

En esta noticia
Repsol obtuvo un resultado neto de 1899 millones de euros en 2025, un 8,1% más que el año anterior, cuando en el ejercicio pasado alcanzó los 1756 millones. A su vez, la petrolera prometió una retribución en 2026 de unos 1900 millones de euros, entre dividendo de acciones y recompra de títulos.
La primera reacción de la Bolsa fue con una subida de la acción del 2,3%, ascenso que con el correr de la mañana se ralentizó hasta alcanzar una revalorización del 1,47% a primera hora de la tarde. La aprobación de los analistas se argumenta en la sólida generación de caja, la reducción del endeudamiento y el atractivo retorno al accionista.
El resultado neto ajustado (Ebitda), que mide específicamente la gestión ordinaria de los negocios, se situó en 2568 millones de euros, lo que representa un descenso del 15,1% respecto a 2024. Mientras el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado se situó en los 5312 millones, en este caso la caída fue del 12,2%.
Al cierre de 2025, la liquidez de Repsol ascendió a 10.271 millones de euros lo que representa 5,37 veces los vencimientos de deuda bruta a corto plazo, en comparación con la cifra de 3,47 veces del tercer trimestre de 2025. En septiembre, Repsol E&P accedió a los mercados de capitales de Estados Unidos con la emisión de una oferta de bonos de 2500 millones dólares.
Repsol destaca que estos resultados se lograron en un contexto complejo, marcado por la elevada volatilidad en los mercados energéticos, que lastró el precio del barril de Brent, hasta 69,1 dólares de media en 2025, esto es un 14,5% menos. A esto se le unió una creciente incertidumbre geopolítica y el impacto del apagón.

La compañía, cuyo CEO es Josu Jon Imaz, publica estos resultados con un nuevo modelo de reporte por segmento, así, yendo por áreas de negocios, Exploración y Producción (Upstream), tuvo un resultado neto ajustado 957 millones de euros en 2025, un 6,9% inferior, “en un contexto retador de volatilidad de los precios energéticos y la depreciación del dólar frente al euro”.
Entre los principales hitos, la empresa recuerda que en el ejercicio se completó la salida de Colombia e Indonesia para concentrar las operaciones en geografías con mayores ventajas competitivas, como Estados Unidos.
Adicionalmente, en marzo de 2026, comenzará la primera fase del proyecto Pikka, en Alaska, donde se prevé alcanzar una producción de 80.000 barriles de petróleo brutos al día en el segundo semestre de 2026.
En el Mar del Norte de Reino Unido, Repsol fusionó sus activos de exploración y producción con NEO Energy en una joint venture en la que, meses más tarde, se acordó dar entrada a TotalEnergies UK, creando el mayor productor de petróleo y gas del Mar del Norte británico, con una producción bruta esperada para 2026 de aproximadamente 250.000 barriles de petróleo equivalente al día. A lo que se suma dos nuevos bloques de exploración en Libia.
Fruto de estos movimientos, la producción media diaria ascendió a 548.000 barriles equivalentes de petróleo al día, en línea con lo previsto en el plan estratégico. Para 2026, la compañía prevé alcanzar entre 560.000 y 570.000 barriles al día, sin tener en cuenta el posible incremento de la producción en Venezuela.
Transformación industrual
El resultado neto ajustado del área Industrial se situó en 963 millones de euros en 2025, un 33,4% menos, lo que refleja la volatilidad de las materias primas, los menores resultados de la química y los efectos del apagón general ocurrido en España el pasado 28 de abril. En cambio, en la segunda parte del año, el momento positivo del refino permitió capturar mayores márgenes y obtener un resultado en el cuarto trimestre de 423 millones, 168 millones más que en el mismo periodo del año anterior.
En el negocio Industrial, Repsol avanzó en su estrategia de combustibles renovables, con la construcción de su segunda planta de combustibles renovables en Puertollano, que entrará en operación en 2026.
Con una capacidad de producción anual de 200.000 toneladas, se sumará a la instalación ya en marcha de Cartagena. Además, Repsol destaca un hito tecnológico, al producir por primera vez gasolina 100% renovable a escala industrial, que ya comercializa en 30 estaciones de servicio.
Además, la empresa anunció una inversión histórica de más de 800 millones de euros para construir la Ecoplanta de Tarragona, un proyecto pionero en Europa para transformar residuos urbanos en combustibles renovables y productos circulares. La nueva planta, prevista para 2029, tendrá capacidad para producir 240.000 toneladas de metanol renovable y circular.
En hidrógeno renovable, la compañía aprobó la inversión en sus dos primeros electrolizadores a gran escala, ambos de 100 MW de capacidad, en Cartagena y Bilbao.
En cuanto el negocio Cliente el resultado neto ajustado ascendió a 754 millones de euros en 2025, un 17,1% superior al de 2024, con un Ebitda de 1423 millones, lo que habla de un incremento del 20%. Este segmento alcanzó dos años antes el objetivo marcado para 2027 y demostró el dinamismo del negocio de estaciones de servicio y la contribución creciente de una amplia oferta energética.
Renovables
Repsol consolidó su liderazgo en combustibles renovables, aumentando el número de estaciones de servicio con Diésel Nexa de origen 100% renovable en España y Portugal, hasta alcanzar 1558 puntos a finales de 2025, con ventas superiores a 248 millones de litros.
También continúa apostando por la recarga eléctrica. En la actualidad, tiene unos 3650 puntos de recarga eléctrica instalados en España y Portugal. De hecho, Repsol aumentó el año pasado en más de 500.000 el número de clientes de electricidad y gas en España y Portugal, superando los 3 millones y consolidando su posición como el cuarto operador del mercado eléctrico en España.
Por su parte, el negocio de Generación Baja en Carbono, el resultado neto ajustado se situó en 53 millones de euros, 77 millones más que en 2024, debido a una mayor producción en los activos eólicos y solares y una contribución mayor de los ciclos combinados.
Retribución al accionista
Repsol repartió un dividendo bruto en efectivo de 0,975 euros por acción en 2025, un 8,3% más frente a 2024. Así, la retribución al accionista en 2025 se situó en el entorno de 1.800 millones de euros, de los cuales alrededor de 1.100 millones fue en dividendo en efectivo y 700 millones en recompras de acciones. Entre 2024 y 2025, Repsol repartió cerca de 3.800 millones en el rango alto del compromiso adquirido para el periodo 2024-2027.
En concreto, la empresa prevé aumentar el compromiso con sus accionistas y destinar cerca de 1.900 millones de euros, con el objetivo de distribuir 1,051 euros brutos por acción de dividendo en efectivo en 2026, un 7,8% más que en 2025.
Adicionalmente, el consejo de administración aprobó ayer un primer programa de recompra de acciones de hasta 350 millones de euros, con el objetivo de reducir capital social.

Fuente: Archivo









