El precio del oro se ha desplomado más de un 15% desde el inicio del conflicto con Irán, en una fuerte corrección del mercado que ha puesto en duda el rol del metal como activo refugio.
El oro suele considerarse un beneficiario de la incertidumbre geopolítica y durante los primeros 10 días del conflicto en Medio Oriente mantuvo en general su valor previo a la guerra, incluso mientras acciones y bonos caían.
Sin embargo, desde entonces el metal precioso quedó atrapado en la turbulencia que sacudió a los mercados durante la guerra, ya que inversores necesitados de liquidez para cubrir pérdidas en otros activos comenzaron a realizar ganancias tras el fuerte rally de dos años del oro.
Rhona O’Connell, analista de la firma de servicios financieros StoneX, advirtió que los inversores no deberían “caer en la trampa del ‘activo refugio’”.
“El oro casi siempre cae durante desplomes de acciones y bonos del Tesoro, ya que los inversores lo venden para obtener liquidez”, añadió.
Jason Turner, del banco privado alemán Berenberg, indicó que datos de fondos de cobertura y corredores sugieren que las instituciones financieras han estado “liquidando posiciones rentables en oro para cubrir llamadas de margen [cuando los intermediarios exigen garantías adicionales a los inversores] en los mercados de acciones y bonos”.
El grupo de datos Vanda estima que los fondos cotizados en bolsa (ETF) de oro a nivel global registraron salidas por unos u$s 10.800 millones desde el inicio de la guerra.
También circulan especulaciones entre analistas sobre que los bancos centrales podrían vender parte de sus reservas de oro para obtener liquidez, aunque esto aún no se refleja en los datos oficiales.
Este mes, el gobernador del banco central de Polonia evaluó vender o revalorizar parte de sus reservas de oro para financiar gasto en defensa. Analistas de HSBC señalaron que los altos precios del petróleo, los riesgos geopolíticos y los ingresos potenciales que aún ofrece el oro “podrían incentivar más ventas del sector oficial”.
El precio del oro alcanzó una serie de máximos desde principios de 2024, con un pico récord de u$s 5.594 por onza troy en enero, impulsado por una fuerte entrada de inversores. Pero tras una breve caída y recuperación en febrero, el alza se revirtió con fuerza desde mediados de marzo.
El oro cayó un 16% desde el inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, borrando la mayor parte de sus ganancias del año. El martes se mantenía prácticamente estable en torno a u$s 4.400 por onza —aún en niveles históricamente elevados pese a la corrección de marzo— luego de que el presidente Donald Trump sugiriera el lunes que la guerra podría terminar pronto.
Como resultado del conflicto, hubo una “fuerte toma de ganancias, reducción de riesgo y desapalancamiento”, explicó John Reade, estratega del Consejo Mundial del Oro, que representa a las compañías mineras de oro.
A medida que los inversores especulativos ganaron peso en el mercado el año pasado —por encima de otros motores tradicionales de demanda como la joyería— el precio del oro se volvió más volátil y probablemente seguirá siéndolo, agregó.
“El rol del oro como diversificador de cartera y cobertura de riesgo se ha visto algo debilitado por la volatilidad de las últimas semanas”, afirmó Reade.

Las expectativas de tasas de interés más altas, a medida que los bancos centrales buscan contener el impacto inflacionario de la guerra, también han presionado a la baja al oro, según analistas.
“El oro y la plata son extremadamente sensibles a las expectativas de tasas”, señaló Adrian Ash, director de investigación de la plataforma BullionVault. “Todos se preguntaban cuándo el oro volvería a correlacionarse con las tasas reales; la respuesta es ahora”.
El aumento de las tasas eleva los rendimientos de los bonos, lo que los vuelve más atractivos para algunos inversores frente al oro, que no genera intereses.
Muchos analistas esperan que la volatilidad del oro se mantenga elevada y que el daño económico del conflicto persista, incluso si Trump logra poner fin a la guerra en el corto plazo.
Sin embargo, algunos proyectan que el oro volverá a subir, aun cuando continúen las consecuencias del conflicto.
Analistas de BMO señalaron el martes que esperan que el oro recupere “gran parte” de sus pérdidas una vez que regrese el apetito por riesgo.
Ash, de BullionVault, recordó que en la fase inicial de “shock y pánico” de la crisis financiera de 2008, el precio del oro también cayó, pero luego se recuperó: el oro “terminó siendo el activo ideal para esa crisis —y lo fue en el largo plazo”.

















