Altos funcionarios de Estados Unidos descartaron que vaya a haber cambios en el respaldo a Argentina a pesar de la derrota electoral de medio término. Por el contrario, anticiparon posibles ampliaciones.
También llamaron a invertir ahora en Argentina para evitar el avance de “jugadores ajenos al mercado” y defendieron el financiamiento para fortalecer el hemisferio occidental.
“Si uno considera que el hemisferio occidental es importante, debe prestar atención a lo que ocurre en Argentina”, sentenció John Jovanovic, presidente del Eximbank, el banco de importación y exportación de Estados Unidos que anunció hace poco más de un mes la intención de invertir hasta u$s 7000 millones en proyectos energéticos en Argentina, en el foro “Destrabando el potencial argentino a través del corredor Andes-Atlántico”, organizado por el Atlantic Council.
El funcionario, que fue responsable del anuncio del financiamiento, no pudo esquivar la coyuntura y fue consultado sobre la contundente derrota de los republicanos en las elecciones que medio término de Estados Unidos este martes.
“En el Exim todo sigue funcionando con normalidad. Las elecciones ocurren, pero nadie votó anoche en contra de generar más empleos bien remunerados para los estadounidenses, ni en contra de fortalecer la seguridad de las cadenas de suministro”, dijo Jovanic horas después de que se conociera el resultado.
Además, agregó que los desafíos del hemisferio occidental son los mismos y que seguirán “trabajando como siempre en marcos orientados a «construir el futuro», como el que tenemos con Argentina; nuestra intención es ampliarlo, y ese compromiso se mantiene firme”.
Las declaraciones del funcionario se suman a lo anunciado a empresas estadounidenses que operan en Argentina hace dos semanas, durante la visita del subsecretario de Estado de Estados Unidos, Cristopher Landau, quien les explicó que el financiamiento podría trepar hasta u$s 30.000 millones, en conjunto entre el Exim y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC por sus siglas en inglés, brazo inversor en infraestructura en el exterior de ese país).
“Nuestro trabajo representa, en esencia, uno de los pocos vestigios de bipartidismo que quedan. Esperamos seguir fortaleciéndolo, porque, al fin y al cabo, nadie está en contra de la reindustrialización de Estados Unidos. Podemos discrepar en muchos otros temas, pero todos coincidimos en la necesidad de crear más empleos bien remunerados en el país, impulsar la manufactura estadounidense, adaptarnos a la innovación tecnológica y garantizar la seguridad energética y de las cadenas de suministro. Estos objetivos son permanentes; son metas fundamentalmente bipartidistas. Por nuestra parte, en el Export-Import Bank, seguimos trabajando con total normalidad”, concluyó Jovanovic al respecto.
Respecto de la asistencia del organismo a Argentina subrayó que, si bien buscan llevar “estabilidad y prosperidad” a un socio clave en la región, “en el core estaba el deseo de crear más trabajos en casa (Estados Unidos) y que las empresas puedan ganar”.
En este sentido, planteó que deben robustecerse las cadenas de valor, en particular las de minerales críticos: “Somos conscientes de que vivimos en un mundo donde las cadenas de suministro se están reconfigurando y redirigiendo. Lo que ocurra en los próximos 24 meses determinará el rumbo de las cadenas de suministro energético durante los próximos 24 años”.