaban todos los tramos por encima del 50% y con picos de más de 70%.

Del mismo modo se ve una reducción importante en el interés abierto de dólar futuro, el cual se ubica actualmente en u$s 3642 millones, siendo el BCRA el vendedor dentro del mercado. El Interés abierto había alcanzado niveles de u$s 5700 millones a finales del año pasado, con la mayoría de los inversores buscando cobertura ante una posible devaluación.

Por lo tanto, la menor expectativa de devaluación hizo caer fuertemente las tasas implicas de devaluación y una reducción importante del Interés abierto.

Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos explica que el mercado venía funcionando con un fuerte desfasaje entre la tasa de interés (Badlar en 2,85% mensual) y el ritmo de inflación y devaluación, que oscilaban ambos entre 3,7% al 4% mensual. Para Benitez, esa situación era inestable, porque generaba incentivos negativos para el mercado cambiario oficial y que es esperable que el BCRA opte por bajar el ritmo de devaluación.

"El mercado veía necesario un aumento de las tasas de interés para corregir ese desequilibrio. Si bien el BCRA recién se reúne hoy con el dato a de inflación de enero para tomar una decisión, el comportamiento de las últimas jornadas parece indicar que la opción elegida ha sido la de bajar el ritmo de devaluación mensual y apostar a que eso ayude a bajar la inflación, corrigiendo de esa manera el desfasaje planteado. El riesgo del camino elegido es que la inflación no baje y de esa manera se pierda tipo de cambio real", estimó.

En este contexto, el tipo de cambio oficial viene subiendo a un ritmo del 0,3% en forma diaria. En este escenario, el BCRA redujo sensiblemente el ritmo de devaluación diaria del peso, llevando el anualizado por debajo del 40%, y de hecho más cerca del 30%, en línea con sus proyecciones de inflación anual.

Julio Calcagnino, research de TSA Bursátil del Grupo Transatlántica proyecta que al ritmo actual de devaluación dejaría al dólar oficial en niveles de $89,7 a fin de mes.

"La actual velocidad de depreciación en lo que va del mes la observamos en torno a 1,12% directo y 37,12% TNA. Mantener esta velocidad implicaría un tipo de cambio en torno a 89,71 a finales del mes, lo cual es debajo de $89,2 que espera el REM y debajo de $90,1 que indican las expectativas de inflación. No creemos por el momento que el gobierno esté buscando apreciar el tipo de cambio real para evitar problemas de balanza comercial y reservas. Tampoco esperamos una depreciación de corto plazo por el factor elecciones y traspaso a precios", afirmó.

En promedio, según el REM se espera un dólar de 125 (+48,54% contra BCRA 3500 de 84,15 al 30/12) y una inflación de 48,80%, es decir inflación y dólar moviéndose a la par de modo tal que el tipo de cambio real se mantenga en los niveles de cierre de 2020, coincidiendo esto con lo pretendido por el Ministerio.

Alejandro Kowalczuk, director de Asset Management de Argenfunds advierte que se deberá estar atentos a la desaceleración en la tasa de devaluación y ver si este proceso es sólo algo de corto plazo o perdurará en el tiempo de acuerdo a las proyecciones del Ministerio de Economía.

"Hoy las tasas implícitas se ubican más cerca de la tasa de devaluación esperada por los economistas que por Economía, pero la continuidad en el tiempo de una tasa de devaluación más baja y no suba de tasas de referencia de mercado, debería llevar a un mayor ajuste en los contratos de futuro y baja de tasas implícitas. Es decir, desde Economía se volvió a enfatizar el objetivo de un dólar en $102 para fin de año y una inflación de 29%. Creo que la pregunta fundamental entonces es si las proyecciones de los economistas y los precios de mercado terminarán convergiendo a estas estimaciones o serán las proyecciones de Economía las que terminarán convergiendo a los valores esperados por los analistas", detalló.

Oportunidad para armar cobertura

Con este movimiento de tasas, el mercado se acomoda a un ritmo de devaluación menor y ha venido descartando la idea de que veamos un salto discreto en el tipo de cambio oficial, más aún contemplando de que estamos en un año electoral y que una devaluación complica las chances electorales al Gobierno. Esta baja de tasas genera también un abaratamiento para el costo de cobertura cambiaria, abriendo entonces la oportunidad para armar estrategias para cubrirse contra la devaluación.

Rodrigo Benitez, economista jefe de Quinquela Fondos detalló que el menor ritmo de depreciación ha generado una disminución del costo de cobertura a través de sintéticos (bonos CER + contrato de futuro), pero también ha afectado el valor de los instrumentos dólar linked.

"Vemos que ha bajado el costo de hacer coberturas cambiarias, porque además de disminuir el ritmo de depreciación, se percibe más baja la probabilidad de ajuste discreto del tipo de cambio a lo largo del año. Esto es una oportunidad para quienes necesitan, por las características de su negocio, tomar este tipo de coberturas", afirmó.

A su vez, el especialista explica que dentro de las dos alternativas de armado existen los bonos dóllar linked y los sintético, es decir, la compra de bonos CER junto con contratos de dólar futuro. Para Benítez, esta segunda opción luce algo más atractiva en el corto plazo.

"El hecho de armar los sintéticos con CER puede resultar favorecido en el escenario donde baja el ritmo de depreciación, pero se mantiene alta la inflación y se pierde tipo de cambio real. Por lo tanto, aparece ahí un factor de corto plazo que puede llevar a aumentar el peso de los sintéticos y bajar algo la demanda por dollar linked, siempre que este menor ritmo de depreciación se confirme y no suban las tasas de interés", explicó el economista jefe de Quinquela Fondos.

Por su parte, Martín Saud, Senior Trader en Balanz ve a la reducción de las tasas implícitas de devaluación como una oportunidad para armar posiciones de cobertura cambiaria mediante el armado de sintéticos.

"La baja pronunciada en la curva de tasas del dólar futuro durante estos días abrió una buena oportunidad para conseguir cobertura un poco más barata para el inversor que necesite cubrirse de algún movimiento del tipo de cambio. Hoy, desde Balanz entendemos que la forma más atractiva es hacerlo con el bono TX21 (rindiendo hoy devaluación -4,5%) y un futuro corto, ya que estos son los que menos tasa obligan a pagar", explicó.

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