El empresario argentino José Luis Manzano planteó hoy en Nueva York la necesidad de que la Argentina y toda América latina se conviertan en un proveedor confiable de minerales críticos y tierras raras para los Estados Unidos.
Lo hizo al participar de una nueva edición de la Clinton Global Initiative, en la que se debatió, entre otros temas, sobre la posibilidad de avanzar en una nueva infraestructura energética, que se plantea ante la transformación del mundo a partir del cambio climático, las modificaciones geopolíticas y el rápido avance de la inteligencia artificial.
El titular de Integra Capital formó parte de un panel de líderes de los sectores público y privado convocados por la Clinton Foundation que expusieron sobre cómo se aplican principios de resiliencia al construir los sistemas energéticos que darán forma al futuro.
Allí fue entrevistado por Vijay Vaitheeswaran, del Council on Foreign Relations, sobre la posibilidad de que América Latina participe de un esquema regional de friendshoring con Estados Unidos para el desarrollo de recursos minerales.
Manzano remarcó que “Estados Unidos no puede resolver el problema solo. No hay forma de que Estados Unidos maneje el problema solo. Menos aún los países chicos o los países latinoamericanos: no hay ninguna chance”.
“Es un desafío de Occidente”, dijo y resaltó que “es un esfuerzo bipartidista”. Sin ese consenso, y sin aceptar que Estados Unidos necesita socios para resolverlo, sostuvo, ”no hay solución posible”.
Como ejemplo de lo que no hay que repetir, citó la Ley estadounidense de Reducción de la Inflación (IRA), que a su entender dejó afuera del mercado estadounidense a los minerales de la Argentina y Brasil. “El resultado fue que desde la Argentina o Brasil no se podía exportar. Así que imagínense cuántos recursos fueron acaparados por los chinos en esos años”, señaló.
Del lado latinoamericano, señaló el error opuesto: países que intentan tomar un atajo y que, en medio de la tensión entre Estados Unidos y China, optan por el dinero fácil.
El empresario mendocino compartió el panel con la directora del Programa de Seguridad de Minerales Críticos del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), Gracelin Baskaran, y el senador por Delaware Chris Coons.
A la hora de referirse a la Argentina indicó que “tenemos una gran deuda con Estados Unidos” por su respaldo a la democracia. “El presidente Clinton inició una larga tradición, que tenía raíces anteriores, de cooperación entre Estados Unidos y América Latina, muy lejos de la época de la intervención de la CIA en golpes de Estado. Se trata simplemente de apoyar la democracia, apoyar el desarrollo, apoyar el crecimiento”, sostuvo, al tiempo que recordó el auxilio de Donald Trump a Mauricio Macri, el de Joe Biden a Alberto Fernández y el de Trump a Javier Milei. “Así que hay mucho crédito del lado de Estados Unidos para conseguir cooperación”, resumió.
A partir de ese diagnóstico, planteó el rol que puede cumplir la región. “Nuestro mejor interés es ser un proveedor confiable. Es una alineación completa de intereses. Si nos convertimos en un proveedor confiable para Estados Unidos, hay un mercado para nuestros productos. Y si Estados Unidos confía en América Latina como proveedor confiable, hay una fuente para sus necesidades”, explicó, y agregó que ese esquema reduce el uso de los recursos como arma y el riesgo de guerra.
China y la carrera energética: “Occidente llegó tarde”
Consultado por la relación con China en su sector, Manzano fue directo. “Lamentablemente, no hay lugar para la ingenuidad. Hay competencia. El uso de los recursos como arma se vio en la parte más crítica de la cadena de suministro, en la parte inteligente. Nadie bloquea el mineral de hierro, bloquean las tierras raras”, sostuvo.
Según su diagnóstico, Estados Unidos tendrá que competir desde atrás, con una brecha que estimó en un par de billones de dólares. Aseguró que hizo los números para respaldar esa cifra.
“Es difícil para el país más fuerte del mundo en términos económicos y militares, que es Estados Unidos. Imagínense para un país pobre del hemisferio occidental”, agregó.
Atribuyó el atraso a que la globalización no funcionó como esperaban quienes creían en ella, y planteó que, para recuperar terreno, primero hay que reconocer el problema y después invertir. “No es falta de tecnología: los paneles solares son tecnología de todos los días. Es simplemente poner el dinero y, si no se quiere tener la suciedad acá, se hace friendshoring”, explicó.
Manzano planteó que la respuesta exige un compromiso activo y sostuvo que es la única manera de instalar la percepción de que el objetivo se puede lograr. “Si no, es rendirse. ¿Y qué es rendirse? Rendirse es seguir siendo dependiente. Y si se sigue siendo dependiente y pasamos de la paz a la guerra, se va a sufrir muy rápido”, advirtió.
El empresario cerró con una proyección de largo plazo. “Necesitamos 20 o 15 años de paz para llegar a un nuevo escenario de equilibrio en el que la paz pueda durar 70 años. La paz necesita preparación y estamos llegando tarde, y digo que estamos llegando tarde porque el mundo occidental está llegando tarde”, concluyó.