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En el mejor momento de Indra, cuando desde 2026 la compañía tecnológica ahora con foco en defensa viene enganchando contrato tras contrato del enorme presupuesto que a tal fin aprobó tanto el Gobierno español como la Unión Europea (UE), en el interior de la empresa se instaló una feroz lucha por el control de la gobernanza, colocando a la fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en medio del intercambio de proyectiles.

El último capítulo se escribió ayer con la destitución del consejero delegado José Vicente de los Mozos, quien debía renovar su contrato que vence el 30 de junio

La historia nos dice que Ángel Escribano, dueño junto a su hermano de EM&E, fue la primera pieza sacrificada en ese juego de tronos con esencias muy españolas. Si bien esa probable y muy previsible fusión entró en tiempo muerto, ninguna de las partes abandonó la mesa de negociaciones.

De hecho, otro Ángel, en este caso de apellido Simón, y que sucedió al primero en la presidencia de Indra, aunque sin funciones ejecutivas, sí continuó con la apuesta por EM&E.

Así las cosas, siguiendo la dinámica de esta sucesión de hechos, no tardó en caer la segunda pieza. El ahora exconsejero delegado, José Vicente de los Mozos, por activa y pasiva intentó frustrar el acuerdo que, en caso de concluir con un apretón de manos, hubiese ampliado la oferta de Indra con la incorporación de, por ejemplo, Tractores del Ejército de Tierra como el 8X8 Dragón o el sistema SILAM.

En el caso de los hermanos Escribano, y en un movimiento sorpresivo, aunque no tanto como el que protagonizó involuntariamente De los Mozos, vendieron su participación del 14,3% en la multinacional española a través de una colocación acelerada, operación por la que ingresaron unos 1.300 millones de euros.

Ahora, con el panorama más despejado, la Moncloa, el verdadero impulsor de toda esta trama sirviéndose de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), además de dar el visto bueno para que Simón añada más pronto que tarde a su presidencia funciones ejecutivas, comenzó el proceso para el nombramiento de un consejo delegado, aunque con poderes más acotados de los que gozó su predecesor.

“En el marco del proceso previo a la convocatoria de la próxima Junta General Ordinaria de Accionistas de la sociedad, ante el inminente vencimiento de su mandato y debido a la no continuidad de José Vicente de los Mozos Obispo, la comisión de nombramientos, retribuciones y gobierno corporativo de la sociedad, de acuerdo con el reglamento del consejo de administración, puso en marcha en el día de hoy un proceso de selección de un candidato a consejero delegado”, texto con el que Indra comunicó a la CNMV la salida de De los Mozos, junto con la renovación de la directiva.

Esta nota que contrasta abiertamente con las declaraciones públicas del pasado 30 de abril en la que Vicente de los Mozos expresó su intención de seguir al frente de la compañía.

“Estamos en una nueva etapa de gobernanza, pero los equipos están comprometidos, y no solamente los equipos, sino yo mismo. Y en ese sentido, pues se especula mucho, pero mi compromiso es total”, dijo cuando seguramente su suerte ya estaba echada.

La sorpresa de los expertos

Javier Cabrera, analista de XTB, recordó la declaración de De los Mozos de finales de abril para afirmar que la decisión de no renovar al consejero delegado sorprende porque todo indicaba que De los Mozos tenía intención de seguir. “Podemos decir que la limpia de la dirección de Indra fue, con los Escribano fuera y De los Mozos acabando su mandato. En cualquier caso, el mercado se lo tomó bien”, dijo con acierto.

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En efecto, a minutos de concluir la sesión la acción de Indra sube un 0,87%, cuando arrancaron la sesión con un incremento del 1,5%.

Renta 4 también vaticinó la buena reacción del mercado al colocar los títulos de la tecnológica en la categoría ´sobreponderar`, aunque a corto plazo los analistas del banco de inversión esperan un impacto negativo en la cotización.

“La no renovación de Jose Vicente de los Mozos es una decisión inesperada tomada tras la llegada de Ángel Simón como presidente no ejecutivo ya que el primero comunicó su intención de renovar su contrato”, y destacó que la inestabilidad en la dirección de Indra, con la dimisión de su presidente ejecutivo Angel Escribano a principios de abril y ahora con la del consejero delegado, es negativa “ya que frena la continuidad de la estrategia del grupo en un momento clave para Indra, en pleno proceso de transformación y crecimiento, con una cartera de pedidos en máximos históricos y con la condición de ser una de las tres compañías encargadas de canalizar la fuerte inversión en Defensa en España en los próximos años”

Banco Sabadell también muestra su sorpresa

Según Banco Sabadell, que reitera su consejo de ‘sobreponderar’ el valor y su precio objetivo de 69,5 euros “pese a la sorpresa que les produce estas noticias”, la salida podría deberse a su oposición a la fusión con EM&E, compañía que controlaba el anterior presidente ejecutivo de Indra, Ángel Escribano”.

Incluso, los analistas de la entidad catalana arriesgaron que la salida de De los Mozos podría acelerar esta fusión.

Con todo, Banco Sabadell sostuvo que esta salida no hace más que hacer patente la “inestabilidad de gobernanza” en la compañía, lo que podría tener un impacto negativo en cotización, a la espera de ver el sustituto y las posibles implicaciones en términos de operaciones corporativas y la potencial reanudación de las conversaciones con EM&E, que veríamos como positiva”.