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El presidente de Banco Macro, Jorge Brito, se apresta a dar una charla en la Universidad de Columbia para estudiantes argentinos interesados en los negocios. Convocó el cupo permitido y que las estrictas reglas del campus impiden exceder. Le preguntaron sobre liderazgo, su experiencia en el banco, el legado familiar, sobre sobre su experiencia en River.

En el marco de la celebración de los 20 años de cotización del Banco en la Bolsa de Nueva York, momentos antes del encuentro estudiantil, Brito también accedió a un inusual y extenso diálogo con un grupo de medios, entre ellos El Cronista, en el que abordó tanto la actualidad económica como la política.

Banco Macro (NYSE: BMA) Rings The Opening Bell®   The New York Stock Exchange welcomes Banco Macro (NYSE: BMA), today, Tuesday, March 24, 2026, in celebration of its 20th anniversary of listing. To honor the occasion, Jorge Brito, Chairman, joined by Chris Taylor, Chief Development Officer, NYSE, rings the Opening Bell®.   Photo Credit: NYSEFuente: New York Stock ExchangeKathleen Kennedy

En las últimas semanas fue mencionado en diversos círculos políticos su candidatura presidencial. ¿Le interesará? Por lo pronto, Brito manifestó en este reportaje las condiciones políticas vacantes en el país y también habló de su vocación política.

Señaló la necesidad de generar una red para administrar la velocidad de adecuación de las empresas a la nueva realidad. Ponderó los consensos logrados por los gobernadores para mostrar frente a los inversores en la Argentina Week su respaldo a las políticas proinversión del gobierno nacional, a pesar de las diferencias políticas.

Habló sobre la relación del presidente Javier Miei con los empresarios y explicó cuáles son las condiciones para la recuperación de la economía, qué es lo que más preocupa hoy a los inversores -que pasa por la política- y qué hace falta para atraer más inversiones.

El siguiente fue el diálogo:

-Fue muy impresionante el Argentina Week, nunca había habido algo coordinado, este, y con un paso del mundo corporativo, fondos de emerging markets, todo lo que yo siempre viví de manera aislada, estaban todos juntos. Lo que más me gustó fue algo que vino como previa a esto, que fue el almuerzo que había organizado Susan Segal del Council of the Americas con los gobernadores. Me tocó en la mesa con algunos fondos que yo los conocía y uno de ellos que sigue a Argentina hace mucho tiempo me iba preguntando cada vez que hablaba cada gobernador de qué partido era, porque por la forma que se expresaban no te sabías dar cuenta si era del oficialismo o de la oposición. Obviamente no hay ningún gobernador oficialista neto, pero había una apoyatura totalmente al mundo que estamos viviendo. Estaba el ministro (de Economía, Luis) Caputo, que también se dirigió de una manera muy amable a ellos por la colaboración que vienen haciendo en este proceso. Eso como argentino te llena de orgullo, porque más allá de que yo conozco la interna y sé que muchos gobernadores están discutiendo cuestiones, cosas, no están 100% alineados, me parecía bueno expresarles al mundo, a los inversores las coincidencias que tenían ellos como gobernadores con la Nación, y no era el momento para expresar las diferencias. Por ahí, eso que generalmente en la política se tiende a públicamente mostrar las diferencias. Después, creo que en la apertura con el Presidente (Javier Milei), creo que tal vez lo empañó un poco las críticas a Paolo Rocca y a Javier Madanes.

-¿Cómo lo ve eso? ¿Qué le genera?

- Independientemente de las diferencias que uno puede tener con algún empresario, con algún sindicalista o con algún gobernador, hay ámbitos y hay formas. Y yo creo que no era el ámbito ni la forma. Con esto no estoy diciendo que sea justa la crítica al empresario; suponiendo que fuera justa, yo creo que hay formas y hay ámbitos. Y ahí era un ámbito tal vez para seguir un poco la línea de lo que había sido la apertura de Caputo con los gobernadores, que había un propósito del viaje, que es atraer inversores.

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-Para que las inversiones efectivamente lleguen a la Argentina, ¿qué falta todavía?

