La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que los gobiernos enfrentan “decisiones políticas muy difíciles”, al tiempo que instó a los funcionarios a contener el gasto para combatir una suba de los rendimientos de los bonos que llevó los costos de endeudamiento a máximos de varias décadas.

Kristalina Georgieva se refirió el miércoles al reciente desplome de los mercados globales de bonos y señaló que el aumento de los precios de la energía provocado por la guerra con Irán había llevado los costos de endeudamiento a 10 años de EE.UU., Alemania y Japón a sus niveles más altos en décadas, y que “siguen subiendo”.

Los mercados globales de bonos sufrieron fuertes ventas en los últimos meses, mientras los inversores lidian con una combinación tóxica: una guerra prolongada en Medio Oriente, subas de tasas por parte de los principales bancos centrales y cargas de deuda pública cada vez mayores en muchos de los países más ricos del mundo.

En declaraciones en Singapur, antes de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial que se celebrarán en Bangkok la semana próxima, Georgieva dijo que, con niveles de deuda global sobre el PBI a punto de superar el 100%, los déficits fiscales excesivos y los elevados costos del servicio de la deuda eran un “factor importante” que afecta la salud de la economía global.

“Los rendimientos elevados están inflando la factura de intereses en un momento de fuertes restricciones presupuestarias y prioridades de gasto que compiten entre sí, entre ellas la defensa”, afirmó. “A su vez, las tasas de política monetaria más altas elevan el tramo corto, lo que impacta directamente en el costo de la deuda de corto plazo”.

Georgieva sostuvo que los déficits se mantuvieron demasiado grandes desde la pandemia de Covid-19, con un “espacio fiscal que... pide a gritos ser repuesto”. Agregó que los planes de consolidación eran “la necesidad del momento”.

“La situación exige un conjunto urgente e integral de respuestas de política”, dijo Georgieva.

La directora gerente afirmó que la situación era especialmente “desafiante” para los países altamente endeudados de la eurozona. Francia quedó en la mira de los vigilantes del mercado de bonos en las últimas semanas, después de que manifestantes salieran a las calles para repudiar los planes de gasto del gobierno, que consideran excesivamente austeros.

Georgieva también mencionó a Italia, Portugal e Irlanda como especialmente expuestos al desplome del mercado global de bonos.

Georgieva instó a los funcionarios a contener el gasto para combatir una suba de los rendimientos de los bonos que llevó los costos de endeudamiento a máximos de varias décadas.EFE

Ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales viajarán a Bangkok la semana próxima para analizar los riesgos para una economía global que enfrentó los shocks con “una agilidad notable”, señaló.

Sin embargo, Georgieva advirtió que es poco probable que esa resiliencia no sea puesta a prueba en los próximos meses, y mencionó la rápida llegada de la IA avanzada y los precios de la energía persistentemente altos como posibles detonantes de disrupciones económicas.

Si bien la IA estaba impulsando el crecimiento, su impacto era desigual y corría el riesgo de agravar la desigualdad global, afirmó.

Aunque el shock energético derivado de la guerra con Irán había quedado “en gran medida contenido”, los precios del petróleo se mantenían en torno a los u$s 100 por barril y podrían subir aún más a medida que se acerca la temporada fría en el hemisferio norte y algunos de los países más ricos y con mayor consumo energético del mundo reponen sus reservas.

“Para citar a Game of Thrones: se acerca el invierno”, dijo Georgieva.