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En España, el emprendimiento se ha convertido en una opción cada vez más apreciada entre las salidas profesionales posibles. Son los jóvenes sobre todo quienes impulsan esta idea que prioriza la independencia laboral y la creación de proyectos propios.

Sin embargo, son muchos los autónomos que argumentan que el camino del emprendimiento se encuentra plagado de riesgos, sacrificios y desafíos. A su vez, todos los emprendedores que cuentan sus experiencias comparten algo en común:las ganas y el esfuerzo por sacar adelante un proyecto.

En este marco es que se ha viralizado la historia de Noelia Tomé, una empresaria española que, tras ocho años trabajando en una pastelería, decidió renunciar y emprender con su propio negocio. En una entrevista para el pódcast de Eric Ponce, Tomé ha explicado los motivos detrás de su decisión y la realidad que poca gente cuenta detrás de crear una empresa.

Los mayores problemas de emprender, según Noelia Tomé. (Fuente: archivo)
Los mayores problemas de emprender, según Noelia Tomé. (Fuente: archivo)

La realidad oculta de los emprendimientos

Durante la entrevista, Tomé explicó que con solo 24 años decidió lanzarse al emprendimiento y creó Noelia Bakery, una cafetería-pastelería en Viladecans. “Hacíamos todo allí, era todo artesanal”. El éxito fue rápido y tuvo que empezar a contratar más gente. Así fue como pasaron contaban con un equipo de 6 personas entre 2016 y 2020, para manejar las redes sociales y preparar los pedidos.

Sin embargo, la llegada de la pandemia del covid cambió el esquema del negocio y comenzaron a trabajar con pedidos online: “empezamos también a vender desayunos a domicilio con productos artesanos y lo petamos, con 40 o 50 desayunos”. Este aumento del trabajo conllevó contratar a más personal, en este período había hasta 5 pasteleros, y necesitaba un obrador más grande.

Gracias al éxito en las ventas online, el emprendimiento de Noelia experimentó un crecimiento desmedido. La joven pudo comprar un segundo local debido a que el suyo ya quedaba pequeño para el volumen de producción. Sin embargo, la pastelera explica que ese fue uno de los principales fallos: “Empecé mal porque ya no tenía control de lo que estaba pasando en los dos locales. El crecimiento se me quedó grande”.

“Empezaron a haber muchos problemas. Igual tenía 50 desayunos y por la mañana el pastelero me llamaba diciendo que estaba malo. Me levantaba todos los días a las 5 de la mañana para ver quién no venía hoy”, relata. “El último año que estuvimos aquí facturamos 500.000 euros. Pero al final, de beneficio quedaban 15.000 o 20.000 euros porque tenía muchos trabajadores, había que comprar la materia prima. El problema de hacerlo todo es que necesitas muchas manos”.

La revolución en el esquema de trabajo que revitalizó el negocio de Noelia Tomé. (Fuente: archivo)
La revolución en el esquema de trabajo que revitalizó el negocio de Noelia Tomé. (Fuente: archivo)

El cambio en la cantidad de empleados que salvó el emprendimiento de Noelia Tomé

Pese a mover mucho dinero, el beneficio final “era poco” y no compensaba la ansiedad que le generaba. “Fue uno de los motivos, veía que movía dinero, pero que no estaba ganando dinero de verdad”. Este estrés fue uno de los principales motivos que le llevaron a tomar la decisión de revolucionar su negocio.

Empecé a ver que todo lo online funcionaba muy bien y necesitaba menos gente. No hacía falta tener un punto físico con una persona que espera a los clientes, sino que yo era capaz de buscar a los clientes, poder enseñar mi producto y venderlo. Al final, es muy cómodo”. Fue entonces cuando vendió su cafetería y dejó los desayunos para preparar solamente pastelería.

“Pensé qué podía hacer para ganar dinero siendo yo sola: cursos, publicidades, una cantidad de pasteles concreta”. Este gran éxito en redes le llevó a poder hacer su propio libro Oh, my cookie. “Diversifiqué mucho lo que hacía y fui viendo diferentes líneas de negocio”. La decisión de Noelia la ha llevado a ganar más dinero, pero también a estar más tranquila y disfrutar de su pasión: la pastelería.