-Creo que es un conjunto de eslabones que hacen a una cadena. Que se compriman los spreads, algo que vimos desde el inicio del gobierno de Milei a hoy, que estamos acercándonos a los 600 puntos de riesgo país. Y eso lo que termina trayendo es un abaratamiento o una baja en los costos de financiamiento e, inexorablemente, la baja en los costos de financiamiento genera inversión. Eso es algo que ocurre. Y eso lo que genera es una inversión que trae... obviamente esto genera empleo y genera toda una cadena de cuestiones favorables para la Argentina, que es lo que creo que viene en tiempos distintos.

“No era el ámbito ni la forma de las críticas a Paolo Rocca y Javier Madanes. Con esto no estoy diciendo que sea justa la crítica a los empresarios; suponiendo que fuera justa, yo creo que hay formas y hay ámbitos”

Endurecimiento monetario

“Tal vez hay un montón de compañías que están en sectores, los famosos “sectores perdedores” del ajuste, y el ajuste se hace a una velocidad mucho más rápida, tal vez, a los efectos que le generan a los ganadores, a los sectores ganadores, que la generación de empleo y la inversión va llegando a una tasa o a un ritmo mucho menor", opinó Brito.

“Y por eso, y ahí tal vez la vez pasada la palabra que yo me refería, ‘estrangulamiento’, me refería a que el Gobierno vino trabajando todo este tiempo con medidas que están enfocadas principalmente a bajar la tasa de inflación. Y esas medidas, algunas son de índole fiscal, y esas las celebramos, y otras son más de índole monetaria. Y esas medidas de índole monetaria inexorablemente traen básicamente dos cuestiones: una es que cuando faltan pesos, que es lo que están haciendo mediante una esterilización monetaria del Banco Central, eso genera una baja de la inflación, pero también genera un impacto en la economía. El planteo que hice es que tal vez estamos yendo más rápido de lo que podemos ir y eso está generando ciertos problemas en la economía. Muchos de ellos los estamos viendo, y puedo hablar con conocimiento de causa, con el aumento de la morosidad.

-¿Hace falta un poco más de foco en la actividad, no sé si en detrimento de la inflación, pero por lo menos focalizar alguna medida o gestión que se enfoque más en recuperar sectores?.

-Sí, me parece que el tomar medidas sectoriales está bueno, desde el sector público y el sector privado. Lo hacemos los bancos, creo que tal vez lo tiene que hacer el Estado: estar viendo cómo poder hacer un soft landing de los sectores más complejos y poder, de alguna manera, coordinar esfuerzos para que eso no sea tan drástico para determinadas regiones, determinados sectores, grupos de empleados.

“El Gobierno vino trabajando todo este tiempo con medidas que están enfocadas principalmente a bajar la tasa de inflación. Y esas medidas, algunas son de índole fiscal, y esas las celebramos, y otras son más de índole monetaria genera una baja de la inflación, pero también un impacto en la economía”.

-Habló de “Argentina Week” y del momento de fervor, y de un contraefecto de ese fervor que tiene que ver con el tema con los empresarios que planteó el presidente. ¿Hay una relación con eso y que se haya, por ejemplo, paralizado la caída del riesgo país o que no haya habido manifestaciones estas semanas? ¿Se enfrió un poquito ese fervor a partir de esa declaración?

-La verdad que no lo puedo decir con exactitud. Creo que hemos tenido algunas semanas que no han sido positivas para la Argentina. En lo que a mí respecta, por las charlas que he tenido con inversores acá y por el contacto que tengo, hay muchas dudas que tienen sobre Argentina, pero yo diría que hoy la más importante que tienen los inversores al momento de hacer o no una inversión es si Milei sigue o no.

“El Estado debería ver cómo hacer un soft landing de los sectores más complejos y poder, de alguna manera, coordinar esfuerzos para que eso no sea tan drástico para determinadas regiones, determinados sectores, grupos de empleados”.

Y bueno, creo que eso es lo que tal vez muchas veces, cuando hay cuestiones políticas internas que afectan la imagen del presidente o de su gobierno, uno a veces pregunta “¿qué tiene que ver eso con riesgo país?”. Bueno, tiene mucho que ver. En la medida que el inversor vea que no hay ninguna otra alternativa potable dentro del universo de lo posible, ven a Milei como la única expresión de un modelo satisfactorio para su modelo de inversión. Entonces eso, cada vez que hay alguna cuestión que afecta la imagen del presidente —las encuestas las miramos todos, tarda lo mismo en llegar un mail a su casilla que a la del fondo de inversión en Nueva York—, lo ven todos. Entonces creo que esa es la cuestión principal que afecta cuando hay una cuestión negativa para el Gobierno.

