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La inflación de la eurozona volvió a acelerarse en marzo y alcanzó el 2,6 % interanual, impulsada principalmente por el encarecimiento de la energía a raíz del conflicto en Oriente Medio. El dato supone un aumento de siete décimas respecto de febrero y queda una décima por encima de lo estimado inicialmente por Eurostat.

De acuerdo con los datos revisados difundidos este jueves por la oficina estadística comunitaria, los precios de la energía registraron un fuerte incremento del 5,1 % interanual en marzo de 2026, en contraste con la caída del 3,1 % observada el mes anterior. Esta revisión sitúa la inflación energética dos décimas por encima del cálculo preliminar.

La inflación de la eurozona subió más de lo esperado: repuntó al 2,6% en marzo. Foto: EFE

Evolución de los distintos componentes de precios

La energía fue el único grupo de productos que mostró un mayor encarecimiento en marzo. En cambio, el resto de los componentes desaceleraron su crecimiento: los servicios se situaron en un 3,2 % interanual (dos décimas menos), los alimentos frescos en un 4,2 % (cuatro décimas menos), los alimentos procesados en un 1,7 % (una décima menos) y los bienes industriales no energéticos en un 0,5 % (dos décimas menos).

Este comportamiento permitió que la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles, como la energía y los alimentos, descendiera una décima y se ubicara en el 2,3 % interanual, frente al 2,4 % registrado en febrero.

Pese a la desaceleración, los precios de los servicios fueron los que más contribuyeron al aumento general de la cesta de la compra en marzo, aportando 1,49 puntos porcentuales a la tasa total. Les siguieron la energía (0,48 puntos), los alimentos, alcohol y tabaco (0,45 puntos) y los bienes industriales no energéticos (0,13 puntos).

España lidera la inflación entre las grandes economías

En el conjunto de la Unión Europea, la inflación interanual también avanzó siete décimas en comparación con febrero y se situó en el 2,8 % en marzo.

Entre las principales economías del bloque, España registró el nivel más elevado, con un 3,4 %, nueve décimas más que el mes previo. Le siguieron Alemania, con un 2,8 %, Francia, con un 2,0 %, e Italia, donde la inflación apenas subió una décima, hasta el 1,6 %.

Sin embargo, los mayores incrementos se observaron en otros Estados miembros. Rumanía encabezó la lista con una inflación del 9,0 %, seguida de Croacia (4,6 %) y Lituania (4,4 %). También se destacaron Luxemburgo (3,8 %), Eslovaquia (3,7 %), Irlanda (3,6 %), Estonia (3,5 %), Grecia y Letonia (ambos 3,4 %), Polonia (3,2 %), Austria (3,1 %), Bulgaria (2,8 %) y Portugal (2,7 %).

En línea con la media de la eurozona se ubicó Países Bajos (2,6 %). Por debajo quedaron Finlandia (2,5 %), Eslovenia (2,4 %), Malta (2,3 %), Bélgica (2,2 %) y Hungría (2,1 %). En el extremo inferior se situaron República Checa, Chipre y Suecia (todas con un 1,5 %), junto con Dinamarca, que registró el menor aumento, con un 1,0 %.

Impacto de la guerra y superación del objetivo del BCE

La subida de los combustibles desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, el 28 de febrero, llevó a que la inflación de la eurozona superara por primera vez en el año el objetivo del 2 % fijado por el Banco Central Europeo (BCE).

La inflación de la eurozona subió más de lo esperado: repuntó al 2,6% en marzo. Foto: EFE

Los analistas ya anticipaban un repunte de la inflación interanual debido al llamado ‘efecto base’, dado que en marzo de 2025 los precios de la energía habían registrado una caída, lo que influye en la comparación actual.

No obstante, el hecho de que los productos energéticos también hayan acelerado su alza en términos mensuales —con un 7,0 % en marzo, frente al 0,6 % de febrero— evidencia los primeros impactos directos de la guerra en Irán y su extensión regional, que ha impulsado notablemente las cotizaciones del petróleo y el gas.