

La ciudad de Sevilla contará a finales del verano con una infraestructura inédita en la provincia: la primera parada de autobús climatizada. De esta manera, la iniciativa supone un avance frente al calor extremo y marca un hito en el transporte público urbano.
El proyecto ha sido desarrollado por investigadores del grupo Termotecnia de la Escuela Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla. De esta manera, reducirá hasta 20 °C la térmica del interior.
¿Dónde estará ubicada esta parada de bus?
El profesor e investigador del Departamento de Ingeniería Energética, José Sánchez, le informó en una nota a EFE que la primera instalación se ubicará en la calle Manuel Villalobos, en el distrito Macarena.

Llega dos años después de la creación de su prototipo y representa una apuesta por la innovación aplicada al bienestar ciudadano durante los meses más sofocantes.
Las obras de montaje comenzaron en agosto de 2025 y por esta parada pasa solamente la línea 11, que conecta Los Príncipes con Ponce de León.
¿Cómo funciona esta innovadora parada de bus?
La estructura funcionará como un refugio climático. Está diseñada para ofrecer alivio durante las horas de más calor mediante un sistema de radiación térmica que transfiere calor o frío a través de ondas electromagnéticas.

No se trata de un aparato de aire acondicionado que produce aire frío, sino que la propia estructura emite frescor, como ocurre con los frigoríficos.
La marquesina estará conectada a un tanque subterráneo de agua depurada. El líquido circulará por tubos internos hasta el techo, donde se ubican sensores y placas solares.
Un sistema autosuficiente
El sistema será autosuficiente: generará su propia electricidad y agua fría, detectará la temperatura exterior, la presencia humana y las condiciones climáticas, activándose solo cuando sea necesario.
Durante la noche, el agua ascenderá a las placas, se enfriará y regresará al tanque para mantener la reserva de frescor. Cuando los sensores detecten a una o varias personas, el agua recorrerá la estructura y expulsará el frío a través de diminutos poros metálicos.
Los paneles fotovoltaicos almacenarán la energía necesaria para que el enfriamiento dure entre 10 y 20 minutos, el tiempo medio de espera del autobús.
Si en la calle se registran 42 grados, dentro de la parada la sensación térmica rondará los 23 grados. Una innovación única en la provincia que posiciona a Sevilla como referente en soluciones urbanas frente a las altas temperaturas.