“Yo diría que hoy la duda más importante que tienen los inversores al momento de hacer o no una inversión es si Milei sigue o no”

-¿Y lo ve pragmático al Gobierno en ese sentido? ¿Cree que está mirando cómo para hacer algún ajuste a la política monetaria, por ejemplo, para que este año empiece a dar vuelta un poco lo que vimos en los últimos meses?

- Yo creo que son conscientes de esta cuestión. Y si bien no he escuchado ninguna expresión del Gobierno, siento que en las últimas semanas han tomado algunas medidas que me hacen creer que tomaron conciencia de la cuestión monetaria que hablábamos anteriormente y de una pequeña crisis sectorial que puede haber.

- ¿Se refiere a la baja de tasas?

- A la baja de tasas de interés, a un Banco Central cercano a los bancos, interesado o preocupado por lo que está ocurriendo con el aumento de la morosidad.

- ¿Qué podría hacer el Banco Central como para contener o mejorar esos ratios?

- Bueno, yo creo que es el Banco Central con los bancos. Yo creo que tenemos un trabajo colectivo para hacer. Cuando uno mira el aumento de la morosidad, yo diría que la mitad tiene que ver con las corporaciones y la otra mitad tiene que ver con los individuos. Hablando puntualmente de la que tiene que ver con los individuos: la mitad tiene que ver con pérdida de empleo aproximadamente, y la otra mitad tiene que ver con un cambio de banco para la acreditación de los haberes. Y eso es un tema que sectorialmente tenemos que ver cómo lo trabajamos sin afectar las libertades de los individuos, pero eso...

“Todo el interés que le estoy dedicando a la política la estoy teniendo como ciudadano, que obviamente me interesa mucho el país (...) si algún día me dedico a la política no va a ser porque me tienten o no; va a ser porque encuentro un espacio en el cual creo que puedo aportar desde el lugar que sea, y no porque me tienten de un partido político o de otro”.

- O sea, serían individuos que eligieron un nuevo banco...

- En el cambio de banco de los “plan sueldo”, cuando la gente se cambia... no es que cuando se cambia de banco deja de pagar, pero aumenta como el riesgo. La morosidad del tipo que acredita es de 5%, por decirlo, y cuando se cambia es 20%; te termina dando 14% o 12%. Entonces ahí hay que ver cómo lo trabajamos en conjunto porque esto no sé si es... hay cosas que funcionan en el sistema financiero que es: a mayor mora, mayor tasa. Entonces uno dice “bueno, pero esto afecta la libertad”. Bueno, pero si las libertades afectan a los que pagan, y esto hace que todos tengan que pagar una tasa de interés más alta, esto nos afecta a todos. Con lo cual es un tema que ya desde ADEBA estamos trabajando, viendo a ver de qué manera podemos hacer para que esto no le genere un aumento de morosidad al sistema y, en consecuencia, un aumento de tasa de interés al individuo.

“En individuos, la mitad de la mora tiene que ver con pérdida de empleo y la otra mitad tiene que ver con un cambio de banco para la acreditación de los haberes. Y eso es un tema que sectorialmente tenemos que ver cómo lo trabajamos sin afectar las libertades de los individuos”

- Este aumento de morosidad preocupa por lo rápido, ¿no es cierto? ¿O también el nivel?

-Nosotros afortunadamente lo pudimos detectar en octubre del año pasado y tomamos medidas en el banco que hicieron que prácticamente no haya aumentado más la morosidad de individuos a partir de octubre. Y bueno, la que tiene que ver más con las corporaciones, ahí sí tiene que ver más con sectores afectados principalmente por el nivel de actividad.

-¿Qué hicieron cuando detectaron en octubre?

