Donald Trump dijo que no atacará a Irán antes de las elecciones de medio término en EE.UU., mientras la república islámica intensifica los ataques contra buques comerciales que intentan atravesar el estrecho de Ormuz.
La guerra de Trump contra Irán es profundamente impopular entre el electorado estadounidense. El conflicto generó una crisis energética global y desató un shock inflacionario que golpea la capacidad de los votantes estadounidenses para pagar productos y servicios de uso cotidiano.
Atados a las políticas del presidente, los republicanos luchan por mantener el control del Congreso, que cada vez más parece escapárseles de las manos.
“No atacaremos a Irán en ningún momento antes de las Elecciones de Medio Término que se celebrarán en Estados Unidos el 3 de noviembre”, escribió Trump el jueves en una publicación en redes sociales, y agregó que ambos países estaban “manteniendo conversaciones productivas”.
Los precios del petróleo habían trepado el jueves a su nivel más alto del mes, después de que varios buques petroleros fueran alcanzados por misiles en el Golfo y frente a la costa de Omán el miércoles por la noche, sumado a señales de que la recuperación del tránsito marítimo por esa vía vital se estaba desacelerando.
El Brent recortó su suba tras la publicación de Trump y cotizaba con un alza del 3,4%, a u$s 103,62 por barril.
En una etapa anterior del conflicto, EE.UU. había respondido a los ataques iraníes contra buques petroleros que intentaban sacar crudo del Golfo.
A fines de agosto, el ejército estadounidense atacó dos lanzacohetes iraníes en una isla del estrecho, y afirmó que había apuntado contra fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica que se preparaban para lanzar cohetes con minas marinas hacia esa vía navegable.
Los últimos ataques reconocidos públicamente por el ejército estadounidense contra objetivos iraníes ocurrieron hace un mes, cuando aseguró haber destruido cinco buques petroleros de crudo del régimen como represalia por un ataque de la Guardia Revolucionaria contra un buque de guerra de la Armada de EE.UU.
Trump había dicho anteriormente que podría reanudar los ataques contra Irán después de la crucial votación del 3 de noviembre.
La Casa Blanca le había pedido al Comando Central de EE.UU., que supervisa las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente, que elaborara posibles opciones de ataque para llevar a cabo antes de las elecciones de medio término, según informó el miércoles la revista Atlantic.
Pero la publicación de Trump del jueves fue un reconocimiento tácito de que nuevos ataques contra Irán podrían perjudicar a los candidatos republicanos en plena campaña, a menos de un mes de las elecciones de medio término.
Las encuestas muestran que el enojo de los votantes por el alto costo del combustible a causa de la guerra del presidente podría costarle votos a su partido en las urnas.
Los demócratas confían en que pueden quedarse con el control de la Cámara de Representantes de EE.UU. y se muestran cada vez más optimistas sobre la posibilidad de ganar también el Senado.
Incluso las bancas del Senado en estados tradicionalmente republicanos están cada vez más en disputa: Texas, Alaska, Ohio, Iowa y Kansas aparecen ahora en un virtual empate o con inclinación hacia los demócratas, según el Cook Political Report, de carácter no partidario.
