La inversión privada mira al horizonte con el financiamiento. Las mejores condiciones que permitieron a muchas empresas salir a buscar fondos al mercado se suman al financiamiento de multilaterales y bancos de inversión soberanos. La mejor calificación de Argentina termina de darle cuerpo a la esperanza de conseguir fondos, aunque todavía se mantiene la dualidad.
El crédito actuó como el gran motor de la actividad en el primer año de gestión libertaria. La volatilidad de las tasas desatada en el primer cuatrimestre de 2025 frenó ese impulso.
La expectativa de que se vienen los “mejores 18 meses” de la economía argentina no encontraba asidero en el financiamiento en el mercado local, aunque medidas recientes llevaron alivio a ese plano. El Banco Nación fue el primero en flexibilizar su tasa de interés para volver más accesible el crédito.
Sin embargo, todavía hay restricciones estructurales. “Un elemento central —y muchas veces subestimado— para dinamizar la producción es la expansión del crédito. Su escasa disponibilidad constituye una de las principales restricciones tanto para la inversión como para el consumo”, plantearon desde el IERAL de la Fundación Mediterránea.
El Gobierno ya trabaja en evitar que los fondos se desvíen del mercado formal y se vuelquen a nutrir el mercado de capitales para respaldar el crédito.
Más allá de la Ley de Inocencia Fiscal y el Fondo de Asistencia Laboral, que buscan desviar fondos al mercado de capitales, desde IERAL plantean que para inducir un rápido crecimiento del crédito hacen falta “definiciones más claras sobre el régimen monetario, cambiario y financiero de largo plazo”.
Dualidad
Mientras en el plano interno surgen estas dudas, el plano exterior abre de a poco sus posibilidades. Este año, el BID Invest amplió el financiamiento a pymes con garantía del Banco Santander.
Las pymes integran el segmento más presionado de la actividad, y son las que explican gran parte del cierre de 23.000 empresas que se dio en los últimos dos años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que en febrero, el stock de préstamos creció un 0,7% mensual en términos reales, marcando su cuarto mes consecutivo al alza tras la desaceleración marcada en el tercer trimestre del año pasado.
El financiamiento bancario a pymes acumuló una expansión del 92,7% desde diciembre de 2023, “siendo el mayor crecimiento acumulado en los primeros 27 meses de una gestión de los últimos 23 años”.
El financiamiento en pesos acumula una suba del 73,8%, mientras que el crédito en dólares marcó un salto del 209,1%.
Por último, en el primer bimestre de 2026, este segmento ascendió a 2,7% del PIB, el mayor nivel en al menos dos décadas.
El otro extremo, a los sectores ganadores, como la minería, el agro y la energía, se les abre la puerta grande. Muchos ya concretaron colocaciones de títulos en el exterior a tasas incluso inferiores a las que se les ofrecía al soberano.
La mejora en la calificación de Argentina que hizo Fitch Ratings esta semana augura condiciones aún mejores. El paso de CCC+ a B- tiene el potencial de mejorar el escenario crediticio del país, de la mano de una baja del riesgo país, pero también de las empresas, que podrían acceder a mayor crédito en el exterior, e incluso con la afluencia de inversores que no tenían permitido participar en países con calificaciones como la que tenia Argentina.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, detalló que esto reduce el costo del capital para bancos internacionales que financian operaciones en Argentina, incluido a través de cartas de crédito, financiamiento de exportaciones e importaciones, y facilita las emisiones corporativas y provinciales, lo que reduce el costo de financiamiento.
En paralelo, los sectores estratégicos esperan un respaldo aún superior. Las mineras ya recibieron la confirmación de que tendrán canales de financiamiento a través de la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC por sus siglas en inglés). Un acuerdo firmado la semana pasada habilitó a que tanto la DFC como el Banco de Importaciones y Exportaciones (Eximbank) puedan destinar hasta u$s 10.000 millones para las cadenas de suministros en países aliados. Una arista más del “america first” y la prioridad del hemisferio occidental.
El DFC también tuvo contacto con varios de los interesados en las privatizaciones, en particular de las vinculadas a la infraestructura. El eje está puesto en solidificar las cadenas de valor del continente, argumentan conocedores del organismo.
Por último, sumó Daza, “amplía el monto de los fondos que organismos internacionales (como el Banco Mundial, el BID, MIGA) pueden prestar a la Argentina y reduce el costo de esos préstamos”.
Hace un mes, el Gobierno consiguió las garantías del Banco Mundial y su organismo encargado de las mismas (MIGA) que le permitirán conseguir el financiamiento para cubrir los vencimientos de deuda de mitad de año.
Mayo estará nutrido de visitas que sigan en el mismo sentido. La visita de Moody´s esta semana no vino con un cambio de calificación, pero sí fue una señal en ese sentido. También se espera la visita de otro organismo con financiamiento para privados.