- En octubre avizoramos que era principalmente en plan sueldos. En los planes sueldos uno tiende a ser muy laxo, diciendo “no me importa tanto el credit scoring ni el comportamiento que tiene porque como acredita, le cobro". Y ahí empezamos a decir: “bueno, aparte del plan sueldo —como hay también muchos planes sueldos— metámosle también un poco de credit scoring para ver comportamientos históricos del cliente" y cruzando eso, tomándolo casi como si fuera mercado abierto, ahí pudimos mejorar la calidad. Pero como digo, el mejorar la calidad no es que te mejora la calidad de lo que prestaste; empezás a generar préstamos con mejor calidad. Ahora, cuando te coincide que ese momento fue con aumento de tasa de interés y por ende hay menos préstamos nuevos... si uno ve durante el segundo semestre del ’24 y primer semestre del ‘25 fue cuando más crecieron los préstamos y ahí era cuando la tasa de interés venía bajando. Cuando la tasa sube, baja la cantidad de préstamos que se otorgan, con lo cual todavía no se pueden licuar tanto con préstamo bueno los préstamos malos porque se está prestando menos ahora por el tema de la tasa de interés más alta.

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Candidaturas y política

-Hablaba de la importancia para el mercado de lo que tiene que ver con la alternancia política. Y en muchos artículos periodísticos en los últimos tiempos empieza a aparecer su nombre como la posibilidad de meterlo en algo. ¿Le interesa o no le interesa meterse en el tema de la política?

-No, la verdad que todo el interés que le estoy dedicando a la política la estoy teniendo como ciudadano, que obviamente me interesa mucho el país. Segundo, la preocupación que a uno le da entender que no podemos ser un país en el cual vivamos en un péndulo, en la cual pasamos de una profunda derecha a una profunda izquierda. Creo que tenemos que... y siguiendo la línea del temor que tienen los inversores, creo que esto es algo que está viviendo toda la sociedad. Pero bueno, cuando uno se involucra en estas cuestiones políticas, naturalmente a uno lo ven como candidato. La verdad que me gusta mucho la política y si algún día me dedico a la política no va a ser porque me tienten o no; va a ser porque encuentro un espacio en el cual creo que puedo aportar desde el lugar que sea, y no porque me tienten de un partido político o de otro.

-Según lo que ud. decía, debería haber algo, otra cosa, digamos, para que el péndulo no vaya entre una extrema izquierda o una izquierda y una extrema derecha. ¿Debería haber algún otro espacio que lo represente, tal vez esto que ud. dice, los “perdedores”?

-Yo creo que en el mundo los extremos está medio comprobado que se alimentan entre sí, porque cuando una extrema derecha critica a un determinado candidato de izquierda, lo posiciona como su rival político y terminan dejándole sin espacio a los centros. Debería recrearse ahí un espacio. Y eso es lo que... cuando uno mira el partido que más participación política tuvo diría en la historia de la democracia argentina, que es el Partido Justicialista, yo creo que se vino recostando hacia la izquierda justamente porque los dos presidentes que hemos tenido de derecha lo han de alguna manera resuelto como su rival. Y eso es lo que me parece a mí, y hablando de lo que decíamos recién del péndulo, lo que tenemos que intentar resolver si queremos ser un país serio y no pasar de un extremo a otro cada cuatro años.

-¿Ve margen para una oposición que surja de acá al año que viene? Porque si no parece que estamos esperando esa continuidad del modelo y está puesto en duda cada dos años.

-¿La pregunta lo que quiero o lo que creo?

-Lo que ve. ¿Es posible que surja un espacio?

-Hoy como están las cosas, no. No veo que haya ningún candidato de centro. Es más, cuando miro el diario y te ponen los candidatos posibles, no creo que ninguno de ellos exprese un centro.

Inflación y cepo

-¿Preocupa esa inflación un poquito más alta, que no termina de aflojar del todo? Enero, febrero, marzo cerca del 3%.

-No soy economista, pero creo que cuando uno mira la historia de los países que han bajado la inflación —saquemos la Argentina de Menem años ’90, porque fue un plan de convertibilidad— no hay prácticamente experiencias de bajar de una hiperinflación a un dígito de inflación. Es un tema que lleva tiempo y que hay muchas variables que estamos perdiendo de vista: este Gobierno asumió con un petróleo no sé de u$s 65 y hoy vale u$s 100, y muchas cuestiones estacionales, one-shot que tuvieron que ver con un acomodamiento de precios a servicios que estaban subsidiados y llevaron un acomodamiento de dos años. Con lo cual creo que se va en buen camino. Se trabaja.

