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La operación Furia Épica marcó un punto de inflexión en la guerra con Irán. Estados Unidos confirmó que utilizó bombarderos estratégicos B-2 para atacar instalaciones subterráneas vinculadas al programa de misiles balísticos iraní.
Los bombardeos partieron desde territorio estadounidense y recorrieron más de 20.000 kilómetros de ida y vuelta. Según el Comando Central, las aeronaves despegaron desde Misuri y ejecutaron la misión sin aterrizar.
La utilización de los B-2 coloca a estos bombarderos furtivos en el centro del escenario internacional. Su capacidad para penetrar defensas antiaéreas densas fue determinante en el ataque.

¿Qué pasó en la operación Furia Épica contra Irán?
Como parte de la operación militar “Furia Épica”, Estados Unidos atacó instalaciones de misiles balísticos de Irán desde su territorio con dos bombarderos estratégicos B-2 cargados de bombas pesadas.
Los bombardeos partieron de la base aérea de Whiteman, en Misuri, para recorrer más de 20.000 kilómetros de ida y vuelta este fin de semana para atacar con decenas de bombas de 900 kilogramos instalaciones subterráneas iraníes vinculadas con el programa de misiles balísticos.
Ambas aeronaves realizaron su misión sin aterrizar y repostando en pleno vuelo en una ruta que transitó por las Azores, el estrecho de Gibraltar y el Mediterráneo.
Durante días se había especulado sobre el paradero de los B-2 y su posible implicación en el conflicto. Ahora ya es un hecho: los bombarderos estadounidenses fueron utilizados en el ataque contra Irán.
¿Cómo funcionan los B-2 y por qué fueron clave para atacar Fordow?
Fordow es una de las instalaciones más protegidas del programa nuclear iraní, construida en una zona montañosa y profundamente enterrada bajo tierra.
“Estados Unidos dispone de bombas muy potentes diseñadas específicamente para destruir refugios subterráneos reforzados, como los de Fordow, de las que Israel no dispone. Se trata de artefactos que, para simplificar, solo pueden ser transportados por los B-2”, explicaba el analista militar Sim Tack antes del ataque.
Los B-2 están entre los pocos aviones de la flota estadounidense capaces de transportar bombas de alta penetración de 13.600 kg. “Para ser precisos, el B-2 tiene incluso espacio para transportar dos”, señala Ian Horwood.
Frank Ledwidge advertía que otros bombarderos serían “demasiado fácil de detectar”. El B-2, por el contrario, “probablemente es el más furtivo de la flota estadounidense”.
Alcance intercontinental y capacidad furtiva del B-2
El B-2 Spirit es un bombardero estratégico furtivo desarrollado con tecnología de baja visibilidad. Puede penetrar defensas antiaéreas para desplegar armas convencionales y nucleares.
Con una tripulación de dos personas, este bombardero puede lanzar hasta 80 bombas inteligentes de 500 libras o 16 bombas termonucleares B83 de 2400 libras en una única pasada sobre los objetivos.
Puede llevar treinta y seis toneladas de bombas con una autonomía de vuelo de 11.100 km sin reabastecimiento. Su eco de radar pequeño lo convierte en un avión difícil de detectar.
“Son bombarderos intercontinentales capaces de despegar desde su base principal en Misuri para atacar cualquier punto del globo”, explicaba Sim Tack.
Cuándo se usaron antes los B-2 y qué puede ocurrir ahora
El B-2 fue concebido como parte de la fuerza de disuasión nuclear durante la Guerra Fría. Su debut operativo llegó en Kosovo en 1999, cuando despegó desde Estados Unidos para bombardear Yugoslavia.
Desde entonces ha participado en conflictos como Libia, Irak y Afganistán. Con solo 21 unidades construidas, es una pieza clave del arsenal aéreo estadounidense.
En abril pasado, seis B-2 fueron enviados a la base estadounidense de Diego García, en el océano Índico, en una demostración de fuerza frente a los hutíes en Yemen.
El presidente Donald Trump afirmó: “Insto a la Guardia Revolucionaria, la policía militar iraní, a que depongan las armas y reciban inmunidad total o se enfrenten a una muerte segura. Será segura”.
Además, advirtió que “lamentable, es probable que haya más” bajas estadounidenses antes de que concluya la operación Furia Épica, que podría alargarse durante cuatro semanas.
La operación Furia Épica y el uso de los B-2 abren una nueva fase en la guerra con Irán. La capacidad de ataque desde territorio estadounidense redefine el alcance del conflicto y eleva la tensión regional.










