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La calle Corrientes un sábado por la noche. El patio de comidas de un shopping en un frío día de fin de semana de invierno. En esas imágenes se apoya en redes el presidente Javier Milei para asegurar que el consumo está creciendo.
“La gente no llega a fin de mes... El consumo está por el piso... Y de pronto, el que no ve la realidad ni patea la calle se encuentra con estas imágenes... seguro que son AI... CIAO!”, escribió el mandatario ayer en redes para seguir alimentando la controversia sobre qué pasa con el nivel de compra en una economía donde los sectores que más dependen del consumo interno sienten la caída de actividad más que los exportadores.
El Gobierno mira el “consumo agregado”, mientras que empresarios como Marcos Galperín reclaman que se tome en cuenta el impacto del comercio online, una recomendación que tuvo en cuenta la consultora Scentia. En su informe de consumo de supermercados y almacenes, incluyó el e-commerce, que mostró una suba del 39,9% interanual en su último informe, mientras que el consumo masivo cayó 2,6% en el mismo período.
En julio contra junio, en tanto, el consumo masivo según Scentia marcó un 4,2% de variación en volumen de ventas, en un mes en el que influye el pago del medio aguinaldo -que se debe pagar antes del 30 de junio, según la ley, mientras que el medio aguinaldo de diciembre debe depositarse antes del 18 de diciembre-.

“Se cae a pedazos la estupidez mayúscula de ‘la gente no llega a fin de mes’”, insistió Milei, quien la semana pasada reconoció ante los empresarios en el Council of the Americas que su modelo no es uno de crecimiento homogéneo.
Uno de los que salió a responderle fue el vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía. En su caso, señaló que el endeudamiento de las familias -en medio del otro debate vinculado al consumo, el de la morosidad- responde a la “caída del poder adquisitivo que obliga a financiar productos básicos como alimentos y remedios”.
En diálogo con Radio Rivadavia, Femenía subrayó que la supuesta reactivación “no llega a la economía real”, advirtiendo que “los altos costos logísticos y la presión tributaria están asfixiando a las pequeñas empresas, provocando el cierre de comercios y la pérdida de puestos de trabajo genuinos”.
Sobre la polémica entre e-commerce vs. ventas en locales, mostró sus dudas de que el comercio electrónico pueda compensar el desplome de las ventas físicas. La crisis del consumo, según el representante de CAME, “es un fenómeno estructural que atraviesa a todos los sectores productivos de la Argentina”.

El comercio electrónico creció 28% en el primer semestre del año en comparación con el mismo semestre del año anterior según datos de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) pero según estiman en el sector, el e-commerce representa solo el 8% del consumo total.
Tasas y salarios
“Tengamos en cuenta que hubo un rebote de la economía entre fines del 2024 y los primeros meses del 2025 y mucha gente utilizó la tarjeta. El crédito es una gran herramienta para impulsar el consumo, pero después de ahí se vino un proceso que tuvo que ver con suba de tasas y con límite a las paritarias”, citó la agencia Noticias Argentinas.
“Eso produjo un atraso de los sueldos. Creo que el origen está ahí. Cuesta mucho llegar a fin de mes, el sueldo evidentemente no alcanza. Hay una restricción de ingresos en la clase media trabajadora y esto se nota porque no hay consumo”.
El directivo del sector de Comercio planteó que se financian productos que “tienen que ver con lo básico” como alimentos, bebidas y farmacia. “Lo habíamos verificado ya en los últimos meses o el último año del gobierno anterior, ya se estaba comprando insumos básicos, alimentos y bebidas en cuotas. O sea, que veníamos de un proceso mucho más largo que este ajuste actual”, planteó para ponerlo en perspectiva.
Asimismo, el representante de CAME cuestionó el discurso de recuperación oficial y la pérdida de comercios en la vía pública: “Nosotros lo que es el sector que representamos no lo estamos viendo de esta manera, de ninguna manera por las causas que sean. Cierran empresas, las que se abren no suplantan ni en calidad ni en cantidad. Uno puede recorrer cualquier localidad de la provincia de Buenos Aires o del AMBA, donde hay una mayor concentración económica, y ves locales en centros comerciales que hay locales vacíos”.
Del mismo modo, relativizó el peso de las plataformas digitales en la medición global: “el comercio electrónico es de todo el país, de todo el comercio global de Argentina es el 18%. Entonces, una cosa no puede compensar a otra”.
Expectativas de consumo
El Índice de Confianza del Consumidor se deterioró en agosto, en un escenario marcado por las altas tasas de interés y el aumento de la mora crediticia. El ICC se ubicó en 40,23 puntos, lo que representa una disminución mensual de 1,08%, según publicó el Centro de Investigación de Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella.
En la comparación interanual, el índice mostró un aumento de 0,71% respecto de agosto de 2025. “El pico del ICC en el actual gobierno se registró en enero de 2025, con un valor de 47,38 puntos; desde entonces, el índice acumula una caída de 15,09%”.

“Las repetidas apariciones mediáticas y discursos públicos del Presidente apuntan a influir positivamente sobre las expectativas. Una de las pocas herramientas que el Gobierno parece dispuesto a usar para reactivar el consumo y la inversión”, planteó sobre la controversia el economista Luis Secco.
En ese marco, cuestionó “lo soez, la burla y los insultos” por parte del Presidente de la Nación, que “cansan y dan vergüenza ajena”. Y remarcó el “principal problema: cuanto mayor la distancia entre esa exagerada épica triunfal y lo que percibe una mayoría de argentinos en su día a día, menos efectivo es el esfuerzo oficial para influir sobre las expectativas”.
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