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Con un escenario macroeconómico volátil, el economista jefe de FIEL, Daniel Artana, se aventuró a analizar, durante una entrevista con el streaming Ahora Play, los interrogantes que enfrenta el Gobierno en materia cambiaria.

Según el especialista, si se consolidan las inversiones previstas, el país se encamina hacia un cambio de paradigma en su balanza comercial.

“Si la Argentina concreta para 2030 lo que habla que puede concretar en energía, que eso es más tangible porque se están haciendo las inversiones, y lo que puede venir en minería, vos capaz que le metés 30.000 palos de exportaciones nuevas a este país”, afirmó Artana.

Para el economista, este volumen de ingresos transformaría la dinámica local: “Se acabó la restricción externa; vamos a tener que hablar de otra cosa. Eso te significa una economía diferente”.

¿Dólar atrasado? Qué dice Artana sobre el valor del tipo de cambio

En medio de las discusiones sobre la competitividad del peso y el crowling peg, Artana sostuvo que el análisis no puede simplificarse. Si bien reconoció que el Gobierno busca mantener el dólar en niveles cercanos a los $ 1400, destacó la resiliencia de ciertos sectores.

“El Gobierno decidió cambiar su política de acumulación de reservas y salir a comprar. No sabemos a dónde estaría si no hubiese comprado”, analizó y agregó: “Tenés un peso relativamente fuerte”.

“Hay una cosa que uno mira y todos los meses crece, que son las exportaciones de servicios que salen en el balance cambiario del Banco Central. Se están yendo alrededor de u$s 800 y u$s 1000 millones por mes y eso es pura mano de obra calificada”, detalló. Según su visión, este sector demuestra que se “puede seguir compitiendo con este tipo de cambio”.

En ese sentido, Artana marcó una diferencia técnica respecto a la búsqueda de un valor ideal para la divisa: “No hay un tipo de cambio a medida de cada sector. Hay un tipo de cambio que surge del equilibrio de la oferta y demanda de divisas en la economía”.

Dudas fiscales y subsidios

A pesar del optimismo exportador, el economista jefe de FIEL advirtió sobre las tensiones que enfrenta el programa fiscal del Gobierno, especialmente por la caída de la recaudación y la presión del gasto legislativo.

“El (superávit) primario, primero, lo corrieron para abajo respecto a lo que habían acordado con el Fondo. De 2,2 están a 1,5 en el presupuesto. Ahora están hablando de 1,4. ¿Por qué? Porque vos llevás ocho meses de caída de la recaudación en términos reales”, explicó.

A esto se suma el impacto del precio internacional del crudo en las cuentas públicas: “Tendrías que tener más plata para hacer frente a los mayores subsidios que vas a tener en energía y en el transporte. Si no lo reflejás en el usuario final, el Gobierno nacional pierde plata; gana más por retenciones, pero pierde más por el resto“.

El factor político y el riesgo país

Finalmente, el especialista se refirió al motivo por el que el riesgo país no logra perforar niveles más bajos pese al ordenamiento macroeconómico, vinculándolo directamente con la incertidumbre electoral de largo plazo.

“Hay un tema de riesgo del 2027. Si en la Argentina en el ’27 estuviéramos discutiendo entre Milei y alguien que discrepa en un montón de cuestiones, pero que entiende que 2+2 es 4 en materia de economía... pero si la alternativa es Kicillof”, planteó.

Para el economista, el gobernador bonaerense representa una incógnita para los inversores debido a que “no ha corregido su mensaje económico” y sus referentes dicen “cosas disparatadas en materia económica”. Por ello, concluyó que “una probabilidad, por más chiquita que sea, de un desastre significa una caída”, lo que explica por qué el mercado aún no convalida una baja mayor de las tasas de interés para el financiamiento externo.