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¿Por qué nos gusta tanto acariciar a nuestros gatos?

Estos son beneficios emocionales y físicos de acariciar a los gatos y cómo esta acción fortalece el vínculo humano-animal.

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Acariciar a nuestros gatos es una actividad que nos reporta beneficios tanto a nosotros como a nuestros amigos felinos. Investigaciones en diversas partes del mundo han demostrado por qué esta interacción es tan placentera y beneficiosa.

Beneficios para el gato

La ciencia ha revelado que acariciar a un gato tiene efectos positivos tanto para el animal como para el humano. Los gatos disfrutan de las caricias y buscan nuestro contacto porque les recordamos a su madre. Las caricias imitan el contacto de la lengua materna sobre su cuerpo, proporcionándoles bienestar y seguridad. 

Esta relación, parte del proceso de domesticación, mantiene a los animales en una etapa juvenil, por lo que disfrutan de las caricias durante toda su vida. El ronroneo durante las caricias es un indicador de relajación y bienestar, y puede ser una forma en la que el gato expresa su contentamiento y felicidad.

Cuando los acariciamos, a los gatos les hacemos recordar a sus madres, y eso es parte del proceso de domesticación. (Imagen: archivo)

Beneficios para las personas

  1. Salud psicológica mejorada: Estudios han encontrado que los dueños de gatos tienen una mejor salud psicológica. Se sienten más felices, más confiados, menos nerviosos, y enfrentan mejor los problemas en sus vidas en comparación con las personas que no tienen mascotas. Además, los niños que tienen una fuerte relación con sus gatos tienden a tener una mayor calidad de vida, sintiéndose más enérgicos, atentos y menos solitarios.
  2. Alivio del estrés y mejora de la salud cardíaca: Tener un gato en tu regazo, disfrutando de su calidez y ronroneo, es una de las mejores formas de aliviar el estrés. Los estudios muestran que los dueños de gatos tienen una menor tasa de reposo cardíaco y presión arterial antes y durante tareas estresantes, y tienden a recuperarse más rápido físicamente después de ellas. Los gatos proporcionan un efecto calmante significativo, a menudo más que otras figuras de apoyo significativas.

La investigación -publicada en Greater Good Magazine, de la Universidad de Berkeley- sugiere que los gatos no solo dependen de nosotros sino que también nos ofrecen consuelo. Estos pequeños seres peludos actúan como una presencia constante que puede hacer que nuestras preocupaciones y ansiedades parezcan menos abrumadoras. La compañía de un gato, con su indiferencia hacia las preocupaciones del mundo, puede ayudarnos a poner nuestras propias preocupaciones en perspectiva.

Investigaciones sostienen que los gatos no solo dependen de nosotros sino que también nos ofrecen consuelo. (Imagen: archivo)

En fin: acariciar a nuestros gatos es una actividad que nos reconforta, reduce el estrés, y mejora nuestra salud psicológica y física. Los gatos, a su vez, disfrutan de nuestras caricias como recordatorios de cuidado y protección. Esta interacción no solo fortalece el vínculo entre el humano y el gato, sino que también contribuye a un bienestar mutuo.

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