A poco más de un año para las próximas elecciones presidenciales, el clima social y económico plantea un escenario complejo para el Gobierno, reflejado en un marcado deterioro de los indicadores de aprobación.
Actualmente, la evaluación del desempeño de la gestión oficialista arroja un 54,5% de valoraciones negativas frente a un 31,3% de percepciones positivas. En sintonía, la imagen personal de Javier Milei sigue una tendencia similar, acumulando un 58,1% de imagen negativa y un 29,2% de respaldo entre la ciudadanía.
Estos datos se desprenden del último estudio de opinión pública elaborado por la consultora Synopsis, realizado a nivel nacional a mediados de este mes.
El informe no solo indaga en el humor social y las expectativas económicas, sino que proyecta de manera directa el escenario electoral de cara a 2027, encendiendo luces de alerta para el oficialismo ante una contienda que asoma altamente competitiva y cuesta arriba.
Al consultar sobre el rumbo general que debería tomar la Argentina, la demanda por una modificación del esquema actual resulta mayoritaria.
El 61,5% de los encuestados asegura que si las elecciones presidenciales fueran hoy, su inclinación sería “buscar un cambio a lo que está ocurriendo en el país”, mientras que un tercio del electorado, el 33,8%, se manifiesta a favor de “darle continuidad” al modelo vigente.
Sin embargo, el sondeo revela que esta vocación de cambio convive con una notable ausencia de liderazgo en la vereda de enfrente, ya que un 37,9% de los consultados advierte que “no ve alternativa” opositora.
Este dtao explica la resiliencia en la predisposición de voto hacia el Presidente, que agrupa un 37,2% (compuesto a partes iguales por un voto duro y por un respaldo por descarte), frente a un 41,1% que asegura que optaría ineludiblemente por un candidato de la oposición.
A la hora de desglosar el escenario electoral por espacio político puro, la fotografía actual muestra al peronismo liderando la intención de voto con un 32,9%, seguido muy de cerca por La Libertad Avanza, que capta un 30,3%.
Más atrás, y posicionándose como árbitros fundamentales para la conformación de alianzas, aparecen la Izquierda con el 9,6% y el PRO con un 7,8%.
El punto clave del sondeo, y el de mayor preocupación para las aspiraciones reeleccionistas del oficialismo, radica en la aglutinación del voto de rechazo.
Según el modelo planteado por la consultora, la conformación de un “núcleo opositor a Milei”, cimentado en la suma del peronismo y los espacios de izquierda, alcanzaría un robusto 42,5% de intención de voto.
Para intentar hacer frente a esa eventual alianza, la Casa Rosada se vería obligada a recurrir a su propia fusión estratégica con sus socios más cercanos.
No obstante, el informe advierte que una alianza formal entre La Libertad Avanza y el PRO, que tímidamente empieza a coquetear con presentar una alternativa propia, alcanzaría hoy un 38,1% de las adhesiones, quedando a más de cuatro puntos porcentuales de distancia del núcleo duro opositor.
Estas proyecciones estructuran un panorama sumamente desafiante para el espacio libertario.
Con el peronismo y los sectores disidentes pisándole los talones, y una alianza oficialista que en los números actuales quedaría en desventaja, las posibilidades de asegurar una reelección o de imponerse con comodidad en un eventual balotaje se presentan hoy como un obstáculo de difícil resolución si no se revierte el actual clima de insatisfacción.