Los préstamos en dólares alcanzaron un récord histórico: llegaron a u$s 19.700 millones, lo que implica un crecimiento de u$s 1300 millones en lo que va del año y de u$s 6900 millones en los últimos doce meses, según datos del Banco Central.
“Lo que estamos viendo con el récord de préstamos en dólares no es casualidad, es la consecuencia de tres factores que hoy están alineados”, explica Maximiliano Ramírez, director de Lambda Consultores.
Carry trade
Primero, la baja fuerte en la tasa en moneda extranjera. Después de las elecciones, el costo de fondeo en dólares cayó de niveles cercanos al 8% anual a la zona de entre el 5 y el 5,5%.
Eso abarata el crédito y reactiva la demanda, sobre todo de empresas que tienen ingresos vinculados al comercio exterior o cobertura natural en dólares.
En segundo lugar, enumera el crecimiento de los depósitos en dólares en el sistema. Aun después de la liberación de las cuentas CERA, los depósitos no cayeron; al contrario, el stock se mantuvo firme y eso amplía la capacidad prestable de los bancos.
“Cuando tenés más depósitos en dólares y menor tasa, el crédito despega casi automáticamente”, precisa Ramírez.
Tasas baratas
Tercero, el incentivo financiero: “Hoy hay actores que toman dólares al 4% o 5% anual y los colocan en instrumentos en pesos que rinden entre el 2,5% y el 3% mensual. La cuenta es tentadora. El problema es que eso no es un arbitraje libre de riesgo”, advierte.
Todo depende de que el tipo de cambio se mantenga estable. Si el dólar se mueve fuerte, la ecuación cambia rápidamente.
El tema de hasta dónde puede llegar, va a depender de dos cosas: que continúe la estabilidad cambiaria y que el BCRA siga con capacidad de acumular reservas sin generar tensiones de liquidez.
Crédito en dólares
“Mientras el esquema macro se perciba ordenado, el crédito en dólares puede seguir creciendo. Pero si aparece volatilidad cambiaria o sube la percepción de riesgo, ese flujo puede frenarse tan rápido como se aceleró”, comenta.
En lo que va de 2026, buena parte de las compras oficiales parecen estar vinculadas al dinamismo del crédito en dólares, que hasta el 9 de febrero, último dato en las estadísticas del Central, creció u$s 1431 millones.
Cuentas del blanqueo
La expansión responde tanto a la baja de tasas post elecciones (del 8% en octubre a niveles cercanos al 5,5% actualmente), como al incremento de los depósitos en moneda extranjera en el sistema, incluso tras la liberación de las cuentas CERA.
Este mayor volumen de depósitos amplía la capacidad prestable de los bancos en dólares y, en consecuencia, sostiene la demanda de divisas en el mercado oficial.
Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, revela que el tipo de cambio real en Argentina perforó sus niveles más bajos de los últimos siete meses.
Abre así un intenso debate sobre si esta apreciación responde a una mejora genuina en la productividad o si es el resultado de una estrategia oficial para forzar la estabilidad a cualquier precio.
Con una caída acumulada en febrero de $ 47,50, el dólar mayorista quebró la barrera de los $ 1400 por primera vez desde noviembre, situando la competitividad de la moneda local en valores mínimos no vistos desde julio del año pasado, según los indicadores de intercambio comercial del Banco Central.
Combo
Esta calma financiera, lejos de ser solo intervención directa, a juicio de Morales se apoya en un “combo” de factores concurrentes.
Una liquidación récord de obligaciones negociables en el mercado oficial, el sólido ingreso de divisas de la campaña triguera y un contexto internacional amigable para los mercados emergentes.
Todo esto potenciado por tasas en pesos que rondan el 40% anual y estimulan el carry trade, cuando la inminente entrada de la cosecha gruesa promete extender esta “pax cambiaria.
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