

Las reparaciones en una vivienda de alquiler en España suelen generar dudas y conflictos entre propietarios e inquilinos. Saber quién debe asumir cada gasto es clave para evitar desembolsos innecesarios y discusiones cuando aparece una avería.
En ese sentido, el experto inmobiliario José María Páez explicó, a través de su cuenta de TikTok, que muchas personas pagan reparaciones que legalmente no les corresponden. “La mayoría lo confunde. Y esa confusión cuesta dinero a propietarios e inquilinos”, afirmó, al recordar que el artículo 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece con claridad las obligaciones de cada parte.
Qué dice el artículo 21 de la Ley de Arrendamientos Urbanos
Según informó José María Páez, el artículo 21 de la LAU establece un criterio general para determinar quién debe hacerse cargo de las reparaciones en una vivienda alquilada. “Lo que mantiene la vivienda habitable es del propietario. Lo que se desgasta o se rompe por el uso es del inquilino. Hay mucha gente que está pagando lo que no le toca, detalló.
La normativa establece que el arrendador debe realizar todas las reparaciones necesarias para conservar la vivienda en condiciones de habitabilidad, sin que ello suponga un incremento del alquiler. La única excepción es cuando el deterioro es imputable al inquilino.
Además, la LAU no fija un plazo concreto para que el propietario repare una avería. Sin embargo, mantiene la obligación de realizar las reparaciones necesarias y, cuando se trata de desperfectos importantes, resulta razonable que estas se lleven a cabo en cuestión de horas o pocos días.

Qué debe arreglar el propietario y qué le corresponde al inquilino
Reparaciones que debe asumir el propietario
De acuerdo con José María Páez, el propietario debe hacerse cargo de las averías que afectan a la habitabilidad de la vivienda o que se producen por el paso del tiempo. Estos son algunos ejemplos:
- Caldera averiada por antigüedad.
- Tejas que se desprenden.
- Goteras o roturas en el techo.
- Lavadora que deja de funcionar por vieja.
- Instalación eléctrica con fallos.
- Cañerías deterioradas por oxidación con el paso de los años.
- Pintura desgastada cuando se trata de un contrato de larga duración.
- Lavadora averiada cuando no puede demostrarse un mal uso por parte del inquilino.
Reparaciones que debe asumir el inquilino
Por otro lado, el experto indicó que el inquilino debe hacerse cargo de los desperfectos derivados del uso cotidiano o de un mal uso de los elementos de la vivienda.
- Sustitución de una bombilla fundida.
- Persiana descolgada por el desgaste del uso diario.
- Ventana rota por un golpe.
- Lavadora estropeada por un uso incorrecto.
- Pintura desgastada cuando se trata de un contrato de corta duración.

La clave para evitar conflictos en un alquiler
José María Páez insiste en que conocer el artículo 21 de la LAU permite evitar discusiones y gastos que no corresponden. Como recordó el experto, muchas averías tienen una respuesta legal clara, aunque a menudo propietarios e inquilinos crean lo contrario.
En ese sentido, recomienda revisar siempre las obligaciones previstas en la normativa y en el contrato de alquiler antes de asumir el coste de una reparación, ya que, según concluyó, “la pintura, la lavadora, la persiana... tienen respuesta legal. Y no siempre es la que crees.”














