El Banco Central (BCRA) compró ayer u$s 47 millones que se sumaron a los u$s 187 millones que había embolsado el miércoles y las reservas brutas alcanzan ya unos u$s 44.646 millones. Aunque en lo que va del año está embolsando fuerte, aún está muy lejos de la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el mercado sigue de cerca el camino hacia la próxima evaluación.
“Las reservas netas del BCRA se encuentran en u$s 1250 millones, aunque si aplicamos la metodología del FMI para medir la meta descienden hasta u$s -16.000 millones, dado que no contabilizan los desembolsos del propio organismo, ni los cambios en las variaciones de precio del oro y otros activos”, detalló el economista y director de OPEN, Federico Machado. Hoy la mayor parte de las reservas argentinas son préstamo del FMI, oro, depósitos y el swap con China.
Por su parte, Lucio Garay Méndez, economista de Eco Go, asegura que “las reservas netas son u$s 4000 millones negativas, aunque caen a casi u$s -19.000 millones si tomamos la metodología del FMI”. Y destacó que el nuevo esquema cambiario con bandas indexadas e intervención dentro de las mismas da lugar a uno de los reclamos con mayor consenso, la acumulación de reservas.
Pedro Gaite, economista jefe de Fide, calcula que la meta de diciembre, pautada para la evaluación que ahora paso a febrero, se incumplió por mucho: unos u$s 15.000 millones.
Esto, incluso teniendo en cuenta los cambios en el swap con Estados Unidos, que se cubrió con un préstamo del Banco Internacional de Créditos (BIS, por sus siglas en inglés) -el tramo activado- y ese dinero contabiliza para las reservas, el repo, que dejó unos u$s 1000 millones en la cuenta del BCRA tras el pago a los bonistas, y las compras que viene realizando el regulador monetario este año, que son a todo vapor.
En ese sentido, considera que “el esfuerzo que hace el BCRA para comprar dólares en el último tiempo está muy en línea con la relación con el FMI” y puede leerse como una señal para el organismo.
“El esfuerzo que hace el BCRA para comprar dólares en el último tiempo está muy en línea con la relación con el FMI y puede leerse como una señal para el organismo”.
Consideró que “el giro de régimen cambiario y en la práctica de acumulación de reservas responde a la presión del Fondo en gran parte y el hecho de que el organismo le dé un waiver o no a la Argentina dependerá mucho de que el Central siga con esta conducta”.
¿Una señal al FMI?
Cabe recordar que, con apenas 10 ruedas del año transcurridas, el Central ya compró u$s 562 millones, un 12% del volumen del mercado cambiario. “Si se mantiene esta tendencia y se profundiza el nivel de compras, las expectativas pueden volver a alinearse y definitivamente bajar el riesgo país”, señaló Garay Méndez.
Asimismo, del lado de los pesos, dijo que la compra de divisas puede ayudar a la demanda, clave para la economía que sigue.
“Si la tasa descomprime, la inflación vuelve a desacelerar y la actividad sigue su camino de recuperación, entonces (el titular del Central, Santiago) Bausilli estará mejor parado frente al Fondo a pesar de no cumplir con la acumulación exigida, algo que hoy luce imposible”, dijo.
Un waiver y nuevas metas
La próxima evaluación del organismo sobre la Argentina será en febrero. Se tratará de la segunda revisión del acuerdo que tiene con nuestro país. Y la portavoz, Julie Kozack, destacó ayer que el BCRA comenzó el año con acumulación de reservas “a un ritmo acelerado”.
En este sentido, Gaite sostuvo que al Fondo le molestó que el BCRA no hiciera esfuerzos el año pasado por comprar dólares y que, si bien no va a cumplir con la meta esta vez tampoco, mostrar un comportamiento alineado con ese objetivo favorece la posibilidad de un waiver.
“Va a ser muy difícil cumplir con todas las metas, pero el FMI va a tener en cuenta el comportamiento del BCRA para considerar los ‘perdones’ que otorgue hacia adelante”, indicó.
De eso dependerán los próximos desembolsos que reciba la Argentina. Sin embargo, recordó que el organismo ya hizo un préstamo fuerte a la Argentina.
“Ya entraron u$s 14.500 millones del acuerdo por u$s 20.000 millones que se hizo inicialmente. Está previsto que desembolse menos de u$s 2000 millones este año, por lo que la dependencia de la Argentina hoy es mayor con el Tesoro de EE.UU. que con el FMI”, explicó Gaite.
Asimismo, Machado no descartó que “el Gobierno deberá renegociar las metas con el FMI, después de haberlas renegociado a mitad del año pasado”. Ese es uno de los grandes desafíos que enfrenta Bausili hacia adelante.