

- Lecciones de liderazgo desde Isabel la Católica hasta Blas de Lezo
- Cómo cambió el perfil del alumno ejecutivo en los últimos cinco años
- Inteligencia artificial y liderazgo: por qué el desafío es humano, no tecnológico
- Las visitas históricas in situ que transforman la visión del management
- Tres lecciones del Siglo de Oro español para gestionar mejor una empresa
- Del aula al libro: cómo la historia se convierte en estrategia empresarial
Para Marcelino Lominchar, un libro de historia es el mejor manual de management que existe. Este profesor de IE Business School, que dirige programas de Executive Education y Bootcamps, publicó en enero de 2025 “Historias de la historia de España” a través de la editorial Almuzara, donde cuenta episodios desde Altamira hasta la Transición como si fueran una serie de televisión. Pero su propuesta va más allá de la divulgación: para él, las mejores lecciones de liderazgo, innovación y gestión de proyectos están en las decisiones de Isabel la Católica, Colón o Blas de Lezo.
“Un libro de historia es, probablemente, el mejor manual de management que existe. Los mejores casos prácticos se encuentran en el interior de sus páginas", asegura Lominchar, de 52 años, en diálogo con El Cronista España, quien combina su formación en Historia por la Universidad Complutense con el Advanced Management Program (AMP) del IE Business School.
Lecciones de liderazgo desde Isabel la Católica hasta Blas de Lezo
En sus clases de Historia y Management en IE, Lominchar establece paralelismos directos entre episodios históricos y desafíos empresariales contemporáneos. “Si quieres aprender liderazgo, pocas lecciones superan a las de Isabel la Católica, Julio César, Viriato o Napoleón. Si te interesa el emprendimiento, basta con observar las decisiones de Colón o Magallanes. Si buscas innovación, conviene estudiar a Urdaneta, Tesla o Torres Quevedo", explica.
Para el directivo toledano de 52 años, uno de los casos más aplicables al mundo empresarial actual es el de Blas de Lezo, el “medio hombre” que derrotó a la mayor flota inglesa en Cartagena de Indias en 1741. “Episodios como el de Blas de Lezo no fueron fruto del azar, sino de un tipo de liderazgo que merecería estudiarse en las mejores escuelas de negocios del mundo: pasión sin estridencias, conocimiento profundo del contexto, prudencia en la decisión y valentía en la ejecución", destaca.
La historia de España, señala, está repleta de enfrentamientos con Inglaterra entre los siglos XVI y XVIII donde se repite un patrón: “Inferioridad numérica, peores medios, abandono institucional y, aun así, victoria”. Para Lominchar, estas victorias no solo tienen épica militar, sino “lecciones universales sobre liderazgo, resiliencia y toma de decisiones en condiciones extremas".

Cómo cambió el perfil del alumno ejecutivo en los últimos cinco años
Desde su posición como director de Open Programs de IE Executive Education, Lominchar observa una transformación profunda en el perfil de los alumnos ejecutivos. “Hace apenas cinco años, el alumno ejecutivo respondía mayoritariamente a un recorrido tradicional -operaciones, finanzas, marketing- y acudía a los programas con expectativas claras sobre qué quería aprender. Hoy ese perfil es mucho más difuso", explica.
Cada vez más profesionales proceden de sectores menos clásicos del management, como tecnología, diseño, sostenibilidad o impacto social. “Otros transitan entre industrias y funciones, lo que les obliga a replantearse su identidad como líderes”, añade.
Esta evolución ha cambiado las prioridades de aprendizaje. “Los directivos de hoy no solo buscan hacer mejor su trabajo, sino comprender y transformar sus organizaciones, sus sectores y, en última instancia, el entorno social y económico en el que operan", señala. Entre las nuevas demandas destaca el dominio del dato para la toma de decisiones, el liderazgo en entornos híbridos y, sobre todo, la gestión del cambio. “Ya no es una competencia relevante, es central”, subraya.
Inteligencia artificial y liderazgo: por qué el desafío es humano, no tecnológico
Sobre el mayor reto de la formación ejecutiva en la era de la inteligencia artificial, Lominchar es categórico: “El mayor desafío de la formación en liderazgo hoy no es tecnológico, sino humano”. Para él, el riesgo está en “confundir adopción de herramientas con liderazgo real”.
“El liderazgo sigue consistiendo en formular las preguntas correctas, tomar decisiones en contextos de incertidumbre y asumir sus consecuencias. La tecnología hace más exigente la necesidad del liderazgo”, afirma. Por eso insiste en el pensamiento crítico como competencia fundamental: “Necesitamos formar líderes capaces de pensar, decidir y responsabilizarse en entornos donde la tecnología amplifica tanto los aciertos como los errores”.
Las visitas históricas in situ que transforman la visión del management
Una de las actividades más valoradas por los alumnos de IE son las visitas guiadas que Lominchar organiza por Madrid de los Austrias, Madrid de las Letras y Segovia. “Hay lecciones que solo se comprenden plenamente in situ. Estar en el lugar donde ocurrieron los hechos cambia la perspectiva: el terreno, las distancias, los tiempos y las limitaciones dejan de ser conceptos abstractos”, explica.
Estas experiencias generan una comprensión más profunda del liderazgo porque revelan “hasta qué punto decidir bien depende del contexto”. El paralelismo con el management es directo: “No se lidera igual desde un PowerPoint que desde la realidad cotidiana de una organización. Por eso es tan importante visitar, tocar, respirar, ver y sentir lo que otros debieron sentir en el pasado”.

