

A la par de la lucha por el control de Sidor de parte de las distintas tendencias oficialistas, la empresa enfrenta una realidad económica difícil. Hoy las deudas de unos u$s 3.000 millones superan la valoración que la siderúrgica ostentaba en 2008, cuando fue estatizada.
Un informe financiero, presentado en la Asamblea Anual de Accionistas realizada en Caracas el 19 de julio y obtenida por El Mundo Economía y Negocios, revela que durante el primer semestre del año las pérdidas de Sidor sumaron u$s 482 millones. Mientras que la deuda que mantiene con proveedores nacionales e internacionales, así como con entidades financieras, suma u$s 974 millones.
En esta asamblea, en la que fue ratificado Carlos DOliveira como presidente de Sidor, quien un mes después fue desincorporado de su cargo por parte del Ejecutivo, se indicó que la siderúrgica le adeuda a proveedores del Estado como Edelca, Pdvsa, Ferrominera del Orinoco y a las briqueteras Bs. 1.848 millones de bolívares (u$s 434 millones).
Solo a Ferrominera, por concepto de suministro de materia prima, se le adeudan Bs. 1.000 millones (u$s 232 millones). Además, debe cancelar las acreencias con Pdvsa cuyo monto asciende a Bs. 301 millones (u$s 70 millones).
La deuda financiera de Sidor con los privados nacionales e internacionales se coloca en los Bs. 2.346 millones (u$s 540 millones), lo que incluye cartas de crédito y préstamos bancarios.
Trabajadores de la empresa afirmaron que la conflictividad dentro de la siderúrgica, producto de las pugnas entre las facciones políticas del oficialismo, retrasaron los planes de la industria. Refieren que se necesitan Bs. 400 millones como capital de trabajo para reactivar las plantas y u$s 60 millones a corto plazo para pagar a algunos de los proveedores.
Sostienen que se hace necesaria la reactivación de Tavsa, productora de tubos para la industria petrolera, para que Sidor perciba ingresos por este concepto, porque la acería por decisión presidencial asumió la carga laboral, pero la pequeña planta no arrancó su producción porque el Gobierno nacional está importando la tubería petrolera desde Brasil.
Por la falta de inversión en el mantenimiento de la planta, que realizaban las 400 empresas contratistas eliminadas por el Gobierno, se registró un importante deterioro: caída de techos y hornos fuera de servicio.
Según el informe sobre la situación financiera de Sidor a las deudas y equipos, hay que sumar el elemento laboral. La deuda con los trabajadores supera los Bs. 4.708 millones (u$s 1.300 millones).










