

Un tribunal de España declaró improcedente el despido de una trabajadora de Mercadona en Albacete y estableció que la cadena de supermercados deberá optar entre readmitirla o abonarle una indemnización de 13.813,96 euros. El conflicto surgió por un incidente relacionado con una trituradora de cartón del establecimiento.
La empleada trabajaba para Mercadona desde octubre de 2019 en el supermercado situado en la Carretera de Jaén. La compañía justificó su despido disciplinario porque, según sostuvo, había utilizado una escalera para intentar solucionar un atasco de cartón en la máquina, incumpliendo las normas de prevención de riesgos.
Sin embargo, la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de Albacete consideró que no quedó suficientemente acreditado el hecho imputado en los términos planteados por la empresa ni que existiera un procedimiento específico conocido por la trabajadora cuya vulneración justificara la máxima sanción laboral.
Por qué la Justicia declaró improcedente el despido de la trabajadora de Mercadona
El episodio que desencadenó el conflicto ocurrió en abril de 2025. Mercadona atribuía a la empleada haberse subido a una escalera para manipular un cartón atascado en la trituradora, una conducta que la empresa consideró prohibida y peligrosa para su integridad física.
La trabajadora negó que los hechos se hubieran producido exactamente de esa manera y alegó además que no había recibido formación concreta sobre cómo actuar ante un atasco de la máquina. Al analizar la documentación de prevención de riesgos, el tribunal comprobó que no se explicaba cómo debía realizarse la trituración ni qué protocolo seguir ante un bloqueo.
Otro de los elementos que llamó la atención del juzgado fue un certificado presentado por Mercadona para acreditar la formación preventiva de la empleada. El documento estaba fechado en mayo de 2018, más de un año antes de que comenzara a trabajar para la compañía en octubre de 2019.
A esto se sumaron las distintas versiones aportadas por testigos de la propia empresa sobre la forma correcta de desatascar la trituradora. Para el magistrado, estas contradicciones dificultaban demostrar que existiera un protocolo único, preciso y conocido por la trabajadora.
Mercadona deberá elegir entre readmitirla o pagar 13.813,96 euros
La sentencia calificó el despido como “sorpresivo y absolutamente desproporcionado” y consideró que Mercadona no había probado suficientemente que la empleada conociera un procedimiento cuya vulneración tuviera la gravedad necesaria para justificar un despido disciplinario.
Por este motivo, el tribunal declaró improcedente el despido. Mercadona deberá elegir entre reincorporar a la trabajadora en las mismas condiciones que tenía antes del cese, abonándole los salarios dejados de percibir a razón de 74,97 euros diarios, o finalizar definitivamente la relación laboral mediante una indemnización de 13.813,96 euros.
Si la empresa no elige expresamente ninguna de estas alternativas dentro del plazo legal establecido, la resolución determina que se entenderá que procede la readmisión de la empleada.
La resolución fue dictada en enero de 2026 y todavía puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha. Por tanto, la declaración de improcedencia no debe presentarse como una sentencia definitivamente firme.

Qué ocurrió con la reclamación de 18.000 euros de la empleada
Durante el procedimiento, la trabajadora también sostuvo que había recibido durante años un trato vejatorio por parte de un superior y reclamó 18.000 euros por daños morales. Un cliente habitual declaró haber presenciado comportamientos insultantes u ofensivos hacia distintos empleados del establecimiento.
El juzgado consideró acreditado que había existido un trato inapropiado por parte del superior, pero no encontró indicios suficientes para relacionarlo directamente con la decisión de despedir a la trabajadora.
Por ese motivo, el tribunal rechazó declarar la nulidad del despido por vulneración de derechos fundamentales y tampoco concedió la indemnización adicional de 18.000 euros solicitada por la empleada.
En cambio, sí prosperó su petición subsidiaria de que el despido fuera declarado improcedente, lo que deja ahora a Mercadona ante las dos alternativas fijadas judicialmente: readmitirla y abonar los salarios correspondientes o pagar la indemnización de casi 14.000 euros.