Tres lecciones del Siglo de Oro español para gestionar mejor una empresa
Cuando se le pide que elija tres lecciones de la historia de España aplicables a la gestión empresarial, Lominchar se centra en el Siglo de Oro. La primera es la visión a largo plazo, representada por Isabel la Católica: “Supo apostar por proyectos que no ofrecían resultados inmediatos, pero que transformaron por completo la posición de Castilla en el mundo”.
La segunda es la capacidad de asumir riesgo con información incompleta, como hizo Colón. “Sin esa valentía estratégica, muchos proyectos nunca llegarían a ponerse en marcha”, señala.
Y la tercera es la resiliencia y la ejecución sostenida, encarnadas por Elcano: “Liderar no es solo iniciar grandes ideas, sino llevarlas a término cuando cambian las circunstancias, faltan recursos y desaparecen los referentes iniciales”.
Del aula al libro: cómo la historia se convierte en estrategia empresarial
El éxito de “Historias de la historia de España” no es casual. El libro surgió del impacto que Lominchar generó en sus aulas enseñando con “rigor, frescura e ingenio”, y luego en redes sociales, donde miles de seguidores descubrieron que la historia podía contarse de otra manera.
Para él, comunicar bien la historia y comunicar bien una estrategia empresarial tienen mucho en común. “En el fondo, tanto la historia como la estrategia empresarial tratan de lo mismo: tomar decisiones en contextos inciertos, con información incompleta, bajo presión y con consecuencias reales”, explica.
“En el aula aprendí que el rigor es imprescindible, pero insuficiente. Sin relato no hay comprensión, y sin comprensión no hay compromiso. Lo mismo ocurre en la empresa: una estrategia técnicamente impecable fracasa si no se entiende, si no conecta con las personas que deben ejecutarla”, añade.
El éxito del libro llevará a Almuzara a publicar en marzo próximo su segundo trabajo: “Historias de la contrahistoria de España”. Y la editorial ya le ha propuesto un tercero. Pero Lominchar tiene otros planes: “Lo que realmente me apetece ahora es escribir una novela histórica. Ya tengo escritos el primer y el último capítulo; lo más difícil está en medio".
Además de su faceta como autor, Lominchar dirige dos podcasts: “Otra mirada de la Historia de España” y “Sociedad Civil - La Voz de los Expertos”, ambos en Estudio Radio. También es secretario ejecutivo de ENLACE (Ente Latinoamericano de Comunicación en Español) y Manager España de AICOPES (Alianza Internacional de Comunicación y Periodismo en Español).
Como dijo Mark Twain, una de las citas favoritas de Lominchar: “La historia no se repite, pero rima”. Y para este profesor de IE Business School, esas rimas contienen las mejores lecciones de management que un ejecutivo puede aprender.















