

La escalada en las expectativas inflacionarias del público en general prometería plantear, en los próximos meses, el próximo desafío serio para el Gobierno: según estimó hoy un informe privado, los argentinos esperan que los precios al consumidor trepen 32,8% en los próximos 12 meses; algo más de lo que esperaban, para igual período, en la encuesta de marzo pasado.
La suba de precios esperada fue calculada mediante 1.200 encuestas telefónicas por el Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella, y representa precisamente el doble de la que había sido estimada exactamente un año atrás (del 15,4%).
El estudio revela, además, que continúa ampliándose el GAP entre la inflación esperada por el público y el pronóstico de los analistas consultados por el Banco Central sobre el ndice de Precios al Consumidor (IPC) oficial.
Así, la diferencia entre lo estimado en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) -que incluye a diferentes consultoras privadas- y los esperado por la gente llegó este mes a los 23,1 puntos porcentuales. "Los analistas macroeconómicos consultados por el BCRA pronostican que el resultado de la medición del IPC subirá 9,7% en términos del promedio. Como en los sondeos previos, el resultado podría estar capturando el descreimiento en los números oficiales", advierte la Universidad Di Tella.
La inflación esperada es mayor entre los niveles educativos más bajos: quienes tienen educación secundaria, o inferior, esperan que sea, en promedio, de 33,5% para los próximos 12 meses; mientras que las personas con educación terciaria o universitaria prevén que suban un 30,8%, hasta abril del 2009.











