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Recién entrados en el segundo semestre del año, ya podríamos casi con certeza afirmar que dos compañías van rumbo a batir sus propios récords históricos en el parqué madrileño. Repsol pica en punta con un incremento de su valor en lo que va del ejercicio de un 78%. La petrolera desbancó de esa posición de privilegio a ArcelorMittal, cuya valoración crece un 72,32% desde enero hasta hoy.

Lo cierto es que estas valoraciones prácticamente cuadriplican (Repsol) y triplican (ArcelorMittal) las registradas por el conjunto del selectivo español. Con todo, en este punto surge una diferencia entre ambas firmas. Mientras para la petrolera que lidera Josu Jon Imaz el recorrido que le espera parece tener el techo aún muy lejos; en cambio, para la metalúrgica que conducen Lakshmi y Aditya Mittal, presidente ejecutivo y consejero delegado, respectivamente, se vislumbra un potencial de crecimiento más moderado, a pesar que en los últimos doce meses la firma subió su cotización en un 145%.

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Otro dato. Tomando la última semana como ejemplo, Repsol también va por delante de ArcelorMiittal, ya que la petrolera logró una subida de un 4,29%, por muy poco arriba del 4,6% que alcanzó el gigante del acero.

Qué ven los inversores en Repsol

Son diversos los motivos que encumbran a la petrolera española en los más alto del ranking del Ibex 35. Aunque, y más allá de aciertos propios, en resumidas cuentas podríamos afirmar que el contexto internacional, con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, tuvo un papel relevante en el comportamiento de sus títulos.

Por paradójico que parezca, el factor que más favorece la espectacular subida de Repsol es precisamente lo que tiene al mercado en vilo. Los inversores ven con muchísima preocupación que el precio del crudo se haya acercado a los 100 dólares en lo que llevamos de septiembre. Incluso, Goldman Sachs no descarta que el producto core business de Repsol (junto con el gas) se dispare hasta los 120 dólares.

“Los acontecimientos de los últimos días sugieren que el riesgo de que las interrupciones en el transporte marítimo se amplíen e intensifiquen es importante y por tanto, que el petróleo podría escalar más peldaños de los deseados”, afirma Daan Struyven, codirector de investigación global de materias primas del banco de inversión.

Así las cosas, el mercado está apostando por Repsol porque es una de las grandes beneficiadas de un escenario energético marcado por la incertidumbre. El analista Joel Calero añade que el conflicto entre Estados Unidos e Irán, la guerra de Ucrania y los ataques contra infraestructuras energéticas rusas tensionaron el suministro y dispararon la volatilidad de los mercados.

Pero hay más. Calero destaca que Repsol está capturando el efecto de unos precios energéticos elevados y de unos márgenes de refino extraordinariamente favorables, al tiempo que recupera potencial en activos internacionales como Venezuela. “A ello se suma una política de remuneración al accionista que incluye dividendos y nuevos programas de recompra de acciones”, subraya.

Excelente situación técnica

Más allá de los vaivenes con los precios energéticos, el experto en análisis técnico de la Bolsa, César Nuez, explica que la petrolera mantiene además un excelente aspecto técnico. Y no descarta que Repsol pudiera intentar superar sus máximos históricos, situados en los 28,42 euros. “Por encima de esta barrera entraría en subida libre y podría dirigirse hacia los 31 euros e incluso los 33 euros”, y argumenta que “sus acciones acumulan ya una revalorización superior al 30% desde finales de junio”.

Por su parte, RBC eleva su precio objetivo desde 35 hasta 38 euros y reitera su recomendación de ‘sobreponderar’, apoyándose especialmente en la fortaleza del margen de refino.

Según Calero, si Repsol repitiese en la segunda mitad del año el beneficio neto obtenido durante los primeros seis meses, cerraría 2026 con unos 4400 millones de euros. La cifra, sigue, se situaría por encima de los 4251 millones de 2022 y cerca del récord absoluto de 4693 millones registrado en 2010.

“La petrolera española mantiene además unas previsiones de producción global de entre 560.000 y 570.000 barriles equivalentes de petróleo al día para el conjunto del ejercicio, después de superar los 580.000 barriles diarios en las primeras semanas de julio”, concluye el analista.

El caso de ArceloMittal

Al igual que sucede con Repsol, la mayor compañía siderúrgica mundial se vio favorecida por la llegada de Trump al Despacho Oval. La subida de los aranceles sobre el acero y sus derivados del 25% al 50%, mientras que Canadá aplicará una respuesta del 50% a partir de mañana, 8 de septiembre, provocó un infecto multiplicador sobre el valor de la compañía.

También cabe dentro del análisis que, a pesar de que el mercado estadounidense representa el 15% de su producción propia, contar con plantas en Estados Unidos, Canadá y México beneficia a la compañía controlada por la familia Mittal, al impedir la entrada de acero importado más barato y le permitirle, además, proteger el poder de fijación de precios en cada mercado.

Por otra parte, Deutsche Bank elevó el precio objetivo de la empresa hasta los 71 euros por acción, desde los 66 euros anteriores. En concreto, la nueva valoración supone un potencial alcista de un 5,4% frente a los niveles actuales, que suponen máximos de más de 15 años para la firma siderúrgica.

El nubarrón que sobrevuela ArcelorMittal

En la edición de hoy, Financial Times publica que la empresa se enfrenta a la incertidumbre sobre si podrá repercutir un sobreprecio por el acero producido en su nueva planta de bajas emisiones de carbono en Dunkerque (Francia).

En este sentido, el consejero delegado de ArcelorMittal Francia, Bruno Ribo, señaló que la siderúrgica no tiene una “visibilidad real” sobre la rapidez con la que aumentará la demanda de acero verde ni sobre si los clientes estarán dispuestos a pagar más por él. Punto seguido añade que el nivel de incertidumbre respecto a los precios que la compañía podría cobrar a los fabricantes de automóviles europeos es “muy, muy alto”.