El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ya suma entre inversiones y anuncios más de u$s 60.000 millones. La gran mayoría de ellos todavía se encuentran a la espera de su aprobación.
El Régimen acumula entre inversiones aprobadas y anuncios de inversión u$s 63.700 millones. De ellos, u$s 25.500 millones ya fueron aprobados y se encuentran en marcha.
Del total de los 29 proyectos aprobados o anunciados, 23 están orientados a hidrocarburos o minería.
De las inversiones aprobadas, u$s 18.000 millones están orientados a petróleo y gas, u$s 6000 millones a minería. Otros u$s 500 millones están orientados a energías renovables, u$s 300 millones a proyectos industriales y otros u$s 300 millones a logística.
Es por esto que el ministro de Economía, Luis Caputo, difundió en sus redes sociales que para 2035 proyectan que las exportaciones de ambas actividades juntas trepará a u$s 75.000 millones, más que duplicando las exportaciones del agro en 2025.
Según informó la Secretaría de Minería, las exportaciones mineras en 2025 sumaron u$s 6037 millones, el valor más alto en la historia del sector en Argentina y un 29,2% en comparación con el año anterior.
El litio, que concentra cinco proyectos en el marco del RIGI, explicó ventas por u$s 905 millones, un 15% del total.
A seis meses de su vencimiento, todavía se esperan novedades de la reforma de la Ley de Glaciares que contempla una actualización de los presupuestos mínimos para la preservación de glaciares y el ambiente periglaciar. Fuentes del sector aseguraron que esperan que, de darse la reforma, podrían traccionar inversiones adicionales por hasta u$s 30.000 millones, algunas de ellas orientadas a la explotación de cobre.
Así y todo, la inversión extranjera directa todavía se mantiene en niveles bajos. Según los últimos datos disponibles del Banco Central, el flujo de Inversión Extranjera Directa en el segundo trimestre del año pasado treparon a u$s 2866 millones, de los cuales u$s 1684 millones se explicaron por reinversión de utilidades. Un cuarto de los ingresos se registraron en el segmento de explotación de minas y canteras.
Sin embargo, esto se confronta con la salida de empresas multinacionales que se registró en el año. Muchas de ellas vendieron sus participaciones a jugadores locales. Otra explicación del déficit del nivel negativo de la IED radica en la flexibilización del cepo, que permitió el giro de dividendos desde mediados de 2025. El mismo en el segundo trimestre del año pasado ascendió a u$s 1204 millones.
Es así que, según analizó PxQ, en el acumulado del año la inversión extranjera directa arrojó un déficit de u$s 1521 millones, convirtiéndose en el primer resultado negativo en 22 años. “Teniendo en cuenta la serie 2003 -2025, es el primer año con déficit. El promedio 2016-2019 presenta un saldo de u$s 3235 millones, mientras que el promedio 2020-2023, de u$s 953 millones”, precisaron desde la consultora.
La concreción de los proyectos anunciados permitirá también un ingreso de capitales necesario de cara a los vencimientos de julio pero también para la estabilidad financiera del programa económico. Cabe recordar que el 40% de los fondos anunciados debe ingresarse dentro de los primeros dos años desde su aprobación. Este flujo sería el más consistente con las compras de divisas que debe hacer el Tesoro para pagar los vencimientos de julio por u$s 4200 millones sin afectar la estrategia de acumulación de reservas que lleva adelante el Banco Centra.
¿Derrama?
Desde la Fundación Mediterránea analizar los efectos del aumento de las exportaciones del sector de minería e hidrocarburos.
En este sentido, observaron que el crecimiento de las ventas originadas por el desarrollo de Vaca Muerta fue de la mano del crecimiento del empleo formal y de la masa salarial.
“En contraste, en las provincias mineras el empleo privado se ha mantenido estable o en retroceso, y la masa salarial no muestra mejoras significativas en términos reales”, advirtieron desde el centro de estudios cordobés.
La misma tendencia se repite en lo que refiere a consumo o patentamientos de vehículos y la recaudación de Ingresos Brutos.
La diferencia en el desempeño, explican, radican en la participación de las exportaciones sobre el producto provincial (en San Juan es un cuarto del producto y en Neuquén un sexto), la magnitud del crecimiento (en Neuquén la extracción de petróleo creció 400% en ocho años, mientras que en las provincias mineras no superó el 70%) y los eslabonamientos productivos, que producen el “derrame” de estas actividades: en la minería metalífera predominan los encadenamientos acotados y con mayor integración de proveedores externos antes que locales.