La evolución de la inflación sigue siendo uno de los indicadores económicos más vigilados en la Unión Europea. Tras varios años marcados por el aumento del coste de la energía y las tensiones geopolíticas, cualquier conflicto internacional capaz de alterar el suministro energético vuelve a encender las alarmas en los mercados.
En este contexto, el Banco Central Europeo (BCE) advirtió de que una escalada militar en Oriente Medio podría provocar un aumento significativo de los precios en la eurozona. Las autoridades monetarias alertan de que una interrupción en el suministro de petróleo y gas tendría un impacto directo en el coste de la energía y, por tanto, en la inflación europea.
El BCE advierte que las tensiones en Oriente Medio pueden elevar los precios de la energía
Las actas de la reunión del Consejo de Gobierno del BCE celebrada a comienzos de febrero reflejan la preocupación creciente dentro de la institución. Algunos miembros del organismo señalaron que “las tensiones geopolíticas en Oriente Medio podrían llevar a un aumento mayor de los precios de la energía”.
Durante esa reunión, el BCE decidió mantener los tipos de interés en el 2%, al considerar que la inflación debería estabilizarse en torno a su objetivo a medio plazo. Sin embargo, el banco central reconoció que el escenario sigue marcado por una elevada incertidumbre.
En las actas se advierte que “las perspectivas de inflación son más inciertas de lo habitual, ante la continua posibilidad de grandes impactos sobre la inflación y el crecimiento en ambos sentidos”, lo que refleja el riesgo de que un evento geopolítico altere rápidamente las previsiones económicas.
Un conflicto prolongado podría disparar la inflación en la eurozona
La advertencia fue reforzada por el economista jefe del BCE, Philip Lane, quien explicó que un conflicto duradero en la región podría tener consecuencias directas sobre los precios. Según indicó, una interrupción prolongada del suministro de petróleo y gas podría provocar un repunte significativo de la inflación en la eurozona y, al mismo tiempo, frenar el crecimiento económico.
Lane explicó que el encarecimiento de la energía eleva la inflación “especialmente a corto plazo”, lo que también podría deteriorar las previsiones de crecimiento en Europa.
El economista subrayó además que el impacto dependerá en gran medida de “el alcance y la duración del conflicto”, ya que un shock prolongado podría amplificarse si también provoca una mayor percepción de riesgo en los mercados financieros internacionales.
La inflación ya se acerca al objetivo del BCE en medio de la incertidumbre global
Las advertencias llegan en un momento en el que la inflación en la eurozona ya se encuentra cerca del objetivo del 2% fijado por el banco central. Según los datos preliminares publicados por Eurostat, los precios aumentaron en febrero hasta el 1,9% interanual, dos décimas más que el mes anterior.
El mayor incremento se registró en el sector servicios, que subió hasta el 3,4%, mientras que los alimentos, alcohol y tabaco mantuvieron una tasa del 2,6%. Por el contrario, los precios de la energía continuaron cayendo, aunque a un ritmo menor que en meses anteriores.
Los expertos señalan que, si el conflicto en Oriente Medio se limita a un periodo breve, la inflación podría mantenerse en torno al objetivo del 2%. Sin embargo, una guerra prolongada que afecte al suministro energético internacional podría impulsar de nuevo el coste de la energía y trasladarse rápidamente al precio de bienes y servicios en toda la Unión Europea.