Recibir una llamada de un número desconocido, descolgar y que al otro lado nadie diga nada antes de cortar es una situación tan común como inquietante. La reacción instintiva es asumir que se trata de una estafa, y en muchos casos se acierta, pero no es el único motivo posible.
Detrás de esas llamadas mudas hay varias explicaciones, algunas maliciosas y otras completamente inofensivas. Conocerlas ayuda a distinguir cuándo hay que preocuparse y, sobre todo, a saber cómo actuar para no exponerse a un fraude y evitar los peligros de las llamadas telefónicas constantes.
Qué tipos de estafa se esconden detrás de una llamada que se corta
Si el teléfono suena, se responde y cuelgan al instante, lo más probable es que se trate de una robollamada, una llamada automatizada dentro de una campaña masiva e indiscriminada. Su objetivo puede ir desde una estafa directa hasta la obtención de información.
Uno de los timos más habituales es el Wangiri, conocido como el timo de la llamada perdida. Consiste en incitar a la víctima a devolver la llamada, con el problema de que el número no es un teléfono normal, sino uno de tarificación especial que encarece la factura.
Otra técnica es el spoofing. Los estafadores prueban a llamar para ver si el número responde antes de iniciar una campaña en la que suplantarán la identidad de una entidad de confianza, como un banco, para engañar al usuario y obtener sus datos.
Por qué muchas de estas llamadas solo buscan comprobar si el número está activo
Muchas de estas llamadas automáticas no buscan un fraude inmediato, sino algo más simple: comprobar si el número está activo, si alguien responde y a qué hora suele hacerlo. Para eso no necesitan decir nada, y les da igual lo que responda la persona.
Esa información tiene valor por sí misma. Sirve tanto para preparar futuras estafas como para nutrir bases de datos comerciales de telemarketing, que después se utilizan para campañas de llamadas o se venden a terceros.
En estos casos, el mero hecho de descolgar y hablar, aunque sea para preguntar quién llama, ya confirma al sistema que ese número corresponde a una persona real y accesible.
Cómo actuar y evitar las llamadas de números desconocidos
La primera regla es clara: si un número desconocido llama y cuelga, no conviene devolver la llamada, sobre todo si es un prefijo extraño o internacional, por el riesgo de caer en el timo de la tarificación especial. Tampoco es recomendable dar datos personales si en una segunda llamada alguien se hace pasar por el banco o una empresa conocida.
Para reducir el problema, los propios móviles ofrecen herramientas sin necesidad de instalar aplicaciones externas. En los ajustes del teléfono se encuentra la opción de bloquear, filtrar o silenciar los números que no están guardados en la agenda.