-Algunos sectores están viendo cierto atraso del tipo de cambio. ¿Coincide? ¿Es momento hoy, con el Banco Central comprando, para que el Gobierno termine de liberar todos los cepos que hay respecto a las empresas?¿La demanda sigue firme o varió sustancialmente respecto al año pasado?.

- En primer lugar, el cepo está prácticamente abierto. Hay cuestiones que quedan pendientes que yo creo que hay que resolverlas porque si no uno no termina de recoger de los beneficios de estar en un país sin cepo o un mercado abierto y fluido, que es el principio básico de “uno no entra a donde no puede salir”. Entiendo que está en la agenda y está próximo a resolverse. Y entiendo por qué no se hizo todavía. Lo que pasó en octubre del año pasado no fue gratis. Veníamos en un camino de apertura constante en la cual veníamos teniendo periódicamente noticias que iban todas alineadas a la apertura y ahí la cosa se paró. En lo que respecta al tipo de cambio lo más importante para mirar son los flujos. Y digo, si hoy uno lo abriera, uno ve que las importaciones caen periódicamente y uno ve que las exportaciones debieran tender a aumentar: precio del petróleo, commodities agropecuarios, minería. Con lo cual no hay nada que me haga creer que la balanza comercial se deba deteriorar. Con lo cual no coincido que el tipo de cambio esté atrasado, más allá de que claramente en dólares el país está mucho más caro de lo que estaba antes. Pero para uno saber si el tipo de cambio está bajo o alto, uno lo debe hacer con respecto a lo que puede estar en el futuro y no al histórico.

- Respecto a la demanda de los minoristas, ¿la ve firme en un año que no es electoral? Teniendo en cuenta eso, porque los años electorales siempre crece la demanda de divisas, lo vimos el año pasado claramente.

“No coincido que el tipo de cambio esté atrasado, más allá de que claramente en dólares el país está mucho más caro de lo que estaba antes. Pero para uno saber si el tipo de cambio está bajo o alto, uno lo debe hacer con respecto a lo que puede estar en el futuro y no al histórico”

- Bueno, esa es una cuestión. Cuando uno mira la dolarización de portafolio, estamos promedio anual de los últimos 12 meses, estamos en u$s 36.000 millones. Hemos tenido picos de 5 o 6 los meses de elecciones del año pasado, y eso creo que lo pone en los años con mayor dolarización del portafolio de la historia. Eso claramente no es un dato positivo, pero sí la parte positiva es que gran parte de esos dólares están quedando en el sistema. Pero bueno, ahí está el desafío, y ahí no solo los bancos o un grupo de bancos tenemos un planteo de cómo poder hacer para que esos depósitos que estamos captando de esos clientes pueda direccionarse de alguna manera a préstamos, que esos préstamos deben generar nivel de actividad, empleo y todo lo que ya conocemos.

-¿Y cómo se llega a esa situación?

-Para seguir esa senda de crecimiento de préstamos, yo creo que el camino más corto que tenemos —y que los bancos estamos convencidos de que lo podemos hacer de una manera muy segura— es dando puntualmente a determinados sectores préstamos en dólares. Creo que es algo muy positivo.

-¿Qué sectores serían estos a los que se le permitirían?

- Lo primero es expresar: los bancos somos administradores de riesgo. Y no necesariamente un cliente que genere dólares no tenga riesgo, ni tampoco uno que no genere dólares es riesgoso. Si yo me encontrara con una compañía de servicios, una telefónica, que me quiere tomar un préstamo en dólares, esa compañía hoy tiene dos alternativas: una es financiarse a largo plazo en mercado de capitales, pero esa compañía quiere tomar un préstamo a un año; no puede ir a mercado de capitales porque no hay mercado de capitales para préstamo a un año, tiene que terminar tomando pesos. Y esos pesos que va a terminar tomando son préstamos que deja de tomar Doña Rosa o que termina tomando más caros.

-Existen esos riesgos que otro grupo de bancos…

-Yo les digo a los bancos, a mis colegas que no están de acuerdo con esto, es que el planteo nuestro es que esto sea un derecho que tengan los bancos, no una obligación. Con lo cual nadie está obligado a hacerlo.

