Rociar vinagre sobre las malas hierbas es una práctica que puede ayudar a controlar la vegetación no deseada en jardines, huertos y otros espacios exteriores. Su eficacia está relacionada con el ácido acético que contiene este producto, una sustancia capaz de dañar las células vegetales y provocar que las plantas se sequen.
Un estudio científico publicado en 2018 en el Journal of Agricultural Science analizó cómo influye la concentración de ácido acético en el control de distintas especies de malezas. La investigación, registrada en el sistema AGRIS de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), también evaluó el volumen aplicado y la incorporación de otros ingredientes para determinar qué condiciones ofrecían mejores resultados.
Cómo actúa el vinagre sobre las malas hierbas y por qué puede secarlas
El principal componente activo del vinagre para combatir las malas hierbas es el ácido acético. Según explica la investigación, esta sustancia puede destruir las membranas celulares de las plantas, lo que provoca la deshidratación de los tejidos vegetales y, en determinadas condiciones, la muerte de la planta.
Por este mecanismo, el vinagre tiene potencial como herbicida de contacto. Esto significa que actúa sobre las partes vegetales que reciben directamente la aplicación, en lugar de funcionar como un tratamiento que se distribuye por toda la planta.
La investigación señala que el vinagre doméstico suele contener un 5% de ácido acético, aunque también existen concentraciones comerciales superiores. Precisamente, los investigadores estudiaron distintas proporciones para comprobar cómo cambiaba su capacidad para controlar la vegetación no deseada.
Qué resultados obtuvo el estudio científico sobre el uso de vinagre
Para comprobar su eficacia, los investigadores realizaron ensayos de campo en el sureste de Oklahoma (Estados Unidos). Evaluaron tres concentraciones de ácido acético: 0%, 5% y 20%. También compararon dos volúmenes de aplicación y tres alternativas: utilizar vinagre sin aditivos o combinarlo con aceite de naranja o aceite de canola.
Los resultados mostraron que el control de las malas hierbas aumentaba a medida que se incrementaba la concentración de ácido acético. La combinación de una concentración del 20%, un mayor volumen de aplicación y aceite de canola consiguió un control general del 74%.
Además, el ácido acético demostró ser más eficaz contra las malezas de hoja ancha que contra las gramíneas. En algunos ensayos, el control de las primeras alcanzó o superó el 84%, mientras que el tratamiento más eficaz contra las gramíneas consiguió resultados de entre el 44% y el 63%.
¿Para qué sirve rociar vinagre sobre las malas hierbas?
La investigación confirma que el ácido acético sirve para reducir la presencia de distintas especies de malas hierbas, aunque los resultados varían según la concentración utilizada y el tipo de planta.
Los ensayos también demostraron que las especies de hoja ancha respondieron mejor al tratamiento que las gramíneas. El estudio menciona tres especies concretas:
- Digitaria sanguinalis: una gramínea conocida como pasto cuaresma o crabgrass.
- Mollugo verticillata: una planta herbácea de hoja ancha.
- Oenothera laciniata: una especie de onagra de hoja ancha.