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Con el acuerdo de Gobierno alcanzado este jueves entre el PP y Vox en Andalucía, que permitirá a Juanma Moreno continuar al frente de la Junta, se pone fin a un ciclo electoral autonómico marcado por la necesidad del apoyo de Vox para facilitar la gobernabilidad en varias comunidades.

Como resultado de estas negociaciones, la formación liderada por Santiago Abascal ha obtenido cuatro vicepresidencias y nueve consejerías en las regiones donde sus votos han sido decisivos para la investidura de candidatos populares.

Las concesiones del PP a Vox en Andalucía

Aunque el PP andaluz se quedó a tan solo dos escaños de la mayoría absoluta necesaria para gobernar en solitario, Moreno finalmente optó por alcanzar un acuerdo con Vox. Como contraprestación por su apoyo, la formación ha conseguido una macroconsejería con rango de vicepresidencia.

En este contexto, Manuel Gavira, candidato de Vox en las elecciones del 17 de mayo, asumirá la Vicepresidencia primera de la Junta y estará al frente de una cartera que integra Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local.

Además, Vox ha obtenido uno de los cinco senadores de designación autonómica correspondientes a Andalucía, así como una vicepresidencia en la Mesa del Parlamento andaluz.

Aragón y Castilla y León: peso en el ámbito rural, social y cultural

El pacto de gobierno en Castilla y León quedó sellado hace un mes y permitió la reelección de Alfonso Fernández Mañueco como presidente de la comunidad. A cambio de su respaldo, Vox asumió la vicepresidencia primera, ocupada por Carlos Pollán, expresidente de las Cortes de Castilla y León, quien también dirige la Consejería de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales.

La formación también pasó a gestionar las consejerías de Cultura, Turismo y Deporte, así como la de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental.

Un reparto similar se produjo en Aragón tras el apoyo de Vox a la investidura de Jorge Azcón. En esta comunidad, el partido obtuvo las consejerías de Desregulación, Bienestar Social y Familia; Medio Ambiente y Turismo; y Agricultura, Ganadería y Alimentación.

Asimismo, logró la vicepresidencia de las Cortes aragonesas, un senador autonómico y la vicepresidencia del Ejecutivo regional, cargo que desempeña Alejandro Nolasco.

Nolasco ya formó parte del anterior Gobierno autonómico surgido de las elecciones de 2023, una etapa que concluyó cuando Vox decidió abandonar todos los ejecutivos autonómicos de coalición por iniciativa de su dirección nacional.

Extremadura: la negociación más compleja y el modelo para futuros acuerdos

Las conversaciones para formar gobierno en Extremadura, comunidad que celebró elecciones el 21 de diciembre del año pasado, fueron las más prolongadas y difíciles de todas. Ante la falta de avances durante varias semanas, la dirección nacional del PP intervino con la intención de establecer un documento marco que sirviera de referencia para este tipo de pactos.

El objetivo del partido encabezado por Alberto Núñez Feijóo era dotar de mayor coherencia y uniformidad a los acuerdos, garantizando al mismo tiempo que respetaran las líneas políticas generales de la organización y mantuvieran una proporcionalidad acorde con los resultados electorales.

Finalmente, María Guardiola logró ser investida en abril gracias al respaldo de Vox. Como parte del acuerdo, la formación obtuvo la vicepresidencia de la Junta, ocupada por Óscar Fernández Calle, quien además dirige la macroconsejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia.

Vox también asumió la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Natural, consiguió un senador autonómico y logró incorporar —al igual que en el resto de los pactos— el término “prioridad nacional” en el acuerdo de Gobierno, una expresión cuya interpretación difiere entre ambas formaciones políticas.