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Mientras el Gobierno busca consolidar la desaceleración de la inflación y sostener la recuperación de la actividad económica, el debate entre los economistas empieza a concentrarse en otro desafío: cómo atraer inversiones de largo plazo que permitan aumentar la productividad, crear empleo y mejorar los salarios reales.

La discusión cobra especial relevancia en un contexto en el que la economía logró estabilizar algunas variables macroeconómicas, pero todavía enfrenta dificultades para recuperar de manera homogénea sectores vinculados al consumo, el comercio y la producción. En ese escenario, distintos analistas coinciden en que la llegada de capitales privados será determinante para sostener una expansión más robusta.

Sobre ese punto se pronunció el economista Roberto Cachanosky, quien sostuvo que la Argentina debería avanzar en una reducción de la presión tributaria sobre las empresas si pretende convertirse en un destino atractivo para las inversiones.

Durante una entrevista con Radio Rivadavia, el economista planteó que el debate impositivo no debería centrarse únicamente en el consumo, sino también en los incentivos que enfrentan quienes evalúan invertir en el país.

“Si vos bajás impuestos al IVA, vas a tener más consumo probablemente, pero si castigás con altos impuestos a las empresas no vas a tener inversiones”, afirmó.

El impuesto que, según Cachanosky, desalienta inversiones

Consultado sobre la posibilidad de reducir el IVA, el economista consideró que existe margen para hacerlo, aunque puso el foco en otro tributo que, a su juicio, tiene un impacto más relevante sobre las decisiones de inversión.

“Yo prefiero que bajen el IVA y, sobre todo, que te bajen el impuesto a las ganancias de las corporaciones, sobre todo para tener un gran flujo de inversiones”, sostuvo.

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Según explicó, el crecimiento sostenido de los salarios depende de la capacidad de la economía para incorporar capital, generar nuevos puestos de trabajo y elevar la productividad.

La única forma en que vos aumentás el salario de la gente es con inversiones, creando puestos de trabajo y teniendo más productividad. No hay otra”, remarcó.

En esa línea, cuestionó la carga tributaria que enfrentan las empresas y la comparó con la de otras jurisdicciones que compiten por captar inversiones internacionales.

Composición/El Cronista

“Si te suben el impuesto a las ganancias a las empresas, que es de las más altas del mundo, difícilmente vas a atraer inversiones”, advirtió.

Para ilustrar su argumento, agregó: “El tipo tiene que invertir y dice: ‘¿Cuánto te voy a pagar en Argentina? ¿65? Bueno. ¿Cuánto te voy a pagar en Irlanda? ¿12,5? ¿Me voy a Irlanda?’”.

Salarios, subsidios y consumo

Más allá de la cuestión impositiva, Cachanosky también se refirió al impacto que tiene la recomposición de tarifas sobre el poder adquisitivo de los hogares.

El economista señaló que la corrección de subsidios resulta difícil de implementar cuando los ingresos avanzan por debajo de la inflación. “Lo que no vas a poder hacer es subir el boleto de colectivo, subir la tarifa de los servicios públicos y todo al mismo tiempo, y pisar los salarios”, sostuvo.

A su juicio, la combinación de aumentos tarifarios, restricciones salariales y menor disponibilidad de ingresos termina afectando el consumo y la situación financiera de muchas familias.

La preocupación por el endeudamiento de los hogares

En otro tramo de la entrevista, Cachanosky alertó sobre el crecimiento del endeudamiento de las personas mediante tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento ofrecido por billeteras virtuales.

“Hoy tenés un problema social importante con la deuda que tienen las personas y las familias”, afirmó.

El economista atribuyó parte de las elevadas tasas de interés al nivel de encajes que deben mantener los bancos y al aumento de la morosidad. “Por cada 100 pesos que depositás en el banco, 40 tienen que quedar inmovilizados”, explicó.

Según su análisis, esa situación encarece el crédito y limita la capacidad del sistema financiero para ofrecer financiamiento más accesible.

“Lo que yo haría es bajar el encaje bancario”, propuso.

Críticas al programa económico

Cachanosky también cuestionó distintos aspectos de la estrategia económica oficial y consideró que algunas medidas se alejaron de los principios de liberalización que habían sido planteados al inicio de la gestión.

“Empezaron diciendo ‘viva la libertad’ y terminaron poniendo un tipo de cambio a dedo de entrada”, sostuvo.

Además, mencionó la continuidad de restricciones cambiarias y el aumento de los encajes bancarios como factores que, según su visión, introdujeron nuevas distorsiones. “Distorsionaste tanto la economía que ahora va a ser difícil poner orden”, concluyó.

Para el economista, la prioridad debería pasar por crear condiciones que incentiven la inversión privada, aumenten la productividad y permitan sostener mejoras reales en el empleo y los ingresos. Bajo esa lógica, la discusión tributaria aparece como uno de los ejes centrales para definir la capacidad de crecimiento de la economía en los próximos años.