

La inflación en España podría volver a acelerar en los próximos meses y acercarse al 4%, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y el impacto de la guerra en Irán. Así lo advierte la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas), que señala que la evolución de los precios dependerá en gran medida del comportamiento del mercado energético y de las decisiones fiscales del Gobierno.
Aunque el dato de marzo se ubicó por debajo de lo esperado, con un 3,4%, el escenario podría cambiar en el corto plazo. La entidad señala que las medidas de alivio fiscal implementadas recientemente han contenido la subida, pero su eventual retirada y la evolución del precio del crudo podrían impulsar nuevamente la inflación.
El impacto de la guerra y la energía en la inflación
La previsión del dato de inflación parte de un escenario condicionado por el desarrollo del conflicto en Irán y el comportamiento de los precios energéticos. En ese sentido, tanto el crudo como el Mibgas seguirán la tendencia marcada en los mercados de futuros al momento de la elaboración del informe.
Bajo estas condiciones, y asumiendo que las medidas fiscales se mantendrán hasta octubre, la inflación general se situaría cerca del 4% en los próximos meses, con una media anual del 3,5%. En paralelo, la inflación subyacente alcanzaría una media del 2,8%.

El papel de las medidas fiscales del Gobierno
El organismo explica que el dato de inflación de marzo (3,4%) fue inferior al previsto gracias a las medidas de alivio fiscal aprobadas por el Gobierno el 20 de marzo. Sin estas políticas, la tasa habría ascendido hasta el 3,7%.
Asimismo, advierte que si estas medidas se retiran conforme al calendario previsto inicialmente, en junio, la tasa media anual de inflación general podría elevarse hasta el 3,8%, reflejando el impacto directo de la política fiscal en la evolución de los precios.
Escenarios alternativos según el precio del petróleo
Funcas plantea distintos escenarios en función de la evolución del precio del crudo. En el caso de que se mantenga en torno a los 102 dólares durante todo el periodo de previsión, la inflación general superaría el 4% durante gran parte del año, con una media anual del 3,9%.
Por el contrario, en un escenario más favorable, en el que el precio del petróleo descienda progresivamente hasta los 73 dólares a finales de año, la tasa media anual de inflación se moderaría hasta el 3,1%, evidenciando la fuerte dependencia de la evolución de los precios energéticos.














