

Buenas noticias para las aseguradoras en América latina: el mercado regional se expande a tasas astronómicas comparado con el virtual estancamiento del sector en países del primer mundo, producto del crecimiento económico, mayor conciencia social y un mercado interno protagonista en gran parte de los países del continente.
El optimismo no es propio, sino del Instituto de Ciencias del Seguro, de la Fundación Mapfre, que presentó semanas atrás su clásico reporte sobre la industria aseguradora latinoamericana, en esta oportunidad su undécima edición, correspondientes a 2011-2012. Allí se desprende una visión general del negocio y el esperado ranking de países, segmentos y compañías, utilizado como referencia en el sector. El dinamismo y crecimiento económico de los principales mercados de América latina han provocado un importante desarrollo de los sectores aseguradores de la región en 2011, resumen sus autores.
El reporte releva 18 países, en los cuales, las aseguradoras registraron un incremento del 14,1% en el volumen de primas, en forma interanual, hasta alcanzar los 104.221 millones de euros. El desa-rrollo de las economías y la fortaleza de la demanda interna en estos países confirman el potencial de desarrollo de la actividad aseguradora en la región, dice el informe. Los datos, de 2011, surgen de los balances estandarizados de las firmas. Ese año, la subregión América del Sur y México crecieron más que América Central y el Caribe.
En el ranking de países, Brasil continuó siendo el mayor mercado de la región con una cuota del 33%; seguido de México, que supone el 14%; Venezuela y Puerto Rico (12% en forma respectiva).
Como viene sucediendo desde hace años, la Argentina queda relegada al quinto lugar, con 11% del mercado. Sin embargo, por la inflación y el retraso cambiario, fue el país que más creció, medidos en euros, un 30,4% ese año, sólo superado por Paraguay (33,4%).Rubros dinámicosEl reporte de la fundación da cuenta que 60% de las primas en la región corresponde al segmento No Vida (factura 62.547 millones de euros). El rubro creció, en 2012, un 14%, y estuvo influido, según los analistas por los aumentos en el nivel de empleo y en la venta de bienes y automóviles. El segmento Vida, por su parte, se expandió 13,9% interanual, y vendió primas de 41.674 millones de euros.
Entre los puntos que se destacan este año, está el dato de que las empresas aseguradoras latinoamericanas mejoraron sus resultados netos un 4,5%, respecto al ejercicio anterior. Aquí, se destacó la Argentina, que registró un crecimiento del 69%. Perú tuvo 46,5% de aumento en los resultados, debido a la menor siniestralidad y más eficiencia en las ventas. Guatemala, Paraguay o República Dominicana también mejoraron en este aspecto, aunque muy por detrás.Las deudas de la ArgentinaLos números flojos de la Argentina restaron algo de optimismo en la presentación local del informe, donde estuvieron, entre otro Francisco Astelarra, titular de la Asociación Argentina de Compañías de Seguros (AACS), quien exhortó a generar mayor cultura entre la población, ya que, en la actualidad, el 83% de las viviendas, que pueden asegurarse, no lo está, lo que es una lástima, ya que, en rigor, el gasto que significaría, en una estructura de costos, es bajo en relación a otros gastos como expensas o cable. Igualmente, destacó que en el mercado tenemos coberturas con mucho potencial de crecimiento, como son Autos, Hogar, Agro y Responsabilidad Civil, entre otras.
Por parte de la Superintendencia de Seguros de la Nación, estuvo presente también Mariela Ricciuti, de la gerencia Técnica y Normativa del organismo, quien consideró que la mejor publicidad para la industria es que ésta brinde nuevas coberturas e información clara y transparente, de esta manera logramos acercarnos al asegurado.Riesgos globalesEl envejecimiento poblacional, los bajos tipos de interés y el descalce exitoso del sector bancario son los principales retos del sector asegurador, según coincidieron expertos internacionales que participaron en III Encuentro del Sector Seguros, organizado por Ernst & Young y la escuela IESE, en España.











