

La noticia que sacudió al mercado de la cosmética y las fragancias saltó en la tarde de ayer: Puig Brands confirmó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que está manteniendo conversaciones sobre una posible fusión con The Estée Lauder Companies, en la que ambas empresas podrían fusionar sus negocios.
La firma catalana aclaró al órgano regulador que no se tomó ninguna decisión definitiva ni se llegó a ningún acuerdo. “A menos que se alcance un acuerdo, y hasta que esto ocurra, no se pueden ofrecer garantías sobre la operación ni sobre sus condiciones”, concluye la nota.
Reacción del mercado y contexto sectorial
Hoy las acciones de Puig, dueña, entre otras empresas, de Carolina Herrera, Paco Rabanne y Jean Paul Gaultier, suben a media mañana poco más del 13%, firmando una sesión histórica para la empresa barcelonesa. Esta noticia llega en un momento en el que la incertidumbre domina el sector tanto por una ralentización de la demanda como por las incógnitas derivadas de los múltiples conflictos que afectan Oriente Próximo, con centro en la guerra de Irán.
Lo cierto es que, en caso de llegar a buen puerto esta operación, se estaría hablando de un negocio que llevaría a la creación de un gigante del sector que estaría valorado entre 35.000 y 40.000 millones de euros, de acuerdo a las estimaciones que se están manejando. En cuanto al volumen de ventas de la corporación resultante de la unión de Puig con Estée Lauder, superaría los 15.000 millones.
Situación actual de Estée Lauder
En lo que respecta a Estée Lauder, la empresa está pasando por una situación sumamente compleja con un descenso de las ventas en los últimos trimestres, alcanzando una caída del 8,2% en 2025 en relación al año anterior. Este descenso de la facturación empujó a la compañía a cerrar el ejercicio pasado con un rojo de 1133 millones de dólares.
Así, mientras la compañía estadounidense puso en marcha un programa de reposicionamiento de sus marcas con el lanzamiento de nuevos productos, especialmente en el segmento de cuidado de la piel, a través de un plan que combina aumentos de las inversiones y recortes de costes, el mes pasado Estée Lauder comunicó a la Bolsa de Nueva York un nuevo plan de reestructuración hasta 2027, el que incluye una reducción de plantilla en una franja que podría ir de 5800 a 7000 empleados.

Con todo, comienza a ver luz al final del túnel. Así, si bien la cotización de la empresa neoyorquina está en un 80% por debajo de los máximos que tocó en 2021, su revalorización mejoró más de un 17% en el último año.
Pero hay más. A cierre del segundo trimestre del ejercicio 2025-2026, que finalizará el próximo 30 de junio, las ventas de la multinacional vienen creciendo un 6%, con una mejora relevante también en su resultado operativo, positivo en 401 millones de dólares.
Renta 4
Por su parte, el banco de inversión español dice que aunque Estée Lauder se encuentra en pleno proceso de reestructuración para superar la debilidad operativa de los últimos años, “creemos que el encaje de ambas compañías es bueno, con el peso de fragancias suponiendo más del 70% de las ventas de Puig (3.646 millones de euros en 2025) y 17% de Estée Lauder (2.100 millones), Maquillaje el 17% (845 millones) y 30% (3.600 millones) respectivamente, y cuidado de la piel 11% (551 millones) y 49% (5.969 millones), lo que daría lugar a una cartera bastante equilibrada por línea de negocio y geografía, ayudando a diluir la excesiva dependencia de Estée Lauder en China que absorbe aproximadamente el 15% ventas y la concentración de ambas compañías en unas pocas marcas como son Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, Rabanne y Charlotte Tilbury en el caso de Puig y Estée Lauder, La Mer, Clinique, MAC y Jo Malone en el caso de la norteamericana”.
Con todo, para Renta 4 la duda podría surgir, por una parte, con respecto a la renuncia de la familia Puig a la independencia y al control de una empresa familiar con más de 100 años de historia y tras haberla sacado a bolsa hace solo dos años y tras la sustitución de Marc Puig por José Manuel Albesa como nuevo CEO, y, por otra parte, respecto al habitual visto bueno de las autoridades antimonopolio en el mercado estadounidense de cosméticos de prestigio, “dado que Estée Lauder es una de las principales empresas del sector y Charlotte Tilbury, de Puig, es la tercera marca de ese segmento”.
“En conclusión”, sigue, “creemos que es una noticia positiva que confirma el atractivo de Puig en el mercado, aunque resulta complicado hacer una valoración cuantitativa sin conocer la hipotética ecuación de canje”.
Así, y teniendo en cuenta factores cuantitativos (market cap, crecimiento, márgenes) y cualitativos (posicionamiento geográfico y competitivo, escala, imagen de marca, etc.) y suponiendo un intercambio de acciones, los analistas de la entidad esperan que la ecuación de canje estuviera en torno al 25%-30%. “En cualquier caso, si se llegara a un acuerdo, dada la estructura accionarial de la compañía, la decisión final será de la familia Puig”, concluye.