La estrategia digital: otro banco

-¿Cómo es la estrategia con Telecom, con las novedades en Personal Pay de la compra de Banco Sáenz? ¿Qué significa la alianza con Telecom?

-En la Argentina y en el mundo empezó a haber una modalidad distinta, sobre todo los jóvenes, en transaccionar con las fintech, que en algunos casos son bancarias, en otros casos no son bancarias. Nosotros venimos teniendo planteo de los bancos en la cual queremos con las compañías financieras no bancarias lo que se llama “nivelar la cancha”, porque queremos que haya un marco regulatorio, impositivo, regulatorio, laboral muy estricto que ellos no tienen. Ahora, por otro lado, también entendemos que hay una cuestión que tiene que ver estrictamente con la forma de vincularse con ese cliente que también tiene que ver con la tradición de los bancos. Y eso es lo que creemos que, aun siendo banco —porque lo que nosotros planteamos con Personal Pay es en convertirla en banco, por eso habrán visto la semana pasada la compra del Banco Saenz— la idea a futuro es fusionarlos, generar una alianza y que todos los clientes que tiene Personal Pay que sean dentro de una comunidad bancaria, que sea un banco digital, pero de una manera distinta a la que tiene Banco Macro.

Banco Macro va a seguir teniendo su estrategia general y su estrategia digital, y paralelamente vamos a materializar esta estrategia con Personal Pay, de ir por caminos separados.

“La idea a futuro es fusionar Personal Pay y Banco Sáenz y que todos los clientes que tiene Personal Pay que sean dentro de una comunidad bancaria, que sea un banco digital, pero de una manera distinta a la que tiene Banco Macro”

-Dejaron afuera a las billeteras del pago de las cuentas sueldo en la reforma laboral. Esa la ganaron los bancos. ¿Cómo sigue la pulseada?

-No creo que hayan ganado los bancos; ganó la Argentina. Y este Gobierno lo supo entender muy bien. La discusión pasó estrictamente porque creemos que la seguridad de los salarios de los empleados del sector privado y público es un tema importante, es un tema de estado. Y creemos que no puede cualquier PSP ser un agente de liquidación de pago de un salario. Porque para eso hay un Banco Central que regula a los bancos, para eso tenemos lo que es el seguro de depósito, SeDeSa, que tiene un patrimonio de u$s 4000/5000 millones para asegurar los depósitos bancarios, yo creo que eso habla de la estabilidad de un sistema que hace 20 años no tiene problemas. Los bancos tienen un exceso de capital muy importante y eso debe pregonar por encima de expresiones de facilismo de que cualquiera puede acreditar el pago de un salario.

-¿Está más nivelada la cancha o sigue desnivelada?

-Creo que esto fue importante. Como también nosotros creemos la importancia de que no necesariamente la nivelación deba venir por el lado de más regulación a los agentes externos, sino flexibilizar a los bancos. Y hay un tema mucho más complejo, pero yo te diría que el tema más importante que tenemos hoy los bancos tiene que ver con los impuestos que tenemos de cara a otorgar un préstamo. Y eso es algo que debemos intentar corregir.

Reactivación del crédito e impuestos

- Es una discusión muy difícil porque muchos niveles de gobierno tienen que articularse para poder limitarlo en lo impositivo.

- Es complejo porque primero tenemos pocas herramientas nosotros como banco para defendernos cuando, sin ningún tipo de contraprestación, por ejemplo municipios, constantemente aumentan la tasa municipal. Que como la palabra dice, no es un impuesto, es una tasa; toda tasa debe tener una contraprestación, distinto al impuesto. Y acá cada uno te aplica la tasa que quiere. Y eso es un tema que hace también al costo del financiamiento.

-¿Hay oportunidad de que el crédito se reactive como fue en los primeros años del Gobierno por los actuales niveles de la inflación o la actividad?

- Yo creo que deben crecer. Hay sectores que están viviendo un momento increíble en la Argentina: sector de la minería, Oil & Gas, energía en todos los eslabones —fósil o eléctrica—. También un momento de consolidación en la cual el Estado va a estar vendiendo muchos activos públicos interesantes. Y todo eso abre una oportunidad de financiamiento tal como fue al principio de los ’90 en la cual crecieron mucho los préstamos bancarios. Con lo cual, indudablemente veo una oportunidad de crecimiento de activos de los bancos.

