El martes a las cuatro de la tarde el Indec dará a conocer la inflación de junio, que podría quebrar el 2%, al empezar con 1. Para que el índice de precios siga ese sendero hasta las elecciones de octubre del año próximo, es crucial que el dólar no se dispare.
De ahí la estrategia clave por parte del Banco Central, de intervenir para evitar una volatilidad diaria en el tipo de cambio, que pueda llegar a impactar en precios.
Durante junio, la búsqueda de cobertura cambiaria se incrementó con fuerza en todos los segmentos, lo que pone en evidencia una mayor demanda privada de divisas.
Intervención
“Frente a este escenario, la autoridad monetaria optó por amortiguar la suba del tipo de cambio mediante el despliegue de sus herramientas financieras; esto incluyó la participación en el mercado de futuros y, fundamentalmente, ventas agresivas en la plaza de bonos indexados al dólar (dollar linked)”, revelan desde el Ieral, de la Fundación Mediterránea, en un paper realizado por Maximiliano Gutiérrez, Responsable de la sección Monetaria-Cambiaria.
“Si bien regular el tipo de cambio a través de instrumentos financieros preserva el stock de reservas, esta estrategia funciona mientras dure la paciencia del mercado y no sustituye el poder de fuego que otorga contar con un adecuado nivel de reservas líquidas (actualmente en torno a los u$s 25.000 millones)“, indica el informe.
“Esta dinámica denota, en los hechos, la implementación de un esquema de flotación sucia (o administrada)”, precisa el research.
De hecho, diversas jornadas de junio y julio registraron una expansión significativa en el volumen operado de bonos dollar linked, reflejo directo de la estrategia oficial. Por caso, la contracción de $ 0,76 billones observada en la Base Monetaria el 26 de junio confirma el impacto de la operatoria de dollar linked del día previo.
Volumen récord
En esa rueda, el volumen negociado alcanzó un récord de u$s 1140 millones (equivalentes a unos $1,7 billones), traccionado principalmente por las colocaciones del Banco Central.
Un comportamiento análogo se detecta cuando se analizan el resto de las jornadas con un elevado volumen operado en los últimos 40 días, consolidando el esfuerzo de la autoridad monetaria por contener el avance de la divisa mediante la oferta de títulos de cobertura.
Cobertura cambiaria
La provisión de cobertura cambiaria durante las últimas semanas por parte del Banco Central alcanzó una dimensión tal que prácticamente agotó el stock de títulos dollar linked con el que contaba luego de operaciones de canje previas.
Ante esto, fue necesario instrumentar un canje intrasector público para recomponer la capacidad de intervención del BCRA. De acuerdo con la adecuación de los montos listados en Byma, el Banco Central incorporó u$s 2000 millones en letras dollar linked con vencimientos programados para julio y agosto de este año.
Munición gruesa
La posición corta en futuros del Banco Central finalizó mayo en apenas u$s 204 millones, tras registrar una significativa reducción de u$s 1970 millones respecto al mes previo.
Este saldo, que representó solo el 7% del interés abierto total del mercado, profundizó la tendencia contractiva iniciada desde el máximo de u$s 6875 millones alcanzado en septiembre de 2025.
Sin embargo, la evolución del interés abierto a lo largo de junio convalida la hipótesis de una activa intervención de la autoridad monetaria.
En futuros
De este modo, julio inició con un interés abierto total de u$s 3363 millones, lo que representa un incremento de u$s 573 millones respecto al cierre de mayo, cuando se ubicaba en u$s 2790 millones.
Esta tendencia expansiva continuó durante los primeros días del mes, llevando el stock a alcanzar los u$s 3650 millones al 7 de julio.
“La curva de futuros convalida la expectativa de un reacomodamiento gradual del tipo de cambio para la segunda mitad del año, descartando escenarios de un salto devaluatorio discreto”, señalan en Ieral.
“Esta trayectoria de ajuste controlado se refleja con claridad en las posiciones con vencimiento a diciembre, las cuales ya se pactan a una tasa implícita efectiva anual del 22%, situando la cotización esperada en torno a los $ 1642 por dólar”, concluye el informe.