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El Gobierno aprobó este martes en segunda vuelta el anteproyecto de la nueva ley antitabaco, una reforma que endurece la normativa vigente y amplía de forma significativa los espacios donde estará prohibido fumar o vapear.
La iniciativa, que ahora comenzará su tramitación parlamentaria en el Congreso, también equipara los cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros productos con nicotina al tabaco tradicional.
La ministra de Sanidad, Mónica García, explicó que el objetivo consiste en reforzar la protección de la salud pública, especialmente entre niños y adolescentes, además de actualizar una legislación que, según el Ejecutivo, había quedado desfasada frente al crecimiento de los nuevos dispositivos de consumo.
El tabaquismo provoca alrededor de 50.000 muertes al año en España, de acuerdo con los datos presentados por el ministerio.
¿En qué lugares estará prohibido fumar y vapear?
La futura normativa extenderá la prohibición del consumo de tabaco y productos relacionados a numerosos espacios al aire libre. Entre ellos se encuentran las terrazas de bares y restaurantes, las playas marítimas y fluviales, las piscinas de uso colectivo, las instalaciones deportivas, los parques nacionales y los recintos donde se celebren espectáculos públicos, incluso cuando estos tengan lugar en espacios abiertos.
La medida también alcanzará los campus universitarios, las marquesinas, andenes y pasillos del transporte urbano, así como las inmediaciones de edificios públicos, centros sanitarios, educativos, culturales, deportivos, museos, bibliotecas y parques infantiles. En estos casos, tampoco se podrá fumar a menos de 15 metros de los accesos.

Además, el proyecto equipara la regulación de los cigarrillos electrónicos, vapeadores, bolsitas de nicotina, productos de hierbas y cualquier dispositivo que reproduzca el acto de fumar con la del tabaco convencional, por lo que quedarán sujetos a las mismas restricciones de consumo.
¿Qué otras medidas incorpora la reforma y qué críticas recibió?
Otra de las principales novedades consiste en la prohibición expresa del consumo de tabaco y productos relacionados por parte de menores de 18 años. Hasta ahora la legislación impedía su venta o suministro, pero no contemplaba de forma específica el consumo.

Fuente: iStock
La norma prevé sanciones para los progenitores o tutores legales, con multas a partir de 200 euros en las infracciones leves, aunque estas podrán sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.
La reforma también limita la venta de vapeadores y otros nuevos productos con nicotina a establecimientos especializados, endurece las restricciones sobre publicidad, promoción y patrocinio en todos los soportes, incluidos internet y las máquinas expendedoras, y actualiza el régimen sancionador con multas que podrán alcanzar los 600.000 euros.
Asimismo, recupera el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, eliminado en 2014, para coordinar las políticas públicas contra el consumo de tabaco.
Desde la patronal Hostelería de España cuestionaron la medida. Su presidente, José Luis Álvarez, calificó de “absurdo” prohibir fumar en las terrazas “del país más turístico de Europa” y sostuvo que la restricción no reducirá el consumo, sino que desplazará a los fumadores a otros espacios cercanos.
Además, defendió que las terrazas representan un ámbito de convivencia y pidió que el Congreso abra un proceso de diálogo durante la tramitación parlamentaria.











