

El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto ha divulgado el pasado 11 de octubre a través de redes sociales el reciente descubrimiento de una fortaleza militar correspondiente al Antiguo Egipto, ubicada en la región de Sheikh Zayed, al norte del Sinaí.
La fortaleza abarca aproximadamente 8000 metros cuadrados, siendo tres veces más extensa que la que se localizó en el mismo lugar durante la década de 1980 y proporciona una nueva perspectiva sobre la organización militar y las técnicas de defensa del antiguo Egipto.
Esta edificación monumental data de hace alrededor de 3500 años y formó parte del sistema defensivo conocido como la Ruta de la Guerra de Horus. Tal red de fortificaciones tenía como objetivo resguardar las fronteras orientales del país, así como garantizar las rutas estratégicas que conectaban Egipto con Palestina.
De acuerdo con los especialistas, la magnitud de este hallazgo lo sitúa entre los más significativos de las últimas décadas.
Fortaleza militar del Antiguo Egipto: tenía murallas de más de 100 metros
Las primeras investigaciones han señalado que el castillo fue un punto clave para resguardar las rutas comerciales y militares hacia Asia.
Cuenta con murallas de más de 100 metros de longitud, torres defensivas y una planificación que revela una comprensión avanzada del terreno y la estrategia militar.
La fortaleza militar ha marcado una época de expansión y consolidación del poder faraónico. Esta estructura formaba parte del complejo sistema de defensa de las Fortalezas del Este.

Fortaleza hallada en Tel Kharouba tras desafíos arqueológicos
El hallazgo se llevó a cabo en el sitio arqueológico de Tel Kharouba, donde la misión se enfrentó a significativas dificultades a causa de las dunas móviles que cubrían una considerable porción del área.
En el transcurso de las excavaciones, se identificaron la muralla sur, once torres de defensa, un muro interno de 75 metros y una zona residencial destinada a soldados.

¿Qué nos revela este descubrimiento arqueológico sobre el Antiguo Egipto?
El hallazgo pone de manifiesto el notable nivel de sofisticación alcanzado por los egipcios en materia de urbanismo e ingeniería, así como su notable capacidad para adaptarse y prosperar en un entorno tan exigente como el desierto.
Además, evidencia que el poder del Estado faraónico no se sustentaba únicamente en grandiosos templos y majestuosas tumbas, sino que también descansaba en una robusta y bien organizada infraestructura militar.
El hallazgo revela el rol histórico del Sinaí
Al mismo tiempo, el descubrimiento revaloriza el rol histórico del Sinaí como enclave estratégico clave, verdadero puente entre África y Asia y cuna de múltiples civilizaciones a lo largo de los siglos. Con hallazgos como este, Egipto sigue desenterrando y compartiendo piezas esenciales de su riquísimo legado más antiguo.
Según Mohamed Ismail Khaled, secretario general del Consejo Supremo de Arqueología, este importante descubrimiento permite reconstruir con mayor precisión la red defensiva del antiguo Egipto en su frontera oriental.














