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La normativa de tráfico en España podría cambiar de forma importante en los próximos meses. El Gobierno ha impulsado una reforma para reducir el límite de alcohol al volante a niveles mucho más bajos que los actuales.

La propuesta busca acercarse a una tolerancia casi cero y cambiar la forma en que se entiende el consumo antes de conducir. De salir adelante, incluso pequeñas cantidades de alcohol podrían situar a un conductor fuera de la legalidad.

La DGT plantea un nuevo límite de alcohol mucho más bajo

La Dirección General de Tráfico (DGT) propone fijar un límite general de 0,20 g/l en sangre y 0,10 mg/l en aire espirado, frente a los actuales 0,50 g/l. Este cambio supondría una reducción significativa de la tasa de alcoholemia permitida.

La intención es aplicar este nuevo umbral a todos los conductores por igual. Así se eliminarían las diferencias actuales entre perfiles, como noveles o profesionales, y se establecería un criterio único más estricto.

El objetivo principal es mejorar la seguridad vial. El alcohol sigue presente en un alto porcentaje de los accidentes mortales, lo que ha llevado a plantear una reducción del margen legal.

Aun así, la medida no ha sido aprobada. El Congreso rechazó la propuesta en 2026, aunque el Gobierno ya ha avanzado su intención de volver a impulsar la reforma para sacarla adelante en una nueva votación.

¿Se puede dar positivo con una sola bebida con el nuevo límite?

Si la reforma llegara a aplicarse, una sola consumición podría ser suficiente para dar positivo en un control. Con un límite tan bajo, el margen sería mínimo para cualquier conductor.

Un tercio de cerveza o una copa de vino podrían situar a muchas personas por encima del umbral. Factores como el peso, el sexo o el metabolismo influyen en el resultado, lo que hace difícil fijar una cantidad segura.

Los expertos señalan que incluso pequeñas dosis afectan a la atención y a la capacidad de reacción. Por eso, la propuesta busca eliminar la idea de que beber poco antes de conducir es compatible con la seguridad.

También influyen otros elementos, como haber comido o el tiempo transcurrido desde la ingesta. Todo ello puede hacer que el resultado de un control varíe entre personas.

Cambia la Ley de Tráfico: el nuevo tope de alcohol es tan bajo que afecta a quienes “apenas tomaron algo".

Un intento de acercarse al alcohol cero en carretera

La propuesta sigue la línea de otros países europeos que han reducido al máximo los límites legales. En algunos casos, se aplica una política cercana al consumo cero.

El objetivo es reforzar el mensaje de que cualquier consumo de alcohol puede afectar a la conducción. Aunque no se plantea una prohibición total, el nuevo límite se aproxima a ese enfoque.

Además, la medida busca simplificar la normativa. Un único límite para todos facilitaría los controles y reduciría posibles confusiones entre conductores.