-¿Más por el lado de empresas y no tanto de personal, de consumo de las familias?

-A partir de ahora creo que para poder crecer individuos, los bancos debemos empezar a prestar a más largo plazo. Y ahí volvemos: necesitamos moneda o estabilidad del peso, que estamos empezando a tener pero todavía no tenemos tasas que nos permitan irnos a muy largo plazo. Y ahí yo creo que está la gran oportunidad cuando uno ve el peso que tienen los préstamos hipotecarios en un sistema financiero del mundo y vemos cuánto es lo que pesa en Argentina, que es irrelevante. Ahí hay una oportunidad de que, cuando se den las condiciones macroeconómicas, los bancos podamos financiar y ahí hay una oportunidad de crecimiento mucho del sector inmobiliario. Cuando uno ve lo que crecieron los activos con oferta pública y... no van alineados con lo que aumentaron las propiedades. Las propiedades no aumentaron en los mismos niveles porque todavía los préstamos hipotecarios ha crecido muy tímidamente.

-Ud. es uno de los principales, obviamente, banquero, empresario del campo, empresario energético, está en los sectores más dinámicos. Tiene algún temor con el impacto en el país de las condiciones del mundo actual.

-Puede parecer un poco mezquino, pero más allá del desastre que implica una guerra, nadie quiere una guerra, por ser un país productor de alimentos, de minerales y de petróleo, todo eso debe afectarnos positivamente. Todo eso que es negativo para el mundo puede terminar favoreciendo a la Argentina.

“El problema del riesgo país es político, y lo afecta todo porque cuando alguien ve que hay un problema en el nivel de actividad, ese problema se manifiesta en la gente; y la gente se manifiesta en la encuesta, y la encuesta le llega al banquero acá en Nueva York, y el de Nueva York dice “Bueno, a ver cómo sigue la cosa, vendo los bonos, vendo las Leliq de aquel momento, compró los dólares y me voy”.

-¿Qué le falta a la Argentina para poder tener un riesgo país a niveles de Uruguay, por ejemplo, ¿no?

-Bueno, es tiempo. Es que

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-¿Es decir que es un tema más político?.

-Sí, es político, y lo político lo afecta todo porque cuando alguien ve que hay un problema en el nivel de actividad, ese problema se manifiesta en la gente; y la gente se manifiesta en la encuesta, y la encuesta le llega al banquero acá en Nueva York, y el de Nueva York dice “Bueno, a ver cómo sigue la cosa, vendo los bonos, vendo las Leliq de aquel momento, compró los dólares y me voy”. Eso genera una salida de dólares fenomenal y eso hizo que se terminara el gobierno de (Mauricio) Macri un año y medio antes de las elecciones. No digo que eso vaya a ocurrir porque la situación es muy distinta y ahora hay desde el punto de vista económico un sustento mucho más sólido. Hoy yo diría que la cuestión es más bien política.

Historia y familia del Banco Macro

-¿Qué le genera la celebración de los 20 años ahora abriendo la campanita...?

- Bueno, me tocó hacer el roadshow, que es todo el proceso de visitas a inversores, proceso que tarda más o menos 15 días, que se inicia cuando se hace lo que se llama el filing o el listamiento y la autorización de la SEC a iniciar ese proceso. Yo hice toda la parte de Europa y las primeras reuniones acá en Nueva York cuando me encontré con mi padre y él, bueno, él siguió con todo el roadshow, que fue la segunda semana. Yo hice Asia y Europa y mi padre hizo la parte de Estados Unidos, que era Washington, Boston y Nueva York. Yo me volví a Buenos Aires; estábamos en la previa a la compra del Banco Bisel, banco que era un activo del Banco Nación que estaba próximo a venderse, y de hecho parte de los fondos fueron para la compra de ese banco. Y siempre me acuerdo que mi viejo me dijo “venite, venite que tocamos la campanita”. Y yo dije... “tomarme un avión e ir...”. Yo ya había estado con la cabeza quemada diez días viajando, durmiendo cuatro horas por día, y me arrepiento hoy de no haber venido y no haber estado al lado de él sacándome la foto. No por la foto en sí, sino porque hoy cuando veo esa foto, que la tengo en mi oficina, que está mi hermano Marcos, mi hermano Mateo que tenía apenas 12 años —porque tiene 32 hoy— mi madre... pero la verdad que muy lindo. Invitamos a los banqueros de inversión de aquel momento, de los tres bancos que estaban. Un momento muy lindo de muchos recuerdos. Sí me tocó venir cuando cumplimos los 10 años; estuve acá, fue un momento lindo, pero obviamente hoy que mi viejo no está lo veo con mucha más nostalgia que como viví los 10.

