

En la junta de accionistas de Iberdrola que tuvo lugar esta mañana y coincidió con el 125 aniversario de la empresa, su presidente, Ignacio Galán, lo celebró con un fortísimo respaldo a su gestión.
Con un quórum del 74%, el voto positivo medio a los 21 puntos del orden del día fue del 98%, porcentaje que puso de manifiesto el enorme respaldo de los accionistas a la actual conducción de la primera eléctrica de Europa y una de las dos mayores del mundo.
Galán, quien confesó ante los accionistas que esta junta es la más especial de las 25 en las que participó, aseguró que gracias a unas inversiones récord de 14.460 millones de euros, el beneficio neto aumentó un 12%, hasta alcanzar los 6.285 millones.
Estas ganancias, “por encima de las expectativas”, permitirá a Iberdrola repartir a sus accionistas más de 4500 millones de euros.
El presidente de la eléctrica explicó que al dividendo aprobado hoy de 0,68 euros por acción se suman 0,005 euros de dividendo de involucración al haberse superado el quórum del 70% en la junta general de accionistas.

Que los títulos de Iberdrola en las últimas temporadas protagonizaron las principales subidas en el recinto bursátil provocó que su valor en Bolsa llegase a superar los 135.000 millones de euros, cifra que explica un incremento por 11 en relación a 2001.
Galán atribuyó este avance al desarrollo progresivo de negocio y de sus activos, asegurando que son los pilares fundamentales sobre los que se construyó la expansión de Iberdrola en las últimas décadas.
25 años de récord
A la fuerte capitalización bursátil y liderar el ranking de las eléctricas tanto a nivel nacional como europeo, las inversiones realizadas en los últimos 25 años hicieron que desde 2001 los activos se multiplicaron por ocho hasta alcanzar los 161.000 millones de euros.
Este esfuerzo inversor se ve reflejado en las redes eléctricas de la compañía que alcanzan ya los 1.400.000 kilómetros, esto es siete veces más que en 2001. Mientras la capacidad de generación lo hizo cuatro veces más hasta los 60.000 MW, la de almacenamiento que está en los 112 millones de kWh, representa 2,5 veces más desde el primer año de este siglo.
Fuerte perspectivas de crecimiento
Iberdrola apoya en dos pilares las fuertes perspectivas de crecimiento. Por una parte, al proceso de electrificación que viene desarrollando la economía; y, por otra, a su plan de inversión de 43.000 millones de euros entre 2026 y 2028.
Así, empujada por estos 43.000 millones de euros, Iberdrola prevé superar los 6600 millones de beneficio neto en 2026 y los 7.600 millones en 2028.

Galán especificó, además, que las inversiones en los tres próximos años del plan estratégico estarán enfocadas, principalmente, en crecer en el negocio de redes eléctricas de transporte y distribución en los principales destinos de inversión, que identificó con el Reino Unido, los Estados Unidos y Brasil.
Para enseguida destacar que a esos tres destinos se une Australia, mercado designado también como objetivo por el presidente de la compañía.
Así las cosas, Galán calculó que los activos regulados de redes alcancen los 70.000 millones de euros, 14 veces más que en el año 2001, de los que 50.000 millones corresponderán a redes de distribución y los 20.000 millones restantes a transporte de electricidad en el Reino Unido, los Estados Unidos, Brasil y Australia.
Por otra parte, Galán volvió a actualizar la previsión de ganancias del actual plan estratégico para situar el beneficio total acumulado en el periodo 2026-2028 en 21.000 millones de euros, luego de pagar 30.000 millones a Hacienda. En tanto, la actual contribución fiscal se eleva a 10.400 millones en 2025, de los cuales 4.700 millones corresponden a España.










