El presidente Javier Milei sostuvo este miércoles que su nueva etapa de gestión buscará “revertir más de 90 años de decadencia” mediante cambios estructurales en el Banco Central, una regla de equilibrio fiscal más estricta y un nuevo impulso a las privatizaciones.
En ese contexto, Milei hizo referencia al anuncio de la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central que el Gobierno planea encarar. Según comentó en una entrevista con la radio El Observador, el organismo dejará de tener múltiples objetivos para concentrarse exclusivamente en “preservar el valor de la moneda”.
Según explicó, la legislación vigente, modificada en 2012, permitió financiar de manera discrecional al Tesoro mediante emisión monetaria, un mecanismo que, a su juicio, fue la principal causa de la inflación argentina.
En ese sentido, adelantó que el proyecto establecerá la prohibición expresa de financiar al Estado con emisión y aseguró que esa restricción tendrá consecuencias penales. “Va a estar prohibido taxativamente el financiamiento del fisco y va a estar penado por ley”, afirmó.
Incluso fue más allá al sostener que, bajo ese nuevo esquema, funcionarios del Poder Ejecutivo, autoridades del Banco Central y legisladores que aprobaran gastos sin respaldo presupuestario podrían ser sancionados penalmente.
El Presidente vinculó esta reforma con el objetivo de consolidar definitivamente el proceso de desinflación. Aunque evitó anticipar el dato oficial de junio, señaló que las expectativas del mercado ubican la inflación mensual en torno al 2% o incluso por debajo de ese nivel. Reiteró que “la forma de matar la inflación es dejar de emitir” y aseguró que el Gobierno mantendrá el programa monetario y fiscal sin modificaciones.
Además, describió una batería de iniciativas destinadas a fortalecer el sistema financiero. Mencionó el impulso al denominado “inocencia fiscal” para facilitar el ingreso de dólares al sistema, una reforma del mercado de capitales y el desarrollo del mercado de seguros, con el objetivo de ampliar las alternativas de financiamiento para empresas y proyectos de inversión. También destacó que el Ministerio de Economía ya presentó un programa financiero que, según sostuvo, garantiza el financiamiento del actual mandato.
En materia de empresas públicas, Milei confirmó que el Gobierno avanzará con una nueva etapa de privatizaciones y mencionó especialmente el caso de AySA.
“A mí me parece la más emblemática el caso de AySA. Y básicamente lo que señaló el ministro Caputo en la propia presentación es que los números que se pusieron están siendo bastante conservadores. Que las valuaciones que ellos tenían a mano respecto a AySA y otros casos mencionados ya había una diferencia a favor del Estado entre 500 y 1.000 millones de dólares. Con lo cual también estamos muy tranquilos con eso", dijo.
El Presidente también defendió los resultados económicos de su administración frente a las críticas de la oposición. Sostuvo que, al asumir, la pobreza alcanzaba el 57% y que actualmente se ubica en torno al 29%, mientras que la indigencia cayó del 20% al 6%. Asimismo, afirmó que la pobreza infantil descendió del 70% al 42%. Si bien reconoció que los indicadores sociales “siguen siendo duros”, aseguró que “14 millones de personas están mejor” que al inicio de su gestión.
En el plano político, Milei evitó adelantar definiciones electorales y derivó cualquier consulta sobre candidaturas o alianzas hacia su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Sin embargo, dejó en claro que La Libertad Avanza no buscará acuerdos indiscriminados. “Consenso no es consenso con cualquiera”, afirmó, y sostuvo que su espacio sólo avanzará con dirigentes que compartan “una idea de país”.
Según su visión, lejos de haber moderado sus posiciones, fue el resto del sistema político el que terminó acercándose a postulados como el equilibrio fiscal y la reducción del gasto público.
Finalmente, el mandatario aseguró que continuará concentrado en la gestión económica y en la “batalla cultural”, convencido de que el rumbo elegido terminará consolidándose. “No hay receta alternativa a hacer las cosas bien. Con equilibrio fiscal, política monetaria estricta y reglas claras, tarde o temprano la economía crece, la inflación baja y la pobreza cae”, concluyó.
Emisión y responsabilidad
Milei también endureció su discurso respecto de la responsabilidad política en la emisión monetaria y aseguró que la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central incorporará sanciones penales para quienes violen la prohibición de financiar al Tesoro. Según explicó, la intención es impedir que futuros gobiernos vuelvan a utilizar la emisión como mecanismo para cubrir el déficit fiscal, una práctica que atribuyó a buena parte de la historia inflacionaria del país.
Consultado sobre si, bajo ese nuevo esquema, exfuncionarios como Axel Kicillof o Sergio Massa deberían ir presos por haber impulsado políticas de emisión, el Presidente respondió de manera categórica: “Presos”. Pero amplió el alcance de esa definición y sostuvo que también deberían enfrentar consecuencias penales el expresidente Alberto Fernández, la exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y los legisladores que aprobaron presupuestos financiados con emisión monetaria. “Estarían presos Massa y Kicillof. Estaría preso Alberto Fernández, estaría presa Cristina Fernández de Kirchner y estarían presos diputados y senadores que aprobaron esos presupuestos con emisión de dinero descontrolada”, afirmó.
Para Milei, la reforma busca que la prohibición de emitir para financiar el gasto público deje de depender de la voluntad del gobierno de turno y quede establecida como una regla permanente. “No podemos dejar una Carta Orgánica para que venga un demente y haga los zafarranchos que hizo el Banco Central”, sostuvo, al defender la necesidad de blindar institucionalmente la política monetaria.