En esta noticia
La escalada militar en Oriente Medio volvió a colocar a la Unión Europea en una posición delicada. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán reavivaron la tensión regional y obligaron a Bruselas a fijar postura en un escenario marcado por el riesgo geopolítico, la seguridad energética y la estabilidad internacional.
En ese contexto, la Comisión Europea dejó claro que su posición no pasa por respaldar la violencia, pero tampoco por relativizar la naturaleza del régimen iraní.
En una comparecencia pública, el Ejecutivo comunitario condenó con dureza al Gobierno de Teherán y reiteró su llamado al respeto del Derecho internacional, mientras evalúa medidas para proteger a los ciudadanos europeos y evitar una desestabilización mayor de la región.
Bruselas condena al régimen iraní y marca distancia de los ataques
La portavoz jefa de la Comisión Europea, Paula Pinho, fue tajante al ser consultada sobre si la UE respalda los ataques militares contra Irán. “Lo que no apoyamos es el régimen opresivo que ha estado matando gente en Irán, y eso va en contra de cualquier ley”, afirmó durante la rueda de prensa diaria de la institución.
Pinho insistió en que la posición comunitaria pasa por pedir a todas las partes “que ejerzan la máxima moderación y que respeten plenamente el Derecho internacional”. Al mismo tiempo, explicó que Bruselas está “estudiando cómo garantizar la protección de los ciudadanos y la estabilidad de la región”, en un momento de fuerte incertidumbre política y militar.
Desde la Comisión subrayaron que, por ahora, no se ha debatido la activación de la cláusula de defensa mutua prevista en el artículo 42.7 de los tratados de la UE, incluso después de que un dron de fabricación iraní impactara en la base británica de Akrotiri, en Chipre.
Diplomacia, sanciones y apoyo al pueblo iraní
Bruselas volvió a remarcar que la diplomacia sigue siendo su principal herramienta. Pinho recordó que la UE “siempre ha dado prioridad a la diplomacia” y que ya ha adoptado sanciones en el pasado “contra un régimen que estaba matando a su propio pueblo”.
En la misma línea, insistió en que la Comisión no pierde de vista el trasfondo político del conflicto. “No olvidamos que estamos tratando con un régimen extremadamente opresivo”, señaló, antes de recalcar que “la única solución duradera es una solución diplomática”, una posición que, según indicó, también ha sido defendida públicamente por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
Sobre el futuro del país, Pinho destacó que la presidenta comunitaria ha dejado claro que la UE apoya “firmemente el derecho del pueblo iraní a decidir su propio futuro”, marcando así una separación entre la crítica al régimen y el respaldo a la población civil.
Seguridad regional y energía, en el centro de la agenda europea
La posición europea quedó reforzada el domingo con una declaración conjunta tras una reunión de urgencia por videoconferencia de los ministros de Exteriores de la UE, encabezada por la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas.
En ese encuentro se exigió “pleno respeto del derecho internacional, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, según explicó el portavoz comunitario Anouar el Anouni.
Además, Bruselas anunció que prevé convocar una reunión ministerial conjunta con el Consejo de Cooperación del Golfo y que reforzará con buques adicionales la operación naval EUNavfor Aspides en el mar Rojo, ante el “fuerte aumento de las solicitudes de protección” de barcos que cruzan el estratégico estrecho de Ormuz.
En paralelo, la Comisión Europea aseguró que no existe por ahora una preocupación inmediata por la seguridad del suministro energético en la UE. La portavoz de Energía, Anna-Kaisa Ikonen, afirmó que el análisis actual no detecta amenazas urgentes y recordó que los depósitos de gas de la Unión se encuentran en torno al 30%, dentro de los niveles previstos para el invierno.
Por último, Von der Leyen convocó para este lunes una reunión del Colegio de Seguridad, centrada en Oriente Medio, en la que se analizarán impactos en energía, seguridad, migración y estabilidad regional, con el objetivo de evaluar la situación y decidir los próximos pasos políticos del bloque.