-¿Y qué cambió para el banco en estos justamente 20 años y el haber decidido estar en Wall Street en términos cualitativos?

-E banco ya era un banco importante en la Argentina, pero bueno, uno no deja de ser una sociedad familiar en la cual debe ordenarse y que están mirando de todos lados y hay que ordenar mucho los procesos internos. Entonces hoy la familia, que hasta ese momento estábamos muy en roles gerenciales... nosotros seguimos creyendo el valor de la familia, es importante. Y estamos los hermanos, tres de los seis, en cuestiones más estratégicas. Está Constanza, Marcos y yo en el banco. Mateo en Macro Securities, que es la compañía de brokerage de Banco Macro, y Federico Carballo como representante de la familia Carballo en el directorio, pero no tanto en la línea. Y sí ya hay muchos sobrinos que empiezan a trabajar, a hacer su primera experiencia laboral, pero tratando de manejar las cosas de una manera mucho más profesional que por ahí una compañía familiar.

Mayor consolidación del sistema financiero

-¿Qué mensaje le daría a los inversores de los bancos argentinos en general y de la mirada que tiene Banco Macro hacia adelante como negocio bancario y el potencial que tiene la República Argentina?

-Los inversores decirles que tienen que invertir en la Argentina porque la Argentina está en un lugar privilegiado cuando uno mira dónde está ubicada geográficamente, lejos de las guerras, qué produce, la calidad humana que tenemos, la calidad de recursos que tenemos... o sea, tenemos todo para que nos vaya bien. Nos ha ido mal durante muchos años porque hicimos las cosas mal. Entonces, si la política no le pone el pie en la cabeza al sector privado, el sector privado argentino va a empujar y mucho. Y haciendo un doble clic a la inversión y preguntando por qué en un banco: bueno, en primer lugar los bancos vivimos de todas las actividades. Para que a la Argentina le vaya bien, el sector privado debe demandar de préstamos para que la relación de préstamos-PBI, que hoy es apenas 10 u 11%, llegue a 30, 40, 50%, que es lo que los países de la región tienen; ni hablar de los países desarrollados que están por arriba de 100 %.

“Los grandes bancos se están consolidando en sus raíces sectoriales o regionales, siendo más grandes donde les va bien y saliendo de donde les va más o menos. Eso es un poco lo que viene ocurriendo. Yo creo que Argentina no va a ser una excepción a la regla y creo que ahí también va a haber un proceso de consolidación“.

-¿Y el Banco Macro en particular?

-Es todo un proceso de crecimiento muy importante que vamos a tener los bancos, amén de que todavía también creo que puede haber un proceso de consolidación. Banco Macro, de cara hacia el futuro —y un poco repitiendo lo que decíamos hace 20 años y ocurrió— es que Banco Macro va a crecer por dos vías, por vía orgánica —que es este crecimiento que te digo que vamos a hacer y que hacemos día a día y que va a ocurrir— y la otra inorgánica por un proceso de consolidación, o sea, compra de bancos.

-¿Es una condición necesaria el crecimiento de tamaño o de envergadura en el sistema para ser competitivos en el sistema bancario?

- Por lo menos es lo que en el mundo viene pasando. En el mundo, en los ’90, los principales bancos del mundo abrían en todos los países que no estaban y compraban, y era como que había que estar en todos los países del mundo. Cuando uno mira lo que está pasando hace 15 años atrás, los grandes bancos se están consolidando en sus raíces sectoriales o regionales, siendo más grandes donde les va bien y saliendo de donde les va más o menos. Eso es un poco lo que viene ocurriendo. Yo creo que Argentina no va a ser una excepción a la regla y creo que ahí también va a haber un proceso de consolidación.