El sistema público de pensiones en España ha vivido más de una década de ajustes progresivos, y el próximo escalón ya tiene fecha y cifra. La Seguridad Social ha confirmado que a partir de 2027 será necesario haber acumulado 37 años cotizados para acceder al 100% de la pensión, un cambio que impacta directamente en la planificación laboral de millones de trabajadores en activo.
La medida no es nueva ni improvisada. Forma parte del calendario de reformas que arrancó con la Ley 27/2011, que estableció un aumento gradual tanto de la edad de jubilación como del período de cotización exigido para cobrar la prestación íntegra.
El objetivo declarado ha sido siempre el mismo: garantizar la sostenibilidad financiera del sistema ante el envejecimiento de la población y el deterioro de la ratio entre cotizantes y pensionistas.
La Seguridad Social confirma los años cotizados para cobrar la pensión completa
El umbral de 37 años cotizados será el requisito mínimo para acceder al 100% de la base reguladora a partir de 2027. Quienes no lleguen a esa cifra podrán jubilarse igualmente, pero verán reducida su prestación de forma proporcional al tiempo trabajado y cotizado, ya que el porcentaje se calcula aplicando coeficientes sobre la base reguladora acumulada.
El acceso a la pensión contributiva se mantiene desde los 15 años cotizados, que es el mínimo legal exigido por la Seguridad Social. Sin embargo, con ese tiempo la prestación queda muy por debajo de la pensión máxima, lo que convierte cada año adicional de cotización en un factor determinante para el importe final que percibe el pensionista.
Las diferencias entre acreditar 35, 36 o 37 años de cotizaciones han resultado históricamente relevantes en el cálculo definitivo.
¿A qué edad se puede jubilar en España a partir de 2027?
El cambio en los años cotizados va acompañado de un ajuste paralelo en la edad legal de jubilación, que se ha ido elevando de forma escalonada hasta situarse en los 67 años para quienes no acrediten largas trayectorias de cotización. Existe, no obstante, una vía alternativa: quien acumule 38 años y medio cotizados o más puede retirarse a los 65 años sin penalización, al amparo de lo que la normativa reconoce como jubilación anticipada por larga carrera de cotización.
La legislación vigente también contempla incentivos económicos para quienes opten por retrasar voluntariamente su jubilación más allá de la edad ordinaria, así como coeficientes reductores para los casos de jubilación anticipada que no cumplan los supuestos protegidos. Este esquema de incentivos y penalizaciones busca prolongar la vida laboral activa y reforzar la recaudación del sistema.
Qué implica este cambio para los trabajadores en activo
El endurecimiento progresivo de los requisitos de jubilación responde a una presión demográfica sostenida. España ha visto aumentar de forma constante el número de pensionistas, mientras la proporción de trabajadores activos por cada jubilado ha disminuido en los últimos años, un desequilibrio estructural que los sucesivos Gobiernos han intentado corregir a través de la reforma del sistema.
En este contexto, la planificación individual ha dejado de ser una cuestión opcional para convertirse en una necesidad. Conocer con antelación cuántos años cotizados se acumulan, qué base reguladora se ha generado y qué prestación corresponde según el escenario de jubilación previsto es hoy más relevante que nunca. La Seguridad Social pone a disposición de los trabajadores herramientas para consultar el historial de cotizaciones y simular el importe estimado de la pensión a través de su sede electrónica.