En la jerga financiera, algunos lo llaman el carry ‘silencioso’, mientras otros mesadineristas lo conocen como el carry ‘pasivo’.
Lo cierto es que, cualquiera sea el nombre en cuestión, la premisa es siempre la misma: como son contados con los dedos los inversores extranjeros que vienen con dólares, entonces por qué mejor no hacer el carry directamente con pesos, para luego sí volver a la moneda extranjera como refugio de valor.
Carry silencioso
Tanto el carry ‘silencioso’ como el ‘pasivo’ consisten justamente en esta operatoria: aprovechar el flujo de pesos que tenga la empresa o la persona para hacer tasa en pesos y, en un momento dado, irse hacia la moneda extranjera.
De paso, se ahorra una comisión, al evitar tener que pasar esos dólares a pesos. En los bancos, de hecho, el spread que hay entre la punta compradora y la vendedora del dólar es de $ 50, mientras en el blue es de $ 20, y en el MEP de 1%, que es la comisión que cobran los agentes de Bolsa por las operaciones de compra venta de bonos.
Cuánto se gana
Lo cierto es que, para ver cuánto se puede llegar a ganar con el carry ‘silencioso’, se debe examinar la dinámica reciente de los instrumentos a tasa fija.
“Se observa no solo un aplanamiento en la zona de entre el 33% y el 35% anual, sino también un retorno de la curva a niveles de tasa efectiva anual (TEA) similares a los registrados el 22 de diciembre".
“Esta convergencia es particularmente nítida en el tramo corto, que ha regresado a los valores previos al inicio del ciclo alcista de tasas”.
“No obstante, el tramo largo (desde octubre de 2026 en adelante) se posiciona un escalón por encima de los registros de finales del año pasado, consolidando un piso del 33% anual frente al 31% previo”, precisan desde la Fundación Mediterránea.
Lecap y Boncap
Los guarismos de las Lecap y Boncap que se observan a inicios de marzo reflejan una notable compresión de tasas respecto a fines de enero, cuando el tramo corto oscilaba en el 38,4% TEA, lo que representa una corrección a la baja superior a los 500 puntos básicos.
La enorme volatilidad que viene afectando al segmento en pesos tiene su correlato en la evolución de la tasa real promedio ponderado por monto.
Tras iniciar el mes en niveles neutrales respecto a la inflación, el rendimiento real emprendió un marcado sendero ascendente a partir de la segunda semana, alcanzando un pico máximo del 6% anual hacia mediados de mes.
Tasas
“No pareciera una tasa real restrictiva, incluso se encuentra por debajo de la tasa real observada en el período que va desde la salida parcial del cepo en abril de 2025 hasta el desarme de las Lefi en julio del año pasado, pero lo que si genera una marcada incertidumbre es la volatilidad que exhibe”.
“Finalmente, esta escalada de seis puntos porcentuales se revirtió en el tramo final de febrero y comienzos de marzo, cuando el rendimiento inició un descenso que lo posicionó en torno al 1% anual, completando así un ciclo de alta volatilidad en apenas catorce jornadas operativas”, concluyen.
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