La Armada Española ha dado un paso histórico en su modernización con el botado del nuevo buque auxiliar A22 Prosperina, un buque de apoyo a buceadores construido íntegramente en astilleros nacionales y que ya se posiciona como el orgullo de la industria naval y de las Fuerzas Armadas españolas.
Este hito, celebrado el 21 de abril de 2026 en Vigo, representa no solo la incorporación de una unidad avanzada, sino la consolidación de la soberanía tecnológica y la capacidad productiva de España en materia de defensa naval.
La presentación del nuevo buque de la Armada que fue producido en el país
El acto de botadura tuvo lugar en las instalaciones del astillero C.N.P. FREIRE, S.A. (Freire Shipyard), el primer astillero privado español en construir un buque de acero para la Armada.
La ceremonia fue presidida por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), Antonio Piñeiro Sánchez, acompañado de los directores generales del astillero, Marcos y Guillermo Freire, el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco Lobeiras, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y diversas autoridades autonómicas, provinciales, portuarias y altos mandos de la Armada vinculados a logística e ingeniería naval.
Durante el evento, el AJEMA destacó el valor estratégico del A22 Prosperina: “Hoy asistimos a la materialización de un esfuerzo colectivo, de una visión común y de una confianza construida entre la Armada y la industria naval española”.
Diseñado por Seaplace, está destinado principalmente a apoyar a la Escuela Militar de Buceo en la formación de especialistas. Su misión incluye operaciones de intervención subacuática, trabajos técnicos en profundidad y, especialmente, la protección de infraestructuras críticas situadas en los fondos marinos, como cables de comunicaciones y conducciones energéticas.
¿Cómo es el nuevo buque de la Armada española?
Con una eslora de 32,90 metros y una manga de 9 metros, el A22 Prosperina ofrece una autonomía de 500 millas náuticas a una velocidad de crucero de 10 nudos, alcanzando una velocidad máxima de 12 nudos.
Puede albergar hasta 15 tripulantes y cuenta con tecnologías de vanguardia para optimizar el consumo de combustible y reducir emisiones.
Entre sus sistemas destacan el posicionamiento dinámico DP2, un sistema de fondeo con tres anclas que garantiza estabilidad en profundidades de hasta 90 metros, un sonar de barrido lateral (SBL), un vehículo autónomo subacuático (AUV) y un vehículo operado remotamente (ROV) capaz de operar hasta 900 metros de profundidad.
Por último, el buque integra además áreas específicas para operaciones de buceo, cámaras hiperbáricas y coordinación táctica, lo que lo convierte en una plataforma versátil y moderna.
La importancia de este nuevo buque de la Armada
Este nuevo auxiliar releva al histórico A-20 Neptuno, unidad construida en 1975 como remolcador Amapola, adquirida por la Armada en 1988 y transformada en el marco del proyecto BENTICO-200 para convertirse en buque de buceo e investigación.
La madrina del buque fue Olga Vallespín Gómez, primera buceadora profesional española, quien expresó: “Mi deseo es que la dotación encuentre en este barco todos los medios para cumplir su misión” y resaltó la importancia de la formación recibida en el Centro de Buceo de la Armada.
Por su parte, los directores del Freire Shipyard afirmaron que “para todo el equipo es un privilegio ser el primer astillero privado en construir un buque de acero para la Armada”, subrayando el aporte a la modernización de las unidades auxiliares.
La entrega del A22 Prosperina está prevista durante el presente año 2026. Con esta incorporación, la Armada Española refuerza sus capacidades subacuáticas en un entorno marítimo cada vez más complejo, garantizando la protección de intereses nacionales y la continuidad en la formación de sus especialistas